Tuberculosis y la Vacuna BCG

De WikiNoticias UANL

21 de mayo de 2009

Mycobacterium tuberculosis teñida con Ziehl-Nielsen

Una cicatriz en el brazo derecho es la huella de la vacuna BCG (Bacilo Calmette Guerin), que es común ver entre la población mexicana, sin embargo pocos sabemos de ella y de las enfermedades de las cuales nos protege.

Esta vacuna se aplica una sola vez por vía intradérmica a recién nacidos o menores de tres meses; si su edad es mayor requieren la aplicación previa de la prueba cutánea de la tuberculina (PPD). Sólo se vacunan a los niños que estén en óptimas condiciones de salud para resguardarlos de enfermedades pulmonares.

Por su parte, la tuberculosis (TBC), es una infección bacteriana contagiosa que afecta principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos. Esta enfermedad es causada por el Mycobacterium tuberculosis, es uno de los problemas de salud pública de mayor importancia y está ligada en gran parte a deficiencias sociosanitarias, pobreza, hacinamiento y desnutrición.

“Esta enfermedad ha estado con nosotros desde hace miles de años, una teoría es que este microorganismo que existe en los bovinos paso al humano y se especializó tanto que ahora nada más infecta a nuestra especie, el hombre”.

“Ahora que se conoce tanto de genética humana y de cómo los microorganismos han ido evolucionando a través de la historia, nos preguntamos quién desarrollo tal enfermedad, quién se las paso a los demás y tradicionalmente se ha dicho que la tuberculosis es de origen mundial, sin embargo y aunque el cromosoma del Mycobacterium tuberculosis se descubrió hace unos diez años, por el profesor Stuart Cole, se observó que ha evolucionado”, explicó el Dr. Lucio Vera Cabrera, especialista en Microbiología e investigador de la UANL.

El Hospital Universitario registra aproximadamente 150 casos nuevos por año de personas con cuadros de tuberculosis, y de estos un porcentaje es drogoresistente.

“Cuando el paciente llega a la consulta, se le da el tratamiento, pero en ocasiones es tan largo que no es cómodo tomarlo (seis meses); a veces no existe en los dispensarios del seguro, o no se toma de manera adecuada, y si las bacterias no se eliminan completamente, se promueve el crecimiento de las bacterias que son resistentes”

“La vacuna BCG, no es una vacuna producida con la bacteria Mycobacterium tuberculosis, es una bacteria, digamos hermana, muy similar, que se llama Mycobacterium bovis (cepa bovina). A principios del siglo pasado esta vacuna se aplicó en masa a niños porque protegía, principalmente del desarrollo de formas extra-pulmonares como son la tuberculosis cutánea y meníngea”.

“Actualmente en el primer mundo como Europa, Canadá y Estados Unidos no se aplica esta vacuna porque es muy baja la cantidad de casos de tuberculosis nuevos. En cambio, en los países en desarrollo, por ejemplo, zonas como la nuestra si se aplica. Sin embargo, no da una protección completa contra la enfermedad pulmonar. Es por esto que uno de nuestros proyectos es atenuar cepas de Mycobacterium tuberculosis de varios tipos, para ver si se puede obtener una vacuna más potente” comentó el Dr. Vera, quien es autor de la investigación ‘Análisis genético y biológico de cepas de Mycobacterium tuberculosis polimórficas para los genes de fosfolipasa C’.

La primera fase de la enfermedad normalmente no tiene síntomas. Sin embargo en un segundo periodo los síntomas pueden abarcar: tos (algunas veces con flema), expectoración con sangre, sudoración excesiva (especialmente en la noche), fatiga, fiebre y pérdida involuntaria de peso. Cuando está aún más avanzada se puede presentar dificultad respiratoria, dolor torácico y sibilancias.

“Debido a que esta infección se mantiene latente entre los pacientes sin síntomas, y se transmite de los pacientes a sus contactos más directos, es importante detectarlos, darles seguimiento, darles el medicamento, asegurarnos que lo lleven a cabo, y confirmar su curación”, añadió el especialista.

Cabe mencionar que la enfermedad es totalmente curable si se toma el medicamento adecuado y se respeta en tiempos.

“El tratamiento debe de ser llevado rigurosamente, porque generalmente lo que sucede es que como en los primeros 15 días hay una mejoría notable, el pacientes se siente sano y ya no toma el medicamento, pero esta bacteria permanece en pequeñas concentraciones dentro de las células fagocíticas de los pulmones o de los tejidos en forma latente, y si se deja de tomar el medicamento, se seleccionan esos microorganismos resistentes y empiezan a reproducirse nuevamente”.

“Se considera que un tercio de la población mundial está infectada con este microorganismo, que sobrevive a un primer contacto con el sistema inmunológico humano y permanece en forma inactiva, latente por largos periodos de tiempo, inclusive años, en los tejidos pulmonares en pequeñas calcificaciones. Esto es importante considerarlo en personas infectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana, ya que la caída de su sistema inmune puede permitir el desarrollo de una infección latente, endógena”, puntualizó el Dr. Lucio Vera.

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