Prepara primeros ingenieros aeronáuticos

De WikiNoticias UANL

18 de septiembre de 2007

Un grupo de 36 estudiantes iniciaron su formación como ingenieros aeronáuticos a fin de atender la creciente necesidad de recursos humanos especializados de este sector estratégico y en constante expansión en el país.

A Inés siempre le han llamado la atención las enormes naves como el Boeing y el Airbus “son muy poderosos”, dice. Gustavo Armando, aficionado al aeromodelismo, construyó con un amigo un F-15 a escala usando carbono y plástico, y Eddy Anthony, desde niño tuvo el privilegio de visitar la NASA donde contempló los vehículos aeroespaciales.

Ellos tres, forman parte de un grupo de 36 estudiantes que acaba de ingresar a la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), cuyo común denominador es su gusto por el amplio mundo de la aviación.

Ahora, esa pasión que los acompaña desde pequeños, encontró un cause al incidir con el incremento de la demanda de profesionales en aeronáutica en México donde la industria aeroespacial ha crecido con el establecimiento de 124 empresas.

Para atender las necesidades del sector empresarial nacional e internacional, la UANL, a través de la FIME, arrancó a partir del semestre agosto-diciembre de 2007, la carrera de ingeniero en aeronáutica.

Gustavo Armando Aguirre Reyes recuerda que en junta de Consejo Universitario, siendo consejero alumno de la Preparatoria No. 20 de Villa de Santiago, se les informó de la apertura de la carrera.

Fue una oportunidad inesperada pues su gusto por los vehículos aeroespaciales, aviones, helicópteros y transbordadores, lo estaban encaminando hacia la ciudad de México para estudiar en el Instituto Politécnico Nacional, única institución en el país que impartía la carrera.

“Me parece una gran oportunidad que la Universidad abra esta carrera de vanguardia, con mucho campo de trabajo y más que nada tenemos una responsabilidad muy grande por ser la primera generación, es un compromiso que tenemos con las generaciones futuras porque nosotros estamos abriendo camino y se nos certificará que la carrera tenga el nivel adecuado”.

Las expectativas de Gustavo son altas, su idea es terminar su carrera para irse al extranjero a cursar maestría, doctorado o especialidad para luego dedicarse al área de diseño, “Me gusta la rama de los perfiles aerodinámicos enfocado más a helicópteros o aeronaves de combate”.

Eddy Anthony Uribe Cavazos, también de la Preparatoria No. 20, explica que le agrada la construcción de aviones, misiles y armamento, pero como no existía un programa acorde a sus inquietudes, optó por una carrera afín, mecatrónica.

“Cuando vine a la facultad me inscribí en otra carrera, al enterarme por diversas fuentes de la carrera de ingeniero aeronáutico, pedí el cambio, vine a la entrevista, estaba algo tenso porque nunca había tenido una, fue como una entrevista de trabajo, fue intenso, pero valió la pena, fue una buena experiencia y gracias a Dios pasé”.

Espera obtener buenos resultados con el objetivo de dedicarse al diseño y construcción de motores, turbinas y armamento en México o en Estados Unidos, Francia o Alemania. “Trabajar en la NASA sería mi sueño”, dice. De hecho, resulta evidente en sus compañeros la claridad de sus metas.

Inés Hernández Villarreal, que viene de la Preparatoria No. 3, ingresa a un mundo tradicionalmente dominado por los hombres, su presencia en la carrera “es una forma de demostrar que las mujeres si podemos”, dice.

No obstante no faltar comentarios en tono de broma como si va a trabajar de aeromoza, Inés explica que en la FIME no ha ocurrido eso.

“Somos dos mujeres y 34 hombres, pero nos llevamos bien, podemos platicar, si te gusta la carrera, el ambiente es lo de menos, además siempre he convivido con hombres.

“Me gustan mucho las aeronaves, fue una inquietud muy grande al ver el mundo tan amplio de modelos, estilos, más que nada, me interesa la aviónica, la electrónica, los sistemas de navegación, incluso me interesó la posibilidad de ser piloto, pero es una carrera muy cara, luego vi que se abrió la oportunidad aquí”.

Explicó que le interesó el plan de estudios de la carrera, “es muy padre que se haya presentado la oportunidad de ingresar y qué mejor que en la primera generación”.

Dijo sentir de inmediato el orgullo de ser de la FIME, incluso como le gustan los deportes espera defender los colores de la facultad en el equipo de tochito o fútbol soccer.

Sus expectativas son altas, en especial, por ser una carrera nueva, de un nivel académico alto, con profesores preparados y vínculos con las empresas aeroespaciales de todo el mundo.

“Hay que echarle ganas y salir adelante, si salimos bien preparado será genial porque ahora el mundo laboral nos exige ser competitivos”.

En el primer día de clases, el 6 de agosto de 2007, se realizó la presentación de los compañeros, generando de inmediato un ambiente de armonía, Rogelio Garza Rivera, director de la FIME les dio la bienvenida y luego los maestros explicaron aspectos como la forma de evaluación.

Cabe señalar que hubo 56 aspirantes en total y al final del proceso de selección quedaron 36 estudiantes.

EXPERIENCIA NUEVA

La UANL, a través de la FIME, hasta este mes de septiembre de 2007, es la segunda universidad de México en abrir la carrera, después de 70 años de haberse impartido sólo en el Instituto Politécnico Nacional y con exigencias cada vez mayores, “son experiencias nuevas para todos”, explica el ingeniero José de Jesús Villalobos Luna, jefe de la carrera de Ingeniería Aeronáutica.

La industria aeronáutica se ubica en la frontera del conocimiento a nivel mundial y de la que surgen ideas que luego son aplicadas en la sociedad, por ejemplo, los sistemas de telecomunicaciones, nuevos materiales y nuevos combustibles.

“Estamos entrando en esa frontera, y por otro lado, tenemos el reto de desarrollar las competencias adecuadas que la industria pide”.

Por ello se ha implementando un nuevo modelo educativo que la UANL promueve basado en competencias profesionales, es un cambio de mentalidad que rompe con un paradigma muy arraigado en la Universidad.

“Eso significa que debemos enseñar al estudiante para qué sirve cada concepto que le explicamos, facilitarles los medios, los recursos humanos y físicos para que desarrolle su aprendizaje. Un sistema mediante el cual no solo el maestro enseña, sino que el estudiante tiene que aprender por si mismo y tiene que desarrollar competencias profesionales”.

Existen varios mecanismos para darle seguimiento al desarrollo de la carrera. Primero un Comité Académico formado por trece maestros de la facultad, ha dado seguimiento académico desde la selección de los estudiantes, de los profesores y la implementación de estrategias didácticas para lograr que los estudiantes terminen en sus 10 semestres, no más, no menos.

Segundo, existe un Comité Consultivo Externo, formado por empresas de la localidad como MD Helicopters de Monterrey, Frisa Aerospace, Monterrey Jet Center, Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo y Grupo Lomex, así como por varias universidades como el Instituto Politécnico Nacional, campus ESIME Ticomán, donde se estudia la especialidad desde hace 70 años.

“Nos estamos apoyando muy fuertemente con ellos para la formación de los profesores y la revisión de los contenidos”, explica Villalobos.

Otras universidades con las que tienen convenio son la Universidad de Lyon, Francia, la Universidad Paul Sabatier, la Universidad Politécnica de Madrid en España, la Universidad Técnica Federico Santa María en Chile, la Universidad de Chile, varias universidades alemanas, en Estados Unidos la Universidad de Texas en Arlington.

“Son parte académica de ese consejo externo encargado de vigilar el desarrollo de la carrera, dándonos sus perspectivas desde afuera, de cuales son las nuevas exigencias del mercado tanto en lo industrial como en lo académico, investigación y desarrollo.

“Es una triple hélice en cuanto a la unión del sector académico, empresarial y gubernamental, pues este es un proyecto de Estado que ha tenido mucho impulso desde la Secretaría de Economía, la Secretaría de Educación Pública, tanto que a nivel nacional ya formamos parte de un cluster educativo enfocado a desarrollar recursos humanos para la ingeniería aeronáutica”.

El programa de estudios tiene bases de la Ingeniería Mecánica por lo que las primeras materias son de tronco común con esta especialidad, entonces hay un lapso de un año y medio o dos años para empezar a preparar a todos los profesores.

Hasta este mes de septiembre de 2007 se tienen profesores estudiando sus doctorados en áreas específicas de aeronáutica en el extranjero, en dos años estarán regresando a incorporarse en la planta docente de la carrera.

A partir del quinto semestre los estudiantes empezarían con sus prácticas profesionales y a trabajar con proyectos industriales vinculados a las empresas que forman parte del comité consultivo.

La expectativa de la carrera es formar ingenieros con un alto nivel de desempeño de acuerdo a las exigencias de la Industria Aeronáutica.

“Este nivel de desempeño lo vamos a percibir en el momento que nuestros estudiantes sean aceptados en la industria, para eso estamos poniendo todos los recursos de la institución para facilitarles el aprendizaje y que terminen con altos estándares de conocimientos exigidos a nivel nacional e internacional por esta industria”, explicó.

“El mayor reto es que nuestros estudiantes sean aceptados por el sector productivo, que desarrollen investigaciones y tecnología en un área totalmente nueva para la Universidad y el país. El éxito de esta nueva carrera –agregó- lo vamos a ver cuando los estudiantes sean aceptados en la industria y sobre todo cuando nos sea exigida la formación de más estudiantes”.

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