Regalan universitarios sonrisas navideñas

De WikiNoticias UANL

11 de diciembre de 2008

Miles de trabajadores y estudiantes universitarios se solidarizaron con la colecta anual de juguetes 2008.

A través de la generosidad de trabajadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León miles de niños en situación de vulnerabilidad de Nuevo León tuvieron una mejor Navidad.

La Dirección de Vinculación y Servicio Social, por sexto año consecutivo, organizó el programa “Sorpréndelos esta Navidad con un Juguete 2008”, en el cual dobló su recaudación pasada al entregar más de ocho mil regalos.

La convocatoria se realizó del 1 de noviembre de 2008 hasta concluir clases. El objetivo fue reunir juguetes, nuevos o usados en buen estado, y regalarlos a niños de escasos recursos o con problemas de salud y que se encuentren en una situación económica vulnerable.

Para llevarlos -una vez abanderados por el Rector José Antonio González Treviño-, los propios estudiantes, maestros y personal universitario se dieron a la tarea de visitar entre 25 y 30 instituciones como hospitales, centros de atención y casas hogar registrados en el Consejo de Desarrollo Social.

“Es muy fuerte llegar a un hospital y ver a un niño con cáncer. Eso te conmueve y cambia la perspectiva”, aseguró Marco Iván Ordaz Sánchez, coordinador de Atención Comunitaria de la DVSS.

“Porque no es simplemente el hecho de entregar un juguete”, agregó “es tratar de generar una sonrisa en los niños”, dijo mientras recorría los primeros puntos de entrega.

La colecta nació a iniciativa de una empleada de la dirección, recordó el coordinador. Luego se extendió a otras coordinaciones, después se sumaron directores de facultades y preparatorias y otras dependencias, hasta lograr lo que actualmente es.

“Para ellos es algo muy especial, no nada más en Navidad, ellos necesitan mucho amor todo el año”, manifestó Teresa Ibarra, voluntaria del Centro de Adaptación e Integración Familiar, A.C. (Caifac), de la colonia Hacienda Los Morales.

La mujer, que colabora en el centro que alberga casi 30 niñas, añadió que cuando ellas ven a alguien solidario con su situación les nace un anhelo que les resulta muy significativo en sus vidas.

“Si repetimos el gesto todo el año los niños podrán salir del trauma que traen más adelante. Eso los llevará a que el día de mañana ellos harán lo mismo por los demás”, arguyó.

Por su parte la señora Rodríguez, voluntaria del Caifac varonil, ubicado en la colonia Azteca, para los niños es muy importante que existan personas que los tomen en cuenta.

“Es importante que se acuerden de ellos. Es un aliciente, se ponen muy contentos de saber que tienen un amigo que cada diciembre le traerá algún juguete”, dijo.

En la casa hogar, y después de abrir sus regalos, Ramón y Carlos, de 12 y 8 años, respectivamente, parecen sentir una especial atracción por el balón de futbol nuevo.

“A mí lo que me gusta son los balones y los guantes”, no duda en declarar Ramón, y añade; “Podría ser futbolista y llegar a la Selección, ser como Giovanni Dos Santos”.

“No, mejor como El Conejo”, lo interrumpe Carlos, quien al jugar dice preferir defender la portería.

Además de los centros hospitalarios la coordinación y los alumnos visitaron casas hogar e instituciones y grupos en municipios fuera del área metropolitana de Monterrey.

Algunos de ellos son la Casa Hogar Douglas en Santiago o el Centro Esperanza de Vida Nueva, A.C., donde atienden a niños de origen mixteco que viven en la comunidad “Los Naranjos” en el municipio de Juárez.

Planeando la Navidad del 2009, Ordaz Sánchez mantiene la fe de que la convocatoria y participación crecerá al grado de cumplir la misión planteada de llevar regalos también al Sur del Estado.


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