Universitaria gana Festival Bella Vía

De WikiNoticias UANL

8 de noviembre de 2006

Cintia Iris Arellano Vázquez

Armadas con talento, amor por el arte y la técnica de pintura al pastel, tres universitarias se llevaron los laureles de la tercera emisión del Festival Bella Vía, que se lleva a cabo en octubre de cada año en calles del Barrio Antiguo de Monterrey.

De entre un total de 80 trabajos participantes y 240 personas tanto mexicanas como extranjeras, Cintia Iris Arellano Vázquez, Aranzazú Cruz Zumarán y Daniella Alexandra Cortés Cavazos, ganadoras del primer y tercer lugar del certamen respectivamente, recrearon con la vía pública a manera de lienzo fragmentos de obras del Renacimiento y del muralismo mexicano, demostrando que el talento no conoce fronteras de edad o grados académicos.

CINTIA IRIS ARELLANO VÁZQUEZ. Primer lugar.

Egresada de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en 1988, Cintia logró una de las tantas metas que se ha propuesto a lo largo de su vida: participar en un concurso de expresión artística y obtener el primer lugar. Nacida en Ciudad Miguel Alemán, Tamaulipas y criada en el municipio de Villaldama, desde muy pequeña se sintió atraída hacia las artes plásticas, ya por su padre, maestro de secundaria, ya por su hermano, quien le enseñó a realizar sus primeros dibujos cuando ella tenía cuatro años de edad.

Con el paso del tiempo entró a la FCC, de la cual egresó con especialidad en publicidad. Tras desempeñarse en agencias de publicidad, empresas de viajes y como gerente administrativa de una empresa del DF, estableció su propio despacho de publicidad y al mismo tiempo mantuvo viva su vocación artística, estableciendo su estudio en la planta baja de su casa.

Actualmente tiene la mira en el futuro para consolidarse como artista plástica, aunque está consciente de que esta actividad no rinde los grandes dividendos, a menos claro, que seas alguno de los “monstruos” de la pintura cuyos trabajos se cotizan en millones de dólares en exposiciones y subastas. Además incursionó en la política el año pasado al contender en elecciones internas en el PAN para aspirar a la candidatura de este partido para la alcaldía de Villaldama. La obra ganadora fue un fragmento de la Virgen de la Silla, obra del renacentista Rafaello Sanzzio, realizada en 1514.

“Siempre me he desempeñado en el área de publicidad, creatividad, diseño de imagen, y pinto porque creo que recibí el don, nunca he estudiado pintura ni dibujo, de niña dibujaba muchas hadas, ahora dibujo sirenas, peces y cosas extrañas que se me ocurren”, cuenta.

Cintia participó en Bella Vía hace tres años, justo cuando surge el festival, con la obra El maestro de música, de Leonardo da Vinci, aunque no obtuvo ningún reconocimiento debido a ciertas fallas en la ejecución, lo que le sirvió para mejorar la técnica y este año contender de nueva cuenta.

Se decidió por el fragmento de La Virgen de la Silla que muestra a una madonna que abraza a su niño, por el hecho de que a su juicio, muchas de las madonnas pintadas durante el Renacimiento carecen de cierta calidez maternal, cualidad que sin embargo, encontró en ésta, recreándola en una parte de Allende, entre Dr. Coss y Diego de Montemayor; otra razón para ello fue el hecho de que es un cuadro poco común en los concursos.

“Se me hace que no le han hecho mucha justicia. Si te fijas las madonnas casi todas son rígidas, no parece que haya un amor maternal, y los niños casi siempre se ven muy adustos. En cambio en este cuadro ves qué bonito abraza ella al bebé. También me gustaron mucho las tonalidades que tiene, el colorido, me pareció estéticamente muy atractivo”.

Realizar el cuadro fue toda una odisea. “Lo que más me preocupó fue el detalle de la ropa, porque nunca había pintado texturas de telas, los pliegues, el estampado. Luego por estar trabajando en los rostros borré todo el trazado de la especie de turbante que ella lleva en la cabeza, y el brazo. Pero ni modo, a volverlo a hacer”. Y aunque casi todo lo terminó el sábado, el domingo por la mañana se enfrentó a la desagradable sorpresa de que a raíz de unas macetas volcadas, el material absorbente que contenían había caído sobre el cuadro, el cual no tuvo la precaución de proteger adecuadamente. “Tuve que rehacer los rostros, prácticamente empecé el domingo desde cero”, comenta.

Admiradora del arte sacro, el puntillismo y el impresionismo, Cintia gusta además de la obra de Remedios Varo, Leonora Carrington, Salvador Dalí, Kandinsky, Rembrandt, Velásquez, Pizarro y Van Gogh. Entre sus logros se encuentra también el haber pintado a los 18 años de edad el primer vestido típico de Villaldama.

Ella afirma que el arte va de la mano de la publicidad, y su sueño es vivir de la pintura. “Es algo que te atrapa, que te arrastra, a mí me duele no pintar, aunque soy alérgica a todos los químicos no puedo dejar de hacerlo, es una disciplina diaria”. Aunque sabe que no siempre es posible, a menos que “tengas súper ultra conexiones, que tengas lana o yo que sé. Honestamente, no vive de esto, el mercado es muy cambiante, el arte está súper comercializado”. El primer lugar fue premiado con 15 mil pesos.

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