Reyes y Henríquez Ureña: Amistad de confidencias y complicidad

De WikiNoticias UANL

8 de febrero de 2006

Víctor Barrera Enderle, Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Chile, se hizo acreedor del XVII Certamen Nacional Alfonso Reyes 2005.

Más que una relación de padre a hijo, entre Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes existió una amistad literaria, no de elogios mutuos sino por el contrario, una que le exige al escritor regiomontano una superación constante.

En la correspondencia íntima entre ambos amigos existe mucha información de su propia educación literaria, intercambian lecturas, opiniones, ideas y críticas, lo que fue una de las claves para que Víctor Barrera Enderle elaborara el ensayo “De la amistad literaria. Ensayos sobre la genealogía de una amistad: Alfonso Reyes-Pedro Henríquez Ureña, 1906-1914”, ganador del XVII Certamen Nacional Alfonso Reyes 2005 convocado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (CONARTE), Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el municipio de Monterrey.

“He trabajado a Reyes y a Henríquez Ureña por separado y siempre quise trabajarlos juntos, sobre todo en este proceso inicial cuando empiezan a formarse como escritores modernos", explica Barrera Enderle.

¿La formación intelectual es un tema poco explorado?

Yo creo que ahí está la historia secreta de la literatura latinoamericana, si hay una teoría de la literatura latinoamericana está en la formación de los sujetos críticos, de los escritores, de las escritoras, de los críticos y las críticas y gran parte de esa información está en su correspondencia, es como un diamante en bruto.

Personajes clave en la formación de un pensamiento latinoamericano

Esa es justamente mi tesis, hay un pensamiento latinoamericano, una crítica latinoamericana, es una tradición y sigue tan viva, una prueba de ello es que la obra de Reyes y de Ureña tiene una vigencia impresionante.

A este respecto, ¿cómo fue tu acercamiento con estos autores?

A mí siempre me interesó la crítica y la teoría, cuando hice mi maestría en Teoría Literaria en Santiago de Chile, me aboqué directo a estudiar a Alfonso Reyes y fue muy irónico en cierto sentido que lo tuviera que estudiar fuera del país. Con mi tesis quise un poco reivindicarme ante esa situación y darme cuenta de la importancia del trabajo de Reyes y sobre todo de su vigencia. Ya con Reyes trabajé a Ureña que pertenecía al Ateneo de la Juventud, una de las organizaciones más interesante en cuanto representa para mí el primer grupo de escritores y críticos modernos en América Latina.

En este trabajo ¿cuáles son los temas más importantes?

Los primeros siete u ocho años de esta relación y parto de la idea de la amistad como un elemento fundamental para el desarrollo literario. Reyes y Ureña se conocen en la ciudad de México en 1906, ¿por qué se hicieron amigos?, eso me interesaba mucho, evidentemente porque compartieron la vocación literaria y esa amistad se vuelve complicidad. Reyes tenía 17 años y Ureña entre 21 y 22 años, también para rebatir un poco la idea de que Henríquez Ureña era el maestro y el padre de Reyes o sea la figura paterna entre comillas, eran más bien hermanos, esa amistad implica confidencias y complicidad. Es evidente que Ureña influyó en Reyes pero también Reyes influyó en Ureña, por eso utilizo el termino de amistad literaria, como un diálogo crítico porque esa amistad implica crítica, no simplemente elogios mutuos, al contrario esa amistad le exige al amigo una superación constante; por ejemplo, Ureña le dice a Reyes tienes que escribir ensayo no solamente poemas.

¿Henríquez Ureña acercó a Reyes al ensayo?

Sin duda, el mismo Reyes dijo que Henríquez Ureña lo introdujo a los rigores de la crítica y de la prosa, expresar ideas en lo que Ureña llama el temperamento platónico es decir una forma poética pero con una rigurosidad filosófica, pensamiento y forma a través de un lenguaje estético o literario.

¿Ir a la ciudad de México fue clave para esa generación?

Esa es otra parte fundamental de mi trabajo. Los dos llegan buscando crecer en su formación. Los dos son hijos de figuras públicas, Reyes hijo del general Bernardo Reyes, gobernador de Nuevo León, Ureña es hijo de Francisco Henríquez que fue médico y presidente de República Dominicana y de Salomé Ureña que fue la principal poeta dominicana del siglo XIX, ellos formaban parte de la élite ilustrada de Latinoamérica. Pero hay que decirlo, también estaba el deseo de ser escritores modernos y ese deseo, esa complicidad y esa amistad los separa de sus padres, es decir, ni Reyes va a querer ser como el general Bernardo Reyes, ni Ureña como el doctor Francisco Henríquez, no quieren ser como esas figuras públicas decimonónicas autoritarias sino que quieren ser escritores profesionales.

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