Sin donantes no hay trasplantes

De WikiNoticias UANL

5 de febrero de 2010

Trabajar en la educación de la población es un gran reto para lograr que la cultura de la donación se extienda y haya disposición de más órganos.

Para miles de pacientes recibir un trasplante es la única opción de tratamiento médico posible, donde una parte de ti puede ser toda una esperanza de vida para alguien más.

En México y en Nuevo León la cultura de la donación de órganos se ha convertido en un hecho aislado debido a la desinformación que prevalece en la sociedad sin saber que un órgano exitosamente trasplantado contribuye en un regalo de vida.

Desde hace once años el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” contribuye a esta labor, tanto en la donación como en la difusión de la cultura de donación de órganos.

De acuerdo al coordinador de trasplantes, Miguel Mariano Escobedo, la institución está equipada para iniciarse (ahora) en trasplantes de corazón.

“El Hospital Universitario está equipado con el equipo médico y quirúrgico para trasplantes de corazón; de hecho, ya están los protocolos listos. Probablemente este año ya estemos trasplantando también corazones”, mencionó Escobedo.

En el HU se han hecho trasplantes de riñón, hígado, páncreas, córnea, páncreas y pulmón, siendo este último el único programa activo en el país.

Los trasplantes más comunes son el de hígado y riñón, esto debido a enfermedades frecuentes en el país como la diabetes que deriva en insuficiencia renal e hipertensión arterial y cirrosis de diferentes causas como hepatitis y enfermedades autoinmunes.

Actualmente se encuentran en lista de espera en el Hospital Universitario ocho pacientes de hígado y veinticinco de riñón, el cual oscila entre ocho y doce meses en comparación a otras instituciones donde la espera es de hasta tres años e incluso muchos pacientes no llegan a ser trasplantados. LISTA DE ESPERA SEGUIRÁ CRECIENDO

Existen dos formas de donar: en vida y después de morir a través de la muerte cerebral de una persona, esto es cuando se tiene una lesión en el cerebro que evita el paso de sangre y oxígeno ocasionando la muerte irreversible del mismo.

Cuando hay un paciente que tiene insuficiencia en algún órgano se valora, se estudia y se determina si es candidato a ser trasplantado para posteriormente ponerlo en lista de espera. Cuando es donador vivo se hacen estudios para determinar que no tenga alguna patología.

De acuerdo al Registro Nacional de Trasplantes existen mil 12 mil 189 personas en México que requieren de un trasplante, de las cuales 480, son sólo en Nuevo León.

María de los Ángeles Reyna, coordinadora del Programa Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos, menciona que la familia es la parte medular de un programa de donación, porque es la que tomaría la decisión al momento de la muerte.

“Hay que pasarle el mensaje a la población de que si tú deseas otorgar ese regalo de vida para otras personas, lo expreses a tu familia porque finalmente quien tomará la decisión en el momento de un evento crítico, en el cual ya tu opinión no es escuchada, será la familia”, expresó la coordinadora.

Agregó que la lista de espera seguirá creciendo en el país debido a la primera causa de muerte en México que es la diabetes.

“La lista de registro seguirá creciendo por un mal estatal, nacional e internacional que es la diabetes, que lesiona y quita la función del riñón y córnea. Si tenemos diabetes tenemos tendencia genética, entonces hay que trabajar a la par de eso”, aseguró De los Ángeles.

Los órganos que pueden donarse son corazón, pulmones, riñones, hígado y páncreas, además de los tejidos como córnea, hueso, cartílago, médula ósea, sangre y sus derivados. La edad límite para donar es de ochenta años. DONAR ES DAR VIDA A OTRA VIDA

Hace cinco años Guadalupe Núñez imaginó que su vida podría terminar a causa de un problema en el hígado. Ella requería de un trasplante pero había que enlistarse y esperar junto con los cientos de personas en Nuevo León, candidatas a ser trasplantados.

La esperanza de vida llegó el 27 de octubre de 2009 cuando recibió el órgano y hoy progresa satisfactoriamente pues desde el inicio se mostró positiva ante la situación.

“Fue difícil porque se pone uno a pensar en el gasto, el riesgo y la familia, pero siempre he pensado positivamente. Cuando yo estaba muy enferma, antes del transplante, no me quería morir y le echaba muchas ganas”, expresó la mujer de 62 años.

En el caso de Guadalupe Tristán la espera para recibir un riñón fue de dos años. El 22 de mayo de 2008 recibió el órgano de un donante cadavérico, y en entrevista expresó la manera en que cambió su perspectiva de vida.

“Fue difícil pero mi familia y yo supimos enfrentarlo. La parte que cambia mucho es que valoras más la vida”, aseguró entre lágrimas el hombre de 52 años.

Para Mayela de Luna Pérez la espera de un riñón tardó sólo cuatro meses porque el donador fue su propia hermana. El resultado fue favorable y ambas llevan una vida normal.

“Fue una experiencia difícil pero al mismo tiempo muy enriquecedora, porque fue motivo de unión entre la familia. Tu vida da un giro de 360 grados, tratas de vivirla máximo, la disfrutas y agradeces a Dios por cada oportunidad que te da de vivir”, expresó la mujer que recibió el trasplante hace un año y medio. FOMENTAR CULTURA DE DONACIÓN

Parte importante de los trasplantes es que haya donaciones, y el Hospital Universitario en conjunto con la Secretaría de Salud de Nuevo León y asociaciones como Donar están llevando a cabo acciones para fomentar la cultura de la donación en el estado.

Martha Cantú Cavazos, miembro de la Asociación Donar, explica que la sociedad está mal informada sobre los procedimientos médicos y legales que se llevan a cabo para que una persona sea receptor o donador de órganos.

“La intención es fomentar la cultura de la donación, que la gente también tenga un conocimiento más claro sobre lo que es un trasplante; romper con ciertos mitos que hay respecto al transplante”, mencionó Cantú, quien fue receptora de riñón hace tres años.

El reto es trabajar intensamente en la educación de la población, para que la cultura de la donación se extienda y haya más órganos pues sin donantes no hay trasplantes.

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