Estudiantes de Filosofía y Letras recolectaron alimentos destinados a los habitantes de la sierra Tarahumara

De WikiNoticias UANL

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26 de noviembre de 2007

Alumnos de la FFyL convocaron una campaña de recolección de alimentos no perecederos.

Los indígenas que habitan en lo más profundo de la inhóspita sierra Tarahumara sufren distintos efectos de la marginación y pobreza, no cuentan con servicios de educación y salud, la producción de alimentos es insuficiente, incluso para el autoconsumo, y las enfermedades relacionadas con la desnutrición es la principal causa de muerte infantil.

Conscientes de su condición, los alumnos de diferentes colegios y semestres de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), a través del Programa de Servicio Comunitario, inician una campaña de recolección de alimentos no perecederos en favor de las familias de esa región.

Se apoyará con frijol (excepto negro), arroz, harina de maíz, harina de trigo, lentejas, habas, pastas, azúcar, sal, café, galletas de todo tipo, leche en polvo y latas de sardinas.

La ayuda será canalizada a través de la Fundación Tarahumara José A. Llaguno, consagrada a promover apoyos para la autosubsistencia, mejora y dignificación de la vida de esta gente.

Lidia Isaías Belmares, directora de Desarrollo y Procuración de Fondos de la fundación y egresada de la UANL, expuso “lo maravilloso que resulta para nosotros como institución que nos hayan elegido en este semestre para realizar esta campaña de recolección de alimentos y lo que su ayuda significa para estas comunidades”.

La fundación fue instituida en noviembre de 1992 en homenaje al obispo José A. Llaguno, originario de Nuevo León, quien por más de 30 años realizó su apostolado en esa región comprometido con las causas indígenas hasta su muerte a los 64 años de edad.

Su atención se centra en tres áreas prioritarias: educación, nutrición infantil y familiar y salud con el fin de sentar las bases para que las familias puedan romper el círculo de pobreza en que están inmersas desde hace cientos de años.

“Hay una necesidad urgente que necesita ser atendida, viven 270 mil indígenas tarahumaras, tepehuanes y rarámuris y mestizos en condiciones de marginación y pobreza extrema”, explicó Isaías.

El acopio de alimentos realizada por los estudiantes servirán al programa de nutrición infantil y familiar de la fundación que lleva a cabo la entrega mensual de despensas para madres gestantes y lactantes.

Además realiza la distribución mensual de leche en polvo a tres mil 400 niños menores de cinco años en 18 comunidades, llevando control de peso y talla con el fin de mejorar la nutrición y abatir la mortandad.

En las madres en tiempo de embarazo se previene la desnutrición a través de un programa en beneficio de más de 240 mujeres de entre 15 y 29 años de edad a quienes se entrega despensa.

Ofrece cursos y talleres de nutrición familiar, asesoría para la construcción de huertos familiares de cultivos básicos y hortalizas y compostas para el autoconsumo, aprovechamiento de agua, captación de lluvia y rescate de cuencas.

También, mediante el programa de salud, se entregan despensas a los enfermos de tuberculosis que tienen en su clínica San Carlos en Norogachi y en el Hospital de la Tarahumara en Sisiguichi.

SERVICIO COMUNITARIO

Semestre a semestre, a través del Programa de Servicio Comunitario, que coordina la maestra Mireya Sandoval Aspront, los estudiantes realizan una acción específica en beneficio de los distintos sectores de la población, especialmente los más vulnerables.

Evidencia de este trabajo en equipo de los voluntarios son las acciones en la Casa Hogar Beyseda, en el Centro Capullo del DIF Nuevo León, en la Escuela Simón Bolívar de Ciudad Juárez, así como el apoyo a Cadereyta y Villa de Juárez y a la campaña del Teletón.

“Es de gran importancia que este programa se convierta no solamente en un eslogan, sino en acciones concretas que se manifiesten en los esfuerzos canalizados en beneficio de la comunidad, afirmó el entonces director de la Facultad José Reséndiz Balderas.

“Parte de los lineamientos que inspiran a la formación de nuestros egresados además de ser analíticos, es tener un amplio y profundo sentido de responsabilidad social.”

Se mostró satisfecho de que esta labor se enfoque esta ocasión a los tarahumaras cuya vida rutinaria llena de azares, dijo, “implica un enfrentamiento constante contra la sobrevivencia”.

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