Padre e hijo celebran juntos una misma pasión

De WikiNoticias UANL

15 de junio de 2009

"Los ejotes son judías" enmarcó la celebración de la trayectoria actoral de los Alanís.

El actor y arquitecto Juan Alanís celebró junto con su hijo, el también actor Roberto Alanís, 40 y 15 años de trayectoria, respectivamente, con la obra “Los ejotes son judías”.

“Decidimos retomar esta obra que habíamos montado hace cuatro años, en el 2005, para preparatorias, facultades y para la comunidad universitaria. Queríamos celebrar con este trabajo porque es un duelo de actuación mediante un diálogo de Hernán Galindo, nos pareció digno de personificarlo”, señaló el arquitecto Juan Alanís.

La puesta en escena en la que los Alanís celebraron su trayectoria actoral es una obra del teatrista Hernán Galindo, se trata de un fársico encuentro entre dos peculiares personajes, un viejo español radicado en México desde hace más de 60 años, y un joven mexicano estudiante de la Maestría de Letras Españolas.

Ambos protagonizan un divertido debate entre las dos culturas, la española y la mexicana, lo que desata una serie de divertidas críticas, pero al mismo tiempo promueve los valores como el patriotismo, nacionalismo e identidad nacional.

El también Director de Artes Musicales y Difusión Cultural de la UANL mencionó por qué decidieron hacer esta gira 2009 por las pequeñas salas teatrales de Monterrey, como la Sala Experimental Teatro de la Ciudad, el Teatro La Estación en la Casa de la Cultura, y la Sala Guajardo; pensando en que es una opción muy cómoda para la gente y muy económico.

“Nosotros cobramos 30 y 40 pesos: 30 estudiantes, maestros y ancianos y 40 público general, y además presentando teatro de calidad”, indicó.

En noviembre de 2009 Hernán Galindo y el decano del teatro en Monterrey, Rubén González Garza serán los padrinos de la revelación de las 50 representaciones de esta singular obra.

El orgullo de un padre

El arquitecto Alanís comparte sus emociones al trabajar al lado de su hijo Roberto, “A mí me llena de satisfacción presentar esta obra junto con mi hijo, es un reto en donde ninguno de los dos nos inhibimos, a ambos nos apasiona el escenario, y nos salimos de la vida real de ser padre e hijo para adentrarnos en el personaje en una búsqueda de valores que ambos tratamos de sacar en bien del mismo, los dos defendiendo sus intereses. Lo más interesante para mí es que estamos en un mismo nivel actoral”, aseveró.

Asimismo, señaló que uno de los principales valores actorales que le ha inculcado a su hijo es el respeto por el escenario, premisa fundamental que cualquier actor debe tener presente.

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