Un enemigo constante, el sol. ¡Protéjase!

De WikiNoticias UANL

4 de agosto de 2009

Quemaduras hasta de tercer grado son comunes en el verano. Acuda con un médico en caso de presentarlas.

El verano es la estación que en el Hemisferio Norte transcurre con olas de calor. En nuestra ciudad el clima es sumamente extremo y en esta época el calor sube tanto, que se vuelve un tema cotidiano.

Así, en esta estación comprendida entre los meses de junio y septiembre, los regiomontanos sufrimos por las altas temperaturas, sobre todo en el período denominado ‘La Canícula’, que inicia en el mes de julio y tiene una duración de 40 días de intenso calor.

Las graves consecuencias que traen consigo las temperaturas elevadas son un sinfín de enfermedades, sobre todo la deshidratación. Mas por otra parte, existen otras que son irreparables: las enfermedades de la piel, las relacionadas a la exposición mayor al sol.

Este tipo de enfermedades son de las que más se presentan en la población. La doctora Carmen Liy Wong, dermatóloga y catedrática de la Facultad de Medicina de la UANL, nos ofrece algunas recomendaciones para el cuidado de la piel ante la exposición al llamado ‘Astro Rey’.

“Las recomendaciones más importantes son evitar la exposición solar, sobre todo en este verano, donde el sol es intenso, ya que las horas donde se registra con mayor incidencia los rayos ultravioleta son de las 10 a las 16 horas, es cuando los rayos solares afectan con mayor gravedad la piel”, argumentó la dermatóloga.

Es bueno recordar que la dermis es el órgano más grande que tiene el cuerpo humano, por lo que la doctora recomienda, además, que para evitar quemaduras en la misma se debe aplicar una crema de protección solar mayor a nivel 20, sobre todo en áreas expuestas al sol; como cara, cuello y brazos.

“Cuando las personas acuden a una piscina o alberca, es importante tomar en cuenta que se duchen al salir de la misma y usar una crema humectante, en todo el cuerpo, dado que el cloro del agua y los rayos ultravioleta propician a un mayor grado de quemadura en la dermis”, añadió la doctora.

Otros cuidados que se deben atender es que la persona se mantenga con una persistente hidratación. Hay algunas frutas o verduras, como la zanahoria o el durazno, con unas sustancias denominadas carotenas, éstas ayudan a pigmentar la piel y adecuarla a la radiación solar.

Las consecuencias más comunes que indica la doctora ante este problema, suelen ser las quemaduras de primero y segundo grado. Por lo que es bueno señalar que las personas, sobre todo de piel sensible o muy clara, reciban una evaluación dermatológica, ya que a la larga esta incidencia favorece a que desarrollen un tipo de cáncer en la piel.

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