Otorga Doctor Honoris Causa a José Emilio Pacheco

De WikiNoticias UANL

11 de septiembre de 2009

El escritor e intelectual mexicano José Emilio Pacheco recibió el grado de Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Nuevo León en sesión solemne celebrada el 1º de septiembre de septiembre de 2009, en el Teatro del Campus Mederos.

José Emilio Pacheco descansa en un sillón y se declara aterrado ante la cantidad de homenajes recientes, que incluyen el XVIII Premio Reina Sofía de Poesía, en España, y el doctorado Honoris Causa que la Universidad Autónoma de Nuevo León le otorgó por en Sesión Solemne del Consejo Universitario:

“Estoy aterrado… si aquí me siento aterrado imagínese en un Palacio Real. Parece que va a venir una persona del palacio a darme unas clases de etiqueta”.

Figura capital de las letras mexicanas, Pacheco es autor de títulos indispensables como Las batallas en el desierto, El principio del placer o No me preguntes cómo pasa el tiempo, que abarcan géneros como la poesía, la narrativa y el teatro.

En entrevista antes de recibir el grado honorífico, hace memoria y al hacerlo menciona que le es más fácil evocar los recuerdos antiguos que los más recientes. Sus memorias lo llevan hacia noviembre de 1964, en que visitó por primera vez la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, así como una memorable foto de los años cincuenta, donde aparece con Carlos Monsiváis y Sergio Pitol, ambos doctores Honoris Causa de la UANL.

“Este reconocimiento evidentemente me da una inmensa satisfacción”, dice.

-Usted que ha visto a lo largo de todos estos años transformarse la poesía mexicana, ¿hacia donde cree que se dirige actualmente?

Es imposible decirlo, porque son tantos poetas que cada uno es diferente. Yo no podría decir que existe como antes, una cierta línea. A donde vayas vas a encontrar un movimiento grande, en cada uno. Yo he insistido mucho que, a donde voy, por cuestiones literarias, hay números abrumadores de mujeres, de muchachas, que en un taller literario, en un congreso… y antes no había, era rarísimo ver mujeres.

-¿Le ayuda a la poesía esta pluralidad?

Yo creo que sí, porque sólo de la muchedumbre, de la multitud, puede salir la excelencia.

-¿Pero al haber muchos escritores no se descuida también la manera de escribir?

En parte sí, pero toda la labor de los talleres desde hace treinta años ha traído que haya un nivel de competencia que no había antes. Lo que sucede es que se vuelve muy difícil escribir mal pero también escribir bien. No se escriben novelas muy malas, pero tampoco se escriben novelas tan buenas. Una cosa por la otra

-Los talleres literarios en su época no eran comunes…

No existían, no sólo no eran comunes

-¿Los ve con buenos ojos…? Yo lo veo con muy buenos ojos, hay mucha gente que está en contra de ellos, y sin embargo nunca me he atrevido a dar un taller. Me gustaría entrar como miembro, pero para dirigirlos, no. Pero está bien, porque puedes hablar de literatura y leer… depende de quién te toque como coordinador y que se vuelva una cosa de esfuerzo mutuo, no de competencia.

-El 11 de septiembre de 2009 presenta una antología (De algún tiempo a esta parte) en la Facultad de Filosofía y Letras

Sí, ya la vi, está muy bien lo que ha hecho Minerva Margarita Villarreal, porque todas las antologías que me habían hecho seguían un orden cronológico, y ella ha puesto poemas que tienen veinte años o cuarenta años de diferencia.

José Emilio Pacheco reconoce que con estos homenajes ya no tiene la posibilidad de tener una disciplina de trabajo diario: “Estoy sujeto a muchas, muchas interrupciones. Cada vez más, y es terrible. Muy agradecible, pero es una cosa por otra”.

Sería en noviembre cuando el escritor mexicano se encuentre en España para recibir el galardón poético, en el cual promete, entre risas, “No cometer los errores de Fox” frente a la realeza, y mientras sigue lamentando su edad y falta de costumbre para esta clase de homenajes declara a las nuevas tecnologías como los blogs como algo propio de los jóvenes:

“La gente de ahora lee y escribe más que nunca, esa es la gran paradoja, incluso se está dando un fenómeno nuevo, de que hacemos una amistad por escrito, y a la hora de vernos cara a cara ya no tenemos nada que decirnos. Lo que sí me parece que no hay razón, es por qué escribir mal… Este muchacho de Mexicalli, Gabriel Trujillo, tiene una campaña a favor de la buena ortografía, y creo que es algo que hay que defenderlo”.

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