Nos pusimos bien la camiseta: pitcher Armando Montelongo

De WikiNoticias UANL

3 de mayo de 2007

Armando Montelongo, el pitcher del equipo Tigres ingresó al centro del diamante en la final contra el Instituto Tecnológico de Sonora y apenas entró calmó el rally de carreras con el que los rivales sorprendían a sus compañeros.


Armando Montelongo, el pitcher del equipo Tigres ingresó al centro del diamante en la final contra el Instituto Tecnológico de Sonora y apenas entró calmó el rally de carreras con el que los rivales sorprendían a sus compañeros.

El entonces joven de 23 años y estudiante de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, apenas entró al campo y fue vitoreado por los espectadores en la tribuna; y es que recordaron el pitcheo que hizo el 1 de mayo, contra el ITESM Campus Monterrey, del que salió victorioso.

Montelongo jugó el rey de los deportes desde pequeño, a los 15 años firmó con el equipo Sultanes, también juegó en la liga de Chihuahua, pero reconoció que siempre será orgullosamente Tigre.

He aquí parte de la entrevista que se realizó, en ese entonces, al pitcher del equipo Tigres:

¿Te pudiste colgar la medalla de Plata?

Sí y me siento no satisfecho, pero sí orgulloso conmigo mismo y con todos mis compañeros, porque creo que hicimos el mejor esfuerzo, nos pusimos la camiseta representando bien a la Universidad, que es lo más importante, dimos nuestros mejor esfuerzo y los resultados ahí están.

No eran favoritos, sin embargo llegaron a la final…

Exactamente, no éramos favoritos, mucha gente estuvo hablando, que no creía en nosotros, y lo que podemos decir es que les callamos la boca.

¿Qué te ha dejado el béisbol?

Me ha dejado disciplina, valorar muchas cosas que yo digo que si no estuviera en el béisbol no lo hubiera hecho, conocer muchos amigos y qué mejores amigos que los que tengo aquí.

¿Qué sientes cuando la gente en las gradas y tus mismos compañeros reconocen que gracias al pitcheo llegaron a la final?

Es algo muy bonito porque eso es base del trabajo, creo que tanto ellos aprenden de mí, como yo tengo que aprender mucho de ellos; así como les pude haber enseñado muchas cosas, ellos me enseñaron cuestiones importantes y una de ellas es su amistad.

¿Esta medalla tiene una dedicatoria especial?

Primeramente le quiero dar gracias a Dios, porque gracias a él hicimos lo que pudimos hacer y especialmente a esta gente que estuvo apoyando y principalmente a mi familia que siempre me estuvo apoyando.

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