Terapia especial para los internos psicópatas

De WikiNoticias UANL

6 de mayo de 2010

Charles Manson, es uno de los psicópatas más famosos de toda la historia, fue fundador y líder de un grupo esotérico que perpetró varios asesinatos a finales de los años 60.

La falta de remordimiento y el no poder empatizar con las personas a su alrededor, son tán sólo algunas de las caracteristicas de la personalidad de un psicópata.

Una importante cantidad de internos en las cárceles de nuestro país y del extranjero, experimentan estos comportamientos.

Interesado en el tema, el Dr. Cirilo Humberto García Cadena, profesor-investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), indagó en una de las cárceles locales, intentando aclarar, entre otras cuestiones, si la severidad de las penas interpuestas, al menos en Nuevo León, era proporcional al grado de psicopatía de los internos pertenecientes a uno de los tres penales con los que cuenta el Estado.

Cabe aclarar que dentro de la psiciología existe un sinfín de definiciones de la “psicopatía”, sin embargo, y por variadas que éstas puedan parecer en un principio, todas convergen en un punto, “transtorno de personalidad antisocial”.

Los psicópatas no son capaces de empatizar ni sentir remordimiento, por ello ven a las demás personas como si fuesen cualquier objeto y las utilizan para conseguir sus objetivos. No necesariamente tienen que causar algún mal, pero si realizan algo en beneficio de alguien, aparentemente de forma altruista, es sólo por egoísmo, para su único y exclusivo beneficio.

“Estudiamos 178 casos de internos sentenciados. Queríamos observar, si a mayor gravedad del delito cometido y a mayor condena, los internos padecían mayor psicopatía.

“La psicopatía es un trastorno de la personalidad que aunque no se califica como enfermedad mental, sí es psicopatológico. Es un síndrome que se caracteriza básicamente por dos componentes –aunque más recientemente se han agregado otros dos-, hablaré de los dos primeros, que son los que están tipificados”, comentó García Cadena.

El primer componente, según expuso el investigador, es el rasgo de personalidad socio-afectivo, es decir, existe una disfunción tanto en términos afectivos, como en términos de interacción social.

Lo anterior consiste en que el individuo no experimenta el dolor, tristeza o sufrimiento que los demás pueden estar atravesando. Los psicópatas no poseen la capacidad empática de ponerse en los zapatos de los demás.

“Si hace o dice algo, no es que no le importe que con ello hiera a los demás, sino que no percibe que eso los puede herir, e inclusive, puede negar que lo hiciera con el propósito de ofender o molestar y puede, aparentemente, ser sincero.

“Como él no experimenta tristeza o dolor, no sabe que los demás experimentamos esas emociones”, señaló García Cadena.

Las personas con este padecimiento experimentan el fenómeno conocido dentro de la psicología social, como “atribución externa”, pues atribuyen la responsabilidad de sus actos a fuentes ajenas y no a sí mismos.

“El segundo componente es un comportamiento típico antisocial e incluso criminal, de violación de normas, como es el caso de quienes están pagando condena.

“No quiere decir que todos aquellos que transgreden la ley o que todos los internos de una cárcel tengan psicopatía. Este síndrome varía de país a país, entre un 15 y 30 por ciento del total de la población interna”, aclaró.

La teoría que adoptó el investigador para su estudio, fue la “Teoría del apego”, que principalmente es asociada con el psicoanalista inglés, J. Bowlby.

“Bowlby argumentaba, que si los niños de tres a cinco años carecen de una figura de apego, por una serie de circunstancias desafortunadas como el divorcio de sus padres, muerte de un cónyuge, abandono e internamiento en un hospicio; esto va a influir gravemente en el desarrollo de la personalidad del infante, de manera que aumentan las probabilidades de adquirir este síndrome”, sostuvo el investigador universitario.

En las entrevistas realizadas a los internos de la cárcel seleccionada, el Dr. García Cadena, cuestionaba a los reos acerca de la edad a la cual se habían desvinculado de su seno familiar.

“Existe una diferencia muy fuerte de cinco años entre el grupo de internos sentenciados sin psicopatía, y el grupo sentenciado con psicopatía.

“Hasta los 13 años, los psicópatas vivieron en su casa; a partir de esta edad fueron independientes. En cambio, los no psicópatas se separaron de su casa hasta los 18 años; cinco años después hicieron la diferencia”, aseveró.

Con esta investigación, García Cadena confirmó que la familia es un blindaje socio-afectivo. En este sentido, entre más tiempo los hijos continúen nutriéndose del contacto con su grupo primario (familia), no desarrollarán este síndrome.

“Si el niño se queda sólo y tiene que afrontar el mundo sin la protección de un grupo primario, hay muchas más probabilidades de que se transforme en un psicópata, lamentablemente”, declaró García Cadena.

A diferencias de lo que muchos pensarían acerca de los crímenes que comenten las personas con trastornos psicopáticos, estos no son los más graves. Sin embargo, los psicópatas, al tener un estilo de vida donde imperan los engaños y fraudes, son los más recurrentes.

Una de las recomendaciones que el especialista ofrece para el tratamiento de readaptación social de estos internos en particular, es que se les separe del resto de los reos y que se les dé tratamiento especializado.

“¿Cómo podemos rehabilitar con éxito a personas que no se consideran culpables?, se debe tomar en cuenta la separación de internos, y claro, en la terapia se debe tratar de restablecer o reiniciar, un vínculo de figura de apego en quienes lo necesitan, que son los psicópatas”, concluyó el Dr. García Cadena.

  • Cirilo Humberto García Cadena cuenta con un Doctorado en Filosofía por The University of Texas at Arlington, USA, (2003). Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Nivel I; actualmente, se desarrolla como profesor- investigador de la Facultad de Psicología de la UANL.


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