Un homenaje a las lecturas y escritores con los que ha compartido su vida

De WikiNoticias UANL

8 de diciembre de 2008

Escrituras, obra reciente, es la inmersión en el tema de las letras y los alfabetos con un enfoque imaginario, misterioso que el artista Vicente Rojo presentó al público en la Sala de Exposiciones Temporales de Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

Vicente Rojo, uno de los principales exponentes del abstraccionismo en Hispanoamérica, presenta ahora con Escrituras, obra reciente, una inmersión en el tema de las letras y los alfabetos con un enfoque imaginario, misterioso.

Esta exposición se abrió al público el 22 de noviembre de 2008, en la Sala de Exposiciones Temporales de Colegio Civil Centro Cultural Universitario, aunque no fue posible la presencia del maestro debido a sus compromisos en la ciudad de México, con una escultura dedicada al aniversario de Carlos Fuentes.

Rojo, aunque nació en Barcelona en 1932, se naturalizó mexicano y vive en la ciudad de México. En entrevista comenta su relación con la escritura en su obra reciente y a lo largo de su carrera, así como su escultura en homenaje a La región más transparente.

Partiendo de su más reciente exposición, Escrituras, ¿de que manera influye la literatura en su obra pictórica?

He sido un lector muy regular, pero muy constante. No me considero ni mucho menos un buen lector, tampoco sé lo que quiere decir eso de ‘un buen lector’, pero bueno, fui un lector desde niño, y he tenido siempre muy presente lo que es la literatura, lo que es sobre todo la poesía. Luego la he tenido que tener muy presente, afortunadamente, en mi trabajo como diseñador gráfico, donde he compartido mi trabajo con muchos escritores, con muchos poetas, y ese ha sido mi acercamiento a la escritura propiamente. Y en este caso, es una especie de homenaje a todas esas lecturas y a esos escritores con los que he compartido mi vida.

¿Alguna vez sintió interés por escribir?

No, yo he escrito muy poquito, no me siento muy a gusto. Estoy haciendo ahora una especie de notas autobiográficas para una monografía. Pero me cuesta mucho trabajo encontrar las palabras justas. Soy muy respetuoso de la escritura, pero estoy poniendo mi esfuerzo para poner en orden un poquito lo que ha sido mi trabajo.

Las letras son algunos de los signos más abstractos que ha creado el ser humano. ¿Le resulta natural crear estos alfabetos imaginarios cuando su trabajo se ha enfocado de manera importante hacia la abstracción?

Sí, son lo que yo he tratado de hacer, un alfabeto abstracto, irreal, ficticio. Es un invento plástico, no tiene mayor intención que rendir un homenaje a la escritura de la que hemos estado hablando, y a la vez inventar una serie de elementos que sean atractivos. Reconozco que los alfabetos son unas obras maestras de diseño y de precisión, y es difícil entrar en ellos. Yo he tratado de hacer un juego con todo esto y tratar de hacer esas escrituras cuya lectura puede quedar al gusto del espectador.

¿Los aspectos del color y la textura de qué manera se relacionan con este alfabeto imaginario?

Hay mucho interés en presentarlos como imágenes escritas en paredes. Incluso unas se llaman “Escrituras sobre pizarra”, cosas infantiles, es decir, que esté representado de alguna manera el paso del tiempo. Algunos cuadros se llaman precisamente “Escrito en el tiempo” y esa es un poco la necesidad de crear una imagen final donde estén apoyadas todas estas letras y que puedan ser una pared, una pizarra y que sea algo antiguo, o que viene de lejos, aunque en realidad las acabo de hacer, pero la intención que se ven como algo que viniera de otras civilizaciones.

En este mismo tema de la escritura, recientemente acaba de hacer un trabajo conmemorativo por el aniversario de Carlos Fuentes…

Me propusieron hacer una obra dedicada a Ixca Cienfuegos, el personaje de La región más transparente, como un homenaje a Carlos Fuentes. Y yo, recordando la novela, que leí hace cincuenta años cuando salió, y que en algún momento releí, me vienen a la mente los paseos que Ixca Cienfuegos daba por la ciudad; y da la casualidad que por esos mismos años en que Fuentes escribía su novela, yo estaba casi recién llegado a la ciudad de México, así que los paseos que él daba yo los hacía también por mi lado. Conocí a Fuentes a mediados de los años cincuenta y me di cuenta de que había un cierto paralelismo, aunque él iba a escribir una obra maestra y yo precisamente en el mismo año que salió La región más transparente hice mi primera exposición de pintura.

A partir de esos paseos de su protagonista, y de los míos, traté de recordar lo que era la ciudad en ese momento, una ciudad muy luminosa, y elaboré una serie de elementos que tienen mucha presencia: una pérgola, un camino, un paseo por el que se puede caminar. Que tuviera una presencia intensa, pero que al mismo tiempo tuviera esa calidad de transparencia. Tiene también unos cuadrados, es una pérgola coloreada, esa es la intención.

Es también, entonces, la celebración por el aniversario de los 50 años de la obra de Vicente Rojo…

Sí, realmente me di cuenta que también lo estábamos celebrando, aunque mi primera exposición pasa desapercibida, no es lo mismo, pero sí son exactamente cincuenta años también. Es una coincidencia simplemente.

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