Unidad Cultural Abasolo

De WikiNoticias UANL

26 de mayo de 2009

La construcción de la Unidad Cultural Abasolo es considerada una de las más antiguas de la UANL.

La Unidad Cultural Abasolo ha sido espacio de muchas instituciones educativas, pues albergó la Escuela de Jurisprudencia, que habría de convertirse después en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Los miembros del Colegio de abogados fueron los que se preocuparon porque existiera una escuela en Monterrey, que aunque no estaba claramente definida, tuvo sus inicios en la catedral en 1824, contando posteriormente con la sede del palacio municipal de Monterrey y llegando en 1891 a las instalaciones de la calle de Abasolo y Diego de Montemayor, en el centro de Monterrey.

En el año de 1933 se integró a la recién creada Universidad de Nuevo León, constituyendo de esta manera la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Así mismo este edificio fue sede de la Rectoría de la recién creada universidad.

La vieja estructura céntrica a pesar de su fachada de casa, siempre ha sido instalación educativa, pues en sus aulas han estado diversas escuelas y facultades, entre ellas: Leyes, Arquitectura y Economía, todas pertenecientes a la UANL.

Don Mariano Peña, fue uno de los encargados de contratar personal para remodelar las instalaciones, siempre acoplándola a la época y las necesidades de las Facultades.

En 1941 construyen el segundo piso y subdividen el área de lo que hoy es la galería, pues los espacios con los que contaban eran insuficientes para impartir clases.

Una de las facultades que permanecieron durante un mayor tiempo en este lugar fue la de Derecho y Ciencias Sociales, que se retiró en 1958, para albergarse en las instalaciones de Ciudad Universitaria.

En ese momento llega la recién inaugurada carrera de Economía, perteneciente a la Facultad de Contaduría, para modificar las instalaciones y ocuparlas hasta 1978.

En ese mismo año nace el posgrado y la maestría en Ciencias para los Asentamientos Humanos, de la Facultad de Arquitectura y con las facilidades logradas por el profesor Arturo García, quien además era director de la Facultad de Economía, hace que este anexo de la Facultad de Arquitectura sea el lugar propicio para la maestría.

José Manuel Cervantes Alonso, uno de sus principales restauradores, llegó a dicho edificio universitario como responsable del servicio social de la Facultad de Arquitectura, una de las tantas instituciones que han ocupado la construcción que data de la primera mitad del siglo pasado.

Siendo en la década de los 80´s cuando se da un amplio uso de este edificio, crean una sala de teatro llamada “La Cofradía”, que hizo que se desprendieran los cielos falsos, es por ello que se dieron cuenta de la urgente necesidad de restaurar el edificio.

“Nosotros la regresamos a como debió de haber estado, es decir ya habían construido arriba y tenía un segundo piso, haciendo modificaciones más discretas”, dijo Cervantes Alonso.

Este edificio enlistado dentro de los más longevos de la institución universitaria, albergaba (a la fecha) a grupos de estudiantes de diferentes ramas artísticas como: pintura, escultura, grabado, dibujo, acuarela, cerámica, logrando que perdure su historia.

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