Reciben trasplante de hígado y dan don de vida

De WikiNoticias UANL

8 de mayo de 2006

Consuelo Morales Ortega y Sergio Herrera Vargas, recibieron la donación de un hígado para luego ser trasplantados por el quipo de especialistas del HU, hace cinco años, en el 2001.

En el 2001 recibieron Consuelo Morales Ortega y Sergio Herrera Vargas, por segunda ocasión, el don de la vida gracias a que recibieron un trasplante de hígado, cirugía que se practicó en el Hospital Universitario “José Eleuterio González” (HU). Ahora, ellos dan vida al convertirse en padres de familia y con ello demuestran que llevan una calidad de vida excelente y una vida normal, a pesar de los cuidados y medicamentos que toman –y que tomarán de por vida-, luego de una cirugía que tarda de 8 a 12 horas en practicarse.

Esta bella historia, que se comparte en la víspera del Día de las Madres, es digna de relatar y eso fue lo que hicieron los médicos de la UANL, encabezados por Edelmiro Pérez Rodríguez, Subdirector de Asistencia Hospitalaria, quien estuvo acompañado de Linda Muñoz Espinoza, del Servicio de Cirugía y Miguel Escobedo, Coordinador del Comité de Trasplantes.

DON DE LA VIDA

Consuelo Morales Ortega y Sergio Herrera Vargas, recibieron la donación de un hígado para luego ser trasplantados por el quipo de especialistas del HU, hace cinco años, en el 2001.

Ella ya era madre de dos niñas, ahora tiene tres con la llegada de Linda Michelle de un mes de edad; y Sergio, de sólo 21 años, se convirtió en padre hace siete meses, de un varón al que registraron con el nombre de Brandon.

“Donar es dar vida, pero ahora vemos que la vida sigue adelante en un ejemplo claro que vemos en dos pacientes hepáticos que fueron trasplantados en este hospital en el 2001”, dijo visiblemente emocionado el doctor Edelmiro Pérez.

Linda Muñoz explicó que los bebés tuvieron un período de gestación normal, sólo los pacientes tuvieron una vigilancia mas estrecha, “se hicieron algunos ajustes en los medicamentos durante el embarazo de Consuelo, no presentó ninguna complicación”.

“Estoy muy feliz de tener a mi bebé, gracias a todos los doctores porque nos dan vida y nosotros damos vida”, dijo a punto del llanto Consuelo Morales, oriunda de Tampico, Tamaulipas, la primera apaciente de trasplante hepático en el país que se ha convertido en madre luego de la cirugía.

Esto se logró, explicó la doctora Linda Muñoz, por seguir las recomendaciones en pacientes hepáticas, “en trasplante de hígado es necesario que el paciente no esté recientemente trasplantado, que tenga un mínimo de 2 años de la cirugía, que su condición esté estable y con dosis más bajas de inmunosupresión –medicamentos para evitar el rechazo-, a fin de que no aparezcan complicaciones”.

Los especialistas explicaron que en Nuevo León se han practicado más de 100 trasplantes de hígado a lo largo de 14 años, de los cuales 60 se han realizado en el HU, nosocomio que actualmente tiene una lista de espera de 8 pacientes.

“En México el trasplante de hígado ha evolucionado más lentamente, en el país hay más de 10 centros que practican el trasplante de hígado, cirugía que cuesta en nuestro hospital entre 600 y 750 mil pesos y tenemos un éxito arriba del 85 por ciento”, explicó Edelmiro Pérez.

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