Para que una imagen se vuelva un ícono debe capturar algo que se relaciona con todos

De WikiNoticias UANL

10 de noviembre de 2008

Poner aquí el pie de foto

“Primero fui fotógrafo, desde que tenía ocho años, antes de que hubiera rock n’ roll”. Éste que lo dice es Bob Gruen. Cuando estaba en la escuela sus amigos eran artistas y músicos, de manera que no fue una elección propia el apuntar su lente hacia guitarristas, bateristas y bajistas, sino que su vida ya formaba parte de ese estilo de vida del rock n’ roll. “Fui parte de ello”, dice.

“Rockers” es la muestra que recoge la labor fotográfica de Gruen. Se inauguró el 28 de octubre de 2008, en Colegio Civil Centro Cultural Universitario, donde el fotógrafo norteamericano también ofreció una charla en torno a la relación que tuvo con los músicos. Ya que algo que distinguió a Gruen fue su cercanía, su amistad y su filosofía de no agredir a ninguna persona con su lente.

“Algunas veces el fotógrafo tiene que ser agresivo para estar en el lugar y en el momento preciso, pero a mi no me gusta molestar a la gente, quiero que se sientan cómodos y me vuelvan a contratar”, menciona, con una sonrisa.

Cuando sus amigos comenzaron a tener contratos discográficos, obviamente usaron sus fotografías. Luego, las propias compañías disqueras lo llamaron para tomar más imágenes. Y sí, alguna vez fue músico de una banda de folk, y llegó a tocar la trompeta en la introducción de los conciertos de sus amigos de The Clash, pero la cámara fue más demandante. Ahora, sus tomas de John Lennon, de Led Zeppelin, de Bob Dylan, de los Clash, de Sex Pistols, son íconos de la cultura del siglo XX.

“Tengo algunos fotógrafos favoritos”, explica Gruen cuando se le cuestiona. “Man Ray, porque era un artista; Cartier-Bresson, porque captura el momento preciso; y Weegee (Arthur Fellig), que siempre sabía estar en el lugar correcto en el momento correcto”.

Menciona que no le importa el contexto en que toma la imagen. A veces le gusta fotografiar al artista del escenario, pero también prefiere conocerlo debajo de él.

“Es muy agradable trabajar con música –dice-. Hay gente que, cuando trabaja, le gusta tener la radio encendida, de fondo, a mi me gusta tener la música en frente de mí”.

Ahora usa cámara digital, pero tampoco dijo sentirse preocupado por el proceso. “Lo que quiero es tener una imagen, el proceso no me importa. En estos días uso cámaras digitales, porque siempre hago fotos para la prensa, para que se publiquen, y ahora todas las publicaciones se hacen con procesos digitales”.

LENNON FUE MI PEOR PÉRDIDA

En cuanto a sus rockers, Gruen fue muy amigo de los Pistols y de los miembros de The Clash. Sin embargo, una de sus más profundas amistades las entabló con el ex beatle John Lennon. Icónicas son sus imágenes de John y su camiseta de “New York City”. La noche del ocho de diciembre de 1980 Gruen se encontraba en su casa, trabajando en las fotos que había tomado a John unos días antes. Eran los tiempos de su retorno discográfico con Double Fantasy. Tenía programada una junta más tarde esa noche, pero en eso le llegó la noticia de que el músico había sido tiroteado afuera del edificio Dakota, donde residía.

“Fue la peor pérdida que pude tener”, dice llanamente el fotógrafo, quien también dice que para que una imagen se vuelva un ícono debe ganarse el gusto de la gente, debe capturar algo que se relaciona con todos.

“Tomo muchísimas fotos, y si tienes suerte, una será buena. Es como en la música, para conseguir un hit tienes que escribir muchas canciones. He tomado miles, miles de fotografías que nadie ha visto”, dice.

Bob sigue activo, disparando su cámara y apareciendo en revistas y portadas de discos. Recientemente ha trabajado con artistas como Green Day o Ryan Adams. Sin embargo, cuestionado sobre el artista que más le hubiera gustado fotografiar, no duda en referirse a aquella joven estrella del soul que falleciera en un accidente de avión en 1967. “Siento mucho nunca haber fotografiado a Otis Redding”.

GENTE QUE INCITA A PENSAR

El anuncio de su conferencia en Colegio Civil llama la atención de una gran cantidad de jóvenes, que asedian a Bob pidiéndole autógrafos incluso antes de que pueda llegar al frente a dictar su conferencia. Es como si él mismo fuera el rockstar. Una vez arriba dice que lo que le gusta del rock ese sentimiento de anarquía cuando la gente se reúne frente a una banda en vivo. “El rock es libertad, es expresar tus sentimientos con un volumen muy alto”.

El fotógrafo rememoró que el primer concierto al que asistió, fue al del cantautor folk Bob Seeger. “La experiencia más poderosa y divertida que había visto”, apunta. Luego se sorprendería de que ese hombre que cantaba de amor y libertad fuera acusado y criticado por el gobierno como de peligroso comunista y “anti-norteamericano”.

Una vez ya con la cámara, Bob dijo que la primera fotografía suya que se usó en la portada de un disco fue una de Tina Turner para uno de los álbumes que hizo junto a su esposo Ike Turner. Y aunque la fotografía se volvió su medio de subsistencia, por medio del trabajo freelancer, también hizo mucho trabajo por diversión, sobre todo para bandas nuevas que no tenían dinero. Una de ellas sería los Ramones, a quienes captó “cuando no tenían ni para comprarse un estuche decente para sus guitarras”.

“NO HAY PROBLEMAS, SÓLO SOLUCIONES”.

Mick Jones: Cuídate, porque somos jotos.

Bob Gruen: Sí, se ve.

Con esta advertencia del vocalista, y la respuesta de Gruen (“Al estilo Nueva York”), comenzó su amistad con la banda punk The Clash. Si los Sex Pistols eran famosos por gritar con ira, lo que a Gruen le llamaba la atención de los Clash, aparte de su furia escénica, era su compromiso, su interés por las soluciones.

“No hay problemas, sólo soluciones”, es una frase de Lennon, y el fotógrafo dijo que prefiere trabajar con gente que propone, a gente que sólo se está quejando.

Gruen, como ya hemos apuntado, sigue en activo, y dice sentirse sorprendido de que una de sus bandas actuales preferidas, Green Day, haya alcanzado un gran éxito con un álbum tan crítico de Estados Unidos como lo fuera American Idiot. Luego trazó un vínculo que va del folk al rock, y de regreso, en cuanto a este espíritu contestatario.

“Me gustan gente como John y Yoko, como Pete Segeer o Bob Dylan, gente que incita a pensar”, indicó Bob, quien luego se ganó un repentino aplauso de los jóvenes al afirmar que “yo no promuevo el uso de drogas, simplemente pienso que todo mundo debería tener la libertad para divertirse”.

“Rockers” de Bob Gruen estará en exhibición en la galería de Colegio Civil Centro Cultural Universitario hasta el próximo 15 de diciembre.


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