Un reconocimiento al esfuerzo, la dedicación y la pasión

De WikiNoticias UANL

15 de junio de 2006

La Medalla Alfonso Caso, máxima presea que la UNAM otorga a sus estudiantes de doctorado, le fuera entregada a Hernando Castillo Eguía, en reconocimiento a su brillante desempeño en los estudios de Doctorado en Arquitectura.

La Medalla Alfonso Caso, máxima presea que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorga a sus estudiantes de doctorado, le fuera entregada a Hernando Castillo Eguía este 15 de junio de 2006, en reconocimiento a su brillante desempeño en los estudios de Doctorado en Arquitectura.

“Me llena de satisfacción y orgullo, significa un reconocimiento totalmente inesperado al trabajo y al esfuerzo, a la dedicación y pasión puesta en este proyecto de titulación”, expresó el catedrático de las facultades de Ciencias de la Comunicación y Arquitectura de la UANL.

“Para obtenerla se pasa por una serie de filtros como ser doctor, haber recibido mención honorífica por tu trabajo académico, para después competir con todas las menciones honoríficas de las diversas especialidades de la Universidad Nacional”.

Propuesto directamente por el posgrado de Arquitectura por la calidad excepcional de su investigación, disciplina evidente y brillante defensa del tema: “La arquitectura hospitalaria del siglo XXI: una nuevo modelo de hospital”.

Los doctores Jesús Aguirre Cárdenas y Adolfo Benito Narváez fungieron como cotutores de tesis por los posgrados de Arquitectura de la UNAM y la UANL, respectivamente.

Su proyecto está “basado en un nuevo concepto de hospital en función de los escenarios futuros de la medicina, las patologías de nuestra población y la forma como se ha trasformado el espacio arquitectónico con nuevos hospitales, nuevas gestiones y nuevas tecnologías”.

De esta forma llega al “hospital inteligente”, buscando no sólo realizar una aportación a la arquitectura, sino a la sociedad.

“Hoy la ciencia y la tecnología han tenido una acelerada evolución reflejada muy intensamente en las ciencias medicas y en la tecnología de la infraestructura para la atención a la salud y su equipamiento.

“Logros en este sentido han sido extraordinarios y puede preverse que lo serán aún más, por lo cual en los proyectos de edificaciones para la salud, los arquitectos debemos avanzar en la misma dirección y medida que la nueva medicina, lo cual traerá un concepto distinto en los hospitales del siglo XXI. Prácticamente los hospitales que ahora conocemos van a desaparecer gracias al nuevo nivel resolutivo recomendable”.

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