Tania Libertad, una vida de espléndidas canciones

De WikiNoticias UANL

15 de noviembre de 2006

Tania libertad, a 26 años de vivir en México, en Monterrey.

No sólo su nombre sugiere libertad porque cuando una existencia se consagra al arte de la música se vive irremediablemente libre. Así, con todo y alas, llegó Tania Libertad a Monterrey. Le quedaba un pedazo de noche antes de cantar, y sus vibras de mujer sencilla le permitieron regalar unos minutos a la curiosidad periodística, previos a sus breves ejercicios de preparación de voz. Otra vez en esta ciudad donde ha encontrado tantos amigos, es 26 de octubre de 2006, y confiesa que el mes no le ha alcanzado para vivir sus alegrías.

“Este octubre ha sido muy especial, canté en un concierto en Bellas Artes, por primera vez después de 26 años de vivir en México, luego nos presentamos en Guanajuato, Nueva York, Los Ángeles, Aguascalientes, Nuevo Laredo, Cuernavaca, hoy en Monterrey, a continuación Tampico, Matamoros y Ciudad Victoria, luego regresaré a México... Estoy muy satisfecha pues jamás me ha faltado el trabajo, el afecto, ni el reconocimiento de la gente.”

Siempre la acompaña una sonrisa, la estatura pequeña le pertenece mientras no está en el escenario y conserva las ilusiones de los 5 años de edad, cuando descubría el hechizo naciente de convertir las palabras en canción.

Desde entonces aprendió a crecer aferrada a sus pasiones. La vimos cercana a escuelas diversas, desde el maestro peruano Zambo Cavero, a Nicomedes Santa Cruz, Willie Colón, hasta una tendencia más contemporánea con Alex Syntek, pero ¿cómo se las ha arreglado para lidiar con tal diversidad de géneros?

“Es culpa de mi mamá, desde que yo era chiquita ella creía que era lo mismo cantar un tango que un rock, me ponía a aprender todo, y todo lo tenía que hacer bien. De ahí agarré el gusto por ir conociendo todos los géneros, lo que no he hecho todavía es heavy metal, o reggaeton”.

A la mano alguna broma. Pero la expresión se vuelve reflexiva para escuchar. Nueva York, Italia, Latinoamérica le han abierto sus telones, más de tres decenas de discos recorren México y el mundo, vivió en las casas cubanas durante una serie televisiva ochentera que comenzaba con su melodía a dúo con Pablo Milanés en El primer amor, ha podido penetrar en cientos de hogares disimulada entre los botones de la radio...

¿Está consciente de las disímiles emociones que ha ido despertando en todos estos años?

Soy consciente, primero de las emociones que me despiertan las canciones a mi, yo escojo los repertorios inicialmente pensando en mis sentimientos y mis necesidades de expresión. Si a mi me emocionan, si a mi me conmueven, si a mi me parece que coinciden con mi forma de pensar le pongo toda mi alma y sé que podrán tener un buen efecto. Ya cuando las canto, las pongo en contacto con el público, veo que a ese público también le gusta y le emociona, entonces quiere decir que estoy en el camino correcto. No solo soy consciente de ello, también vivo orgullosa de poder llegar a la gente.

La memoria retiene momentos exclusivos, hacer duetos con amigos entrañables la ha hecho crecer, y los nombres desfilan por su recuerdo jubiloso: Plácido Domingo, Miguel Bosé, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, Vicente Fernández... Tanto ha dado y aun pronostica sorpresas.

“Grabaré un disco con Germán Dehesa, es una producción en la que él va a decir unos textos muy bonitos sobre canciones conocidas que hemos escogido de Alberto Cortés, Joaquín Sabina, Serrat, Zitarrosa, va a ser un disco muy interesante. Siempre nos juntábamos y yo cantaba, a él de repente se le ocurría decir cosas, y un día me dijo, ¿por qué no hacemos un disco? Así surgió, entonces en cada proyecto yo hago 40 ó 45 canciones para que queden 14 ó 15, pero aquí ya llevamos tantos temas escogidos que yo creo que va a ser un disco doble, estamos bastante avanzados.”

La Libertad de Manzanero parece haber dejado buenos sabores, y Tania una vez más corrobora sus designios de inmortalizar melodías.

“Haré un disco con canciones inéditas de Armando Manzanero, ya estamos haciendo los demos; y hay otro disco en proyecto con las fusiones que yo hago, que es el género con el que compito un poco más en Europa y Estados Unidos”.

Así difunde además las esencias negras de América. La acompañan músicos vestidos con rítmicos matices, son de muchas partes y saben tanto combinar el bongó de Cuba o el cajón peruano, con las teclas, las cuerdas, los compases de culturas enriquecidas y mezcladas. ¿Por hacer? Algo sencillo, seguir cantando.

Mi carrera artística ha sido muy especial, me he ganado el afecto y el respeto de mucha gente, mi trabajo siempre ha sido muy honesto, muy digno, en base a la cultura del esfuerzo. Son 26 años en los que lejos de bajar el nivel –ya no hablemos de trabajo– sino de prestigio, sigo siendo una artista a la que la gente le tiene cariño, respeto, eso es reciproco pues yo respeto mucho los escenarios en los que me presento y me seguiré presentando.

Ya se va agotando el pedazo de noche que concedió a la curiosidad periodística. Muy cerca la espera el motivo de su presencia en Monterrey: una cena de gala en beneficio al Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”.

“Es una satisfacción muy grande poder estar en este tipo de acontecimientos, acabo de estar en un evento en beneficio de niños con cáncer y otras fundaciones que tienen que ver con el ser humano; ahora el Hospital Universitario, una institución maravillosa que además conjunta a una serie de personalidades unidas en torno a labores magnificas... Esta es una forma de alimentar mi espíritu, que es lo que más me interesa alimentar, pues más que la comida para el cuerpo, necesito de la comida para el alma.

Tania Libertad sabe hacer de cada espacio un sitio grandioso de dádiva musical. Nunca pensó cantar en el Teatro Olimpia de París, pero lo hizo, y no deja de acudir a otros escenarios quizá más comunes pero no menos gratificantes. Es artista independiente, de amplia producción intelectual, se siente peruana, un poco mexicana, latinoamericana en fin.

Y al término de su respuesta postrera inicia una suerte de ensayo y muestra indiscutible de afecto.

“Llevo muchos discos vendidos, de ópera, de trova, música afroamericana, nada más me falta grabar “tengo orgullo de ser del norte, del mero San Luisito porque de ahí es Monterreyyyy...”

Y se marcha al escenario, sólo quedó espacio para dos vocalizaciones de prueba. Los músicos y el público la esperan, suenan los tambores, y ella se hace grande como si ingresara por primera vez a su vida de espléndidas canciones.

FRASE

Los eventos a beneficio es una forma de alimentar mi espíritu, que es lo que más me interesa alimentar, pues más que la comida para el cuerpo, necesito de la comida para el alma.


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