Primer Congreso Regional “La dinámica de la violencia contra las mujeres en el noreste mexicano”

De WikiNoticias UANL

16 de junio de 2009

El Primer Congreso Regional “La dinámica de la violencia contra las mujeres en el noreste mexicano” reunió a académicos, asociaciones civiles, gubernamentales y alumnado en un foro de intercambio, investigación y posibles soluciones a un problema que afecta a dos de cada tres mujeres en México.

Según números oficiales del INEGI en 2006 dos de cada tres mujeres sufrían algún tipo de violencia en México. La cifra lejos de disminuir se acrecienta por lo que estudiosos del Instituto de Investigaciones Sociales (IINSO), de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) convocaron al primer congreso regional “La dinámica de la violencia contra las mujeres en el noreste mexicano”, como un foro de intercambio, investigación y posibles soluciones al problema.

Arun Kumar Acharya, coordinador del congreso, advirtieron la marcha de Nuevo León hacia los primeros lugares en los índices nacionales de violencia contra las mujeres.

“Este es uno de los estados con mayor desarrollo económico en el país, y llaman la atención muchas investigaciones coincidentes en que cuando suben los niveles de economía, educación, deben descender los niveles de violencia, pero en este caso estamos viendo lo contrario”.

La urgencia de unificar debates y propuestas desde ópticas académicas multidisciplinarias atrajo a investigadores de la Universidad Autónoma de Coahuila, Tamaulipas, Universidad Juárez del Estado de Durango, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Pedagógica Nacional, asociaciones civiles, gubernamentales y varias dependencias de la UANL.

María Elena Chapa, directora del Instituto Estatal de las Mujeres, comentó que en septiembre del pasado año (2008) surgió la ley del estado para prevenir, atender y erradicar la violencia de género, sin embargo persiste inefectividad en su aplicación.

“Sigue siendo un problema la violencia psicológica, sexual, familiar, se ha dividido la violencia económica de la violencia patrimonial, es distinto que no te den para el gasto, ejemplo de violencia económica, a la violencia patrimonial, no te golpea pero te destroza la casa, le pega a la puerta. Existe además la violencia escolar y laboral, en todos los casos hay una relación de poder, de mando, entre un superior y una persona agredida, ofendida.”

La funcionaria agradeció el tratamiento a este tema desde la óptica de la sociología, la investigación científica universitaria, pues lo consideró “un tema sustantivo para el bienestar de la familia y la sociedad”.

Agregó que la visión de género para entender el problema de la violencia en todas sus formas es un gran paso que el congreso aporta para avanzar en el tema.

“No es fácil –dijo- pero somos más de la mitad del Estado”.

Lylia Palacios, coordinadora de investigación del IINSO, reafirmó el propósito de sentar bases para “una comunicación consolidada, permanente, científica, cada vez con más fuerza en la solución de problemas sociales desde la institución”.

El 4 y 5 de junio de 2009 los asistentes coincidieron en una idea, no se requiere sólo la intervención de instituciones o políticas públicas, debe participar la sociedad civil, investigadores, académicos y alumnado para modificar conductas arraigadas en la esencia cultural del país.

TRÁFICO DE MUJERES EN MONTERREY

José Cervantes, Myriam Quistiano y Arun Kumar estuvieron investigando el fenómeno del tráfico de mujeres migrantes hacia Monterrey incrementado en los últimos años por la actividad económica de la zona.

“Dueños de bares, casas de citas, centros de masaje, viajan a las zonas marginadas del país atrayendo a muchachas jóvenes para trabajar como sexo servidoras”, relató Kumar.

“Ellas reciben una idea de Monterrey como la ciudad de primer mundo, donde existen empleos, pueden vivir una vida de lujo, y cuando vienen son llevadas a burdeles, sometidas a la violencia sexual, agresiones de sus patrones, amenazas de muerte, abortos ilegales”.

La investigación de los especialistas del IINSO ha profundizado en el impacto de la constante violencia y explotación en la salud física, mental y sexual de las implicadas.

“En los últimos años el tráfico de mujeres se ha incrementado hacia esta metrópoli por diversas razones, una de ellas es el crecimiento económico y su consecuente incremento de viajes de negocios y turismo. Paralelo a ello se ha desarrollado el turismo sexual y una industria moviendo mucho dinero”.

El doctor Kumar de origen indio ubicó las causas en un machismo acendrado en la sociedad mexicana.

“Desde los jóvenes hasta los adultos tienen una mentalidad donde prevalece el machismo, tiene que ver mucho con la cultura, la India por ejemplo tiene altos niveles de violencia contra las mujeres, pero en México está más explícito. Incluso allá hemos tenido primer ministro y presidente mujeres pero en México no hay un tratamiento equitativo en ese aspecto”.

Agregó que el hecho de que las mujeres migrantes sean engañadas con promesas de mejor estilo de vida, y al llegar a Monterrey encuentren una realidad diferente, violenta, de explotación, lacera no solo la salud y la integridad de las víctimas, sino a todos los miembros de la sociedad.

Abel Garza, de la Facultad de Ciencias Políticas de la UANL aportó un análisis sistemático al tema del tráfico de mujeres y su relación con un mecanismo de distribución de labores de género.

“Los déficit o superávit dentro del mercado doméstico sexual contienen en sí mismos una demanda que el egoísmo humano tiende a satisfacer, la raza humana se vuelve propensa a traficar en cuanto determinan la satisfacción de una demanda”.

Irma Ochoa, de Arthemisas por la Equidad A.C. aportó el tópico de la explotación sexual y tráfico de mujeres, niñas, niños y adolescentes como violación de derechos humanos fundamentales.

“El vínculo entre patriarcado y violencia en todas sus formas se debe a la supremacía comúnmente atribuida a los hombres y la de sometimiento asignada a las mujeres. Hay que revisar los avances legislativos, las prácticas culturales y las medidas adoptadas por el Estado para atender social, médica y psicológicamente a las víctima”.

Francisco Gómez Ontiveros, del Colegio de Sociología de la UANL sostuvo que la sociedad consumista es marginadora de las mujeres traficadas, pues en general afecta las relaciones humanas, las dinámicas sociales e institucionales y el sentido del trabajo.

“La globalización y el libre mercado también son factores vitales para estas afecciones... las personas han quedado relegadas a un plano en el que importan de acuerdo a su capacidad de compra”.

Liz Sánchez, de Alternativas Pacíficas A.C. abordó la desigualdad de género a partir de maneras equivocadas y violentas de relacionarse, y alertó la gravedad del problema desde la violencia en el hogar hasta la trata vinculada a la delincuencia organizada.

En todos los casos surgió la premura de construir una cultura de respeto a las relaciones humanas desde la niñez, las estructuras sociales y la educación.

MARGINACIÓN FEMENINA EN LA POLÍTICA MEXICANA

La actividad política en todas las sociedades del mundo ha creado inevitablemente distintas formas de marginación, el ejercicio y la administración del poder social se torna excluyente y llama la atención del doctor José María Infante, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UANL, el caso de la marginación femenina en la política mexicana.

“Más allá de los números se trata de un problema general de cultura, tenemos mujeres que han ocupado puestos importantes pero por ejemplo en este momento ninguno de los secretarios de estado del gobierno de Nuevo León es mujer. Hay una intención de luchar por un número adecuado de mujeres candidatas a presidentes municipales en los 51 municipios y la verdad es que actualmente el PRI tiene seis, el PAN tiene cuatro y el PRD tiene tres, no hay realmente una cifra importante de mujeres participando”.

La imposición de instituciones democráticas en la sociedad ha logrado cierta distribución más igualitaria de poder, pero no han podido eliminarse muchas de las barreras. La marginación femenina, de acuerdo al doctor Infante es quizás la menos justificable.

“Claro que hay mujeres capaces, pero es un problema de cultura, hay muchas mujeres trabajando en los partidos a nivel de base, entonces ¿sí podemos tener mujeres que repartan despensas? pero ¿qué pasa con los cargos de mayor responsabilidad? hay una cuestión de machismo, de exclusión y el problema aquí sin duda somos los hombres, el discurso dice que sí somos iguales, pero luego en la práctica no hay tal cosa, hay una negativa, una resistencia a admitir la presencia de la mujer en la política.”

El doctor Infante Bonfiglio le ha encontrado un trasfondo incluso histórico.

“Tiene que ver con que en cualquier parte del mundo los hombres hemos adquirido posiciones de privilegio históricamente y las posiciones de privilegio son difíciles de ceder.”

¿Como revertirlo entonces si es un problema tan cultural?

“Por un lado la modificación de leyes, el cumplimiento de las leyes existentes y por otro lado la educación debe tomar en cuenta estos procesos, desde la primaria en adelante algunos de los procedimientos normales con los niños y niñas en las escuelas ya están marcando una discriminación, habría que revisar estos métodos, lograr poco a poco que hombres y mujeres cambien hacia una mentalidad más positiva al respecto.”

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