Desastroso adaptar el medio a nosotros

De WikiNoticias UANL

Revisión a fecha de 18:04 11 jun 2010; Mayra (Discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)

21 de noviembre de 2005

Dr. Héctor de León Gómez, director de la Facultad de Ciencias de la Tierra.

El desarrollo demográfico y urbano desordenado, con una planificación muy restringida, ha ocasionado que las obras de ingeniería pasen por alto los factores geológicos que deben ser condicionantes de cada proyecto.

Por ello se construye en taludes inestables dentro de zonas montañosas, se bloquean con obras civiles cauces de corrientes superficiales o se extrae con métodos inadecuados material en canteras.

La afectación del medio genera los riesgos geológicos, definidos como todo proceso, situación u ocurrencia en el medio geológico, natural, inducida o mixta que puede generar un daño económico y social para alguna comunidad.

El principal lo constituyen los movimientos en masa, producto del arreglo estratigráfico entre calizas y lutitas por un lado y, por otro, las disposiciones del arreglo estructural entre discontinuidades, aunado a las lluvias torrenciales de septiembre y octubre y a las grandes diferencias de relieve existentes dentro de la Sierra Madre Oriental.

El otro es el fenómeno de estructuras de colapso, proceso de disolución de los carbonatos y evaporizas (kartificación).

ESTRUCTURAS DE COLAPSO

Éstas se presentan en las zonas compuestas de rocas carbonatadas y sulfatadas; las primeras son propicias a disolverse fácilmente (intemperismo químico), aunado a los parámetros naturales como precipitación, temperatura, infiltración, escurrimiento y geomorfología, así como al estado de fracturamiento.

A través del fenómeno cárstico se generan oquedades (cavernas) que al crecer llegan hasta el techo de la superficie, el cual, al no soportar su propio peso, se colapsa, generando depresiones conocidas comúnmente como dolinas.

Otro proceso geológico es la disolución de las rocas sulfatadas a través de los yesos y anhidritas generados por el agua de infiltración y principalmente las condiciones hidrodinámicas de las aguas subterráneas, generando en la superficie estructuras de poljes.

“Estos procesos se van a presentar básicamente en toda la Sierra Madre Oriental, Saltillo, Monterrey, Linares, Veracruz y hasta la parte de la Sierra Madre del Sur”, explica el Dr. Héctor de León Gómez, director de la Facultad de Ciencias de la Tierra.

Un ejemplo típico es el Pozo del Gavilán, en la Laguna de Labradores, en Galeana, N. L., un fenómeno geológico en rocas sulfatadas, yesos y anhidritas que poseen algunos millones de años.

“Estos procesos normalmente tienen que irse presentando, ¿en qué periodos?, podemos hablar de millones de años y, sin embargo, ya se están presentando ahora”, advierte De León.

En la localidad de La Purísima, en la región de Iturbide, N. L., se registró un hundimiento de 33 metros de diámetro y 40 metros de profundidad de forma casi circular con paredes de sedimentos de limos y arcillas, compactados y sin afloramiento del agua subterránea.

Otras comunidades como La Trinidad y La Mentira, en el mismo municipio, se encuentran bajo ese riesgo. “Por falta de conocimiento de los procesos geológicos –explica De León Gómez– existen localidades que están asentadas directamente sobre estas zonas de colapso y en un tiempo determinado, no se puede saber cuándo, van a colapsarse.”

De León explicó que apenas tienen investigaciones preliminares hechas a solicitud de las autoridades del municipio de Iturbide a partir de septiembre de 2005.

Con la finalidad de conocer la problemática geológica a detalle se realizarán una serie de estudios geológico-geofísicos que serán sometidos al programa de Fondos Mixtos (Fomix) del Conacyt de la región noreste.

“Vamos a empezar realmente desde cero porque no existe ningún estudio geológico”, señala De León. Los estudios a realizar son los siguientes, cartografía cárstica regional en escala 1:50,000 y cartografía geológica-estructural en escalas 1:25,000 y a detalle 1:5,000 a fin de conocer los diferentes tipos de rocas que se tiene, principalmente calizas y sulfatadas.

El estudio hidrogeológico en escala 1:50,000 permitirá conocer el nivel freático de las aguas subterráneas, su ascenso y descenso y después vendría un estudio hidrogeoquímico de las aguas agresivas.

Una serie de estudios geofísicos de gravimetría y magentometría regional y a detalle tendrán la finalidad de dar a conocer la posición, forma y profundidad de ellas, aunado a un estudio hidrológico para saber cuánta agua se precipita y cuánta se infiltra.

Al mismo tiempo habrán de emprenderse los estudios de sísmica y electromagnéticos en zonas problemáticas.

Finalmente los estudios de georradar ubicarán con mayor exactitud la posición de ellos con respecto a la superficie y con la integración de todos los estudios se elaborará una carta de riesgos geológicos.

“Es muy importante tener bien delimitadas las zonas de riesgo con estructuras de colapso porque sobre ellas se construyen carreteras, edificios, casas habitación que aumentan el peso y propician el colapso”, dice De León.

Dichos estudios formarán parte del proyecto “Evaluación técnica de zonas de alto riesgo geológico que afectan el desarrollo socioeconómico del centro-sur del estado de Nuevo León”, a desarrollarse por personal y estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Tierra.

Los profesores-investigadores de la facultad trabajarán con estudiantes de las carreras de Geología, Geofísica y Mineralogía, de la Maestría de Ciencias Geológicas y del doctorado, quienes tendrán en esta problemática temas para sus tesis.

En este mes de noviembre iniciarían las primeras visitas con grupos de profesores y estudiantes y con personal del Gobierno del Estado como ya se ha hecho.

“Antes de que termine el año debemos presentar una propuesta concreta. Ya existe un dictamen ejecutivo realizado por mí que está en poder del Gobierno del Estado para conocer de manera general la problemática”, concluyó De León.


Herramientas personales