Plata en voleibol varonil

De WikiNoticias UANL

7 de mayo de 2007

Los Tigres de la UANL perdieron la final del voleibol varonil ante los Borregos del ITESM en tres sets. Así los lanudos ganaron el clásico estudiantil regiomontano y la medalla de oro de la Universiada 2007, los felinos quedaron en segundo lugar y medalla de plata.

En la banca de Tigres Jorge Nava cargaba sus muletas y su tristeza por no poder salir a defender el equipo a causa de un esguince de grado dos que lo imposibilitó en el juego final. En el público se juntaron Tigres y Borregos de todos los tamaños. Un final clásico de voleibol varonil traía a la sala del “Cayetano Garza” este 7 de mayo, aplausos, canciones, porras, y esperanzas encontradas.

Pero el Tec de Monterrey Salió arriba. Pases oportunos y remates fuertes los ubicaron con cierta ventaja en el marcador. Pero los Tigres se levantaban con la potencia de su capitán, Víctor Enrique Porras y los intentos múltiples del equipo por sacar adelante el set. No se pudo, y los borregos estallaban su júbilo en una entrada triunfante 25- 16.

Para el segundo tiempo el entrenador Jorge Azair se palpaba el cabello con gesto preocupado, el puntaje había iniciado reñido pero los borregos comenzaban a atacar con efectividad. Los partidarios del azul y el oro no apagaban su voz de aliento para los jugadores, entre ellos estaba José, un pequeño de 4 años que sin pronunciar bien las letras, gritaba: ¡Tigres! ¡Tigres!, también apoyaba el Rector José Antonio González Treviño, con ansiedad más de fanático aguerrido que de autoridad, señoras, muchachas, hombres… todos con el anhelo de un Tigres campeón.

La ilusión del triunfo se desvanecía cuando la pizarra marcó los siguientes resultados. 25- 15 y 25- 21, a favor del ITESM en el segundo y tercer set respectivamente borraban el oro de la esperanza felina.

“La recepción de nosotros fue lo que más nos afectó, pero en general hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, peleamos en la cancha hasta donde se pudo”, dijo el entonces capitán Víctor Porras con la mirada húmeda desde una de las sillas de la banca al final del partido.

Otro de los jugadores, Luis Alberto León, cree que la experiencia del equipo contrario fue determinante.

“Al inicio del juego yo veía muy bien al equipo psicológicamente, pero las cosas salieron bien para el Tec desde un principio y eso les ayudó anímicamente.”

Guillermo Romero, con el número 11 a sus espaldas había entrado por el lesionado Nava, y aunque puso todo su esfuerzo lamenta que su contribución no ayudara a alcanzar la cima.

“Al principio estábamos con un poco de ansiedad, caímos en baches, se hacía una diferencia de 5 ó 6 puntos y ya no nos podíamos recuperar después.”

El libero José Iván Villarreal Peña se ocupó durante todo el partido de dar buenas recepciones para atacar primeros tiempos, propiciar jugadas a las bandas rápidas, tener a alguien que recibiera los ataques fuertes de los contrincantes, pero cree que les faltó un poco de orden a la hora de arremeter la defensiva.

“Le echamos todo el corazón pero estuvimos algo desordenados, quizás por la presión. Es un juego de equipo donde cada quien pone su parte. Yo tenía responsabilidad como todos, como el acomodador debía coloca bien los balones, como la tenía el rematador, todo tiene un proceso, va mezclado. Pero pienso que no tuvimos un mal desempeño, algunas personas pensaban que no íbamos a pasar a la final, pues algunos jugadores ya se habían retirado desde la universiada de Mérida, pero estuvimos trabajando y pudimos llegar.”

También el entrenador Azair lo asume con optimismo.

“Hicieron más de lo que esperábamos. Es un equipo que está reestructurándose, salieron piezas importantes del equipo que fue campeón por cuatro años. Lo único que me duele es que fue en casa, pero estoy tranquilo, sé que estamos en el proceso, el trabajo va bastante bien con los jóvenes y vamos a retomar nuestra capacidad de ser campeones. Es un equipo muy joven, que tiene mucho futuro, vamos a seguir trabajando y aprender de esta derrota.”

En la final del voleibol varonil el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey llevó a sus predios el oro, mientras los Tigres conquistaron la medalla de plata. El bronce llegó hasta los potros del Instituto Tecnológico de Sonora.

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