Resume sentimiento colectivo de repudio a diputados

De WikiNoticias UANL

4 de junio de 2007

El diputado, obra que obtuvo el Premio Nacional de dramaturgia UANL 2005, dirigida por Luis Martín, y protagonizada por alumnos del Taller de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas se presentó en el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

El diputado, obra que obtuvo el Premio Nacional de dramaturgia UANL 2005, dirigida por Luis Martín, y protagonizada por alumnos del Taller de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas se presentó en el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario. Su autor, Edeberto Galindo Noriega, sobrepasa las limitaciones de la simple anécdota; sin caer en el panfleto, para llevar a la reflexión sobre una desoladora realidad, teniendo como ingrediente principal un humor corrosivo.

En esta obra, el “Chuky” (Sergio Duarte), acosado por la estrechez económica, decide secuestrar a un despilfarrador cliente del bar donde trabaja; sin embargo, su escasa suerte se agrava cuando el personaje en cuestión resulta ser un diputado (Carlos Nevárez).

En el poco convencional sitio en que decide mantenerlo en cautiverio, un tubo de drenaje pluvial, secuestrador y secuestrado inician una singular relación que va descubriendo las motivaciones de cada uno.

El “Chuky” aprende un poco sobre política, proceder, sueldos y vida en general de un diputado, cuestionando ¿por qué unos no tienen qué comer y ellos pueden dejar incluso quinientos pesos de propina en un bar?

La desesperación económica inclina a algunos a tomar medidas drásticas como robar, secuestrar o incluso matar o, como el “Chucky”, joven inexperto e ingenuo, ser matado.

Luis Martín dijo al final de la puesta: “Qué bueno que tenemos teatros, que todavía tenemos espacios que nos abren las puertas”.

Galindo Noriega se mostró conmovido por el trabajo del director y actores en cuyo reparto participaron además Alfonso Iduñate, Christian Gautier, Claudia Zapata, Candelario Fermín y Mariana García. Comentó que la obra surgió en un momento en que su familia tenía mucha hambre y del sentimiento colectivo, por lo menos en la parte más pobre de México, de que los diputados no hacen nada por el país.

“Ese sentimiento hacia los diputados, esa cultura legislativa que parece que se centra en la grilla, en la trampa, la zancadilla, la mentira y las traiciones es la cultura que priva en todos los diputados; México debe darle sentido a la labor de lo diputados, que no hacen absolutamente nada por el país.

“Tenemos que asumir un compromiso con el tiempo y el espacio que nos toca vivir. No podemos dejar de lado las cosas terribles y admirables que pasan en el tiempo que vivimos; me hubiera gustado escribir una obra que hable de diputados que trabajan por el bien del país, hablar de diputados que dejan de estar comprando derrotas y fracasos del adversario que no vienen a significar más que la derrota de este país”, expresó.

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