Proteger la biodiversidad en México, una prioridad

De WikiNoticias UANL

23 de octubre de 2009

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El Dr. César Cantú en un matorral espinoso tamaulipeco.

Dada nuestra naturaleza biológica, los humanos requerimos espacios abiertos para encontrar el equilibrio interno, además de todos los bienes y servicios que nos aportan.

De ahí la necesidad de conservar los ecosistemas silvestres y las áreas verdes dentro de las ciudades ya que éstas son determinantes para garantizar nuestro bienestar físico y psicológico.

Con un Doctorado con especialidad en Zoología de la Universidad de Viena, Austria y pos doctorado en Análisis de omisiones de conservación en la Universidad de Idaho, U.S.A., el Dr. César Cantú dedica gran parte de su investigación en la UANL a la identificación de prioridades de conservación.

Ésta, consiste en identificar los espacios naturales con base a sus características ecológicas y físicas, principalmente, para su integración al régimen de protección legal como áreas naturales protegidas, consideradas a nivel mundial como las herramientas de conservación más importantes.

“Un área protegida tiene un carácter legal, dado que existe como figura dentro del marco jurídico en México tanto a nivel nacional como estatal. Un área protegida es decretada como un espacio para la protección de la naturaleza, ya sea de su biodiversidad en sentido estricto o bien para protección del paisaje con fines de recreación” narró Cantú Ayala, de la Facultad de Ciencias Forestales (FCF).

El doctor Cantú, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, ha realizado estudios a nivel continental, identificando cómo las áreas naturales protegidas incluyen dentro de sus límites:

“Distintas dimensiones ambientales, unidades ecológicas tales como eco-regiones y tipos de vegetación. Cada uno de ellos representan características distintas, donde la especies de flora y fauna se asocian, por ende, es posible identificar cuáles son aquellos que están representados de mejor manera y cuáles no”.

Según los datos proporcionados por el Dr. Cesar Cantú, a nivel mundial actualmente se tiene una cobertura del 12% del área terrestre continental. En México, actualmente se protege, al igual que a nivel mundial, el 12% de su territorio. Nuestro país es considerado megadiverso y prueba de ello, son las 96 eco-regiones terrestres en que se divide su territorio.

“La meta que persigo en mi línea de trabajo es identificar, mediante estudios y análisis geográficos digitales y de campo, las necesidades de conservación en el país. He trabajado además, a nivel de Estado en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Durango, ya que las objetivos de conservación varían con la escala”.

Es así, que la meta que persigue en esta línea de investigación es la identificación de las regiones prioritarias para integrarlos al régimen de conservación.

Con esto, se restringen las actividades productivas en el lugar, se integran a la lógica del desarrollo sustentable; y se orienta a los habitantes mediante los principios de la conservación ecológica, para respetar la capacidad de carga de los ecosistemas. Lo anterior regulado mediante un programa de manejo.

“Un punto muy importante es identificar las regiones con mayor riqueza de especies. Cuántos organismos existen y saber si sólo se distribuyen en esa región, lo que les da una mayor relevancia, pues un principio fundamental en la conservación es proteger la biodiversidad, en sus diferentes escalas: genes, especies o ecosistemas, que se encuentre menos alterada por la influencia humana”.

Un ejemplo que nos brinda el investigador es sobre las áreas protegidas de Nuevo León. “Tenemos el parque nacional más grande de México, el Cumbres de Monterrey, y el más pequeño: El Sabinal, en el municipio de Cerralvo, con apenas 8 hectáreas".

"Además, Nuevo León es un caso importante porque más de un tercio de sus 338 mil hectáreas que corresponden a áreas naturales protegidas, se encuentra dentro del área metropolitana de Monterrey”, comentó el Dr. César Cantú.

Destaca que el parque nacional Cumbres de Monterrey fue decretado como área protegida en 1939 durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, contando originalmente con 245 mil hectáreas.

Sesenta y un años más tarde, en el año 2000, el parque fue redelimitado a sólo 177 mil hectáreas, debido a que experimentó una pérdida de 3 hectáreas por día durante ese periodo, a causa de la presión humana, sobre todo, el interés de la población por urbanizar esos espacios gracias a su extraordinaria condición ambiental y excelente clima.

Recientemente, César Cantú participó en conjunto con otros 700 científicos, en la publicación del libro “Capital Natural de México” organizado por Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).

Éste es el segundo estudio del país, en el que se hace una descripción y diagnóstico de la biodiversidad, y destaca a México como uno de los países que más ha hecho por la protección de su capital natural.

Por otro lado, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, realiza las gestiones y el estudio de manejo para las áreas protegidas. En Nuevo León son tres que administran de manera federal.

Le invitamos a seguir leyendo la entrevista con el Dr. César Cantú Ayala titulada: Unidades para el manejo y conservación de la flora y fauna silvestre de México;.

    • Dr. César M. Cantú Ayala, es Biólogo por la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (1982). Realizó el Doctorado con especialidad en Zoología en la Facultad de Ciencias Naturales y Formales de la Universidad de Viena, Austria (1988); y posdoctorado en Análisis de omisiones de conservación por la Universidad de Idaho, U.S.A., en el 2001. Reconocido por el Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I.
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