Presentan en Perú su teatralidad al mundo

De WikiNoticias UANL

9 de noviembre de 2010

Dentro de las 35 delegaciones provenientes de los cinco continentes, los tres estudiantes de la UANL fueron los más jóvenes del Festival Mundial de Escuelas de Teatro Perú 2010.

¿Se imagina a una escuela de teatro chino montando una obra de García Lorca? Suena interesante pensarlo, pero presenciarlo es una experiencia que no olvida Juan Pablo Cibrián y que recientemente vivió en el Festival Mundial de Escuelas de Teatro Perú 2010 celebrado del 10 al 23 de agosto de 2010.

El estudiante de séptimo semestre de Arte Teatral de la Facultad de Artes Escénicas, junto a su compañera de clase Saharay Amador y su compañera de tercer semestre Magdalena Marroquín, presentó en la Sala Alcedo de Lima, Perú, la obra “Espectros” de Henrik Ibsen dentro del festival académico-teatral.

El festival, que se realiza cada dos años y en esta ocasión el anfitrión fue el país andino, reúne a escuelas de arte dramático provenientes de los cinco continentes. Además de los montajes, el festival contiene cursos, talleres y clases magistrales. Participaron 35 delegaciones provenientes de Alemania, Brasil, Bulgaria, Chile, China, Colombia, Corea, Costa Rica, Ecuador, Eslovenia, Estados Unidos, India, Irán, Japón, Nueva Zelanda, Polonia, Sudáfrica, Singapur, Ucrania y el anfitrión Perú. De México participaron la UNAM, INBA, la Universidad Veracruzana, Campus Xalapa, la Universidad de Sonora, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la UANL.

Además de ser los más jóvenes de las 35 delegaciones fueron los únicos en llevar un texto de Ibsen. Pero pudieron haber montado obras de Antón Chejov, Federico García Lorca, August Strindberg o Eugène Ionesco, pues eso indicaba la convocatoria. Los participantes de China, India y Japón también presentaron sus teatros tradicionales.

“La convocatoria trataba de ver cómo las diferentes escuelas abordan los textos clásicos. Mi propuesta fue escogida porque querían una obra con máximo cuatro integrantes. Lo interesante, divertido y realmente difícil era cómo un texto de Ibsen podía ser entendido por un japonés o por un chino”, destacó Cibrián.

“La manera de abordar los textos es muy distinto en cada escuela del mundo. Pero el logro, el producto, era a fin de cuentas el mismo: lo único que cambiaba era la palabra pero todo se entendía”, dijo el estudiante de 19 años.

Recuerda orgulloso que su “Espectros” de Ibsen fue bien recibido por organizadores del festival. Dice que ellos destacaron el arrojo de montar un texto clásico por alumnos aún jóvenes. Como escuela, los de la Facultad de Artes Escénicas dejaron clara su influencia en la técnica de Konstantin Stanislavski y de Lee Strasberg en el método.

“Es una propuesta minimalista: sólo se necesitan tres actores y una silla porque el vestuario y el maquillaje caben en una maleta. Nos dijeron que logramos establecer el código de melancolía de la obra.”

Otro aspecto que le pareció interesante fue que pedagógicamente como directores en la FAE aprenden a ser “todólogos”. Señala que las escuelas de Europa Oriental o incluso el INBA llevaban más personal que el resto. “Ellos trajeron a una persona para el vestuario, otra para el maquillaje y otra para la iluminación. En cambio, yo tuve que hacer las tres”, ríe.

Él y sus compañeras también se dieron tiempo para conocer otras formas y estilos de montaje.

“Por ejemplo: las japonesas llevaban una obra coreográfica superprecisa. En ella sus personajes estaban muertos. Nos dimos cuenta que usaban diminutos espejos sobre los muebles para verse. Eran trucos que les ayudaban para que todo fuera tan preciso. Impresionaba su disciplina”.

Los estudiantes fueron acompañados por la maestra Marilú Martínez y la directora de la FAE, Karina Esquivel. Los cinco visitaron las ruinas de Machu Picchu, el lago Titicaca y las catacumbas de San Francisco de Asís.

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