Nombran al Regiomontano universal: Alfonso Reyes de Filosofía y Letras

De WikiNoticias UANL

17 de mayo de 2006

Reconoce la FFYL a Alfonso Reyes.

Para lograr que el homenaje anual realizado ante su estatua sea más completo, la maestra Lidia Rodríguez Alfano propuso adoptar en forma más cercana al Regiomontano Universal llamándolo “Alfonso Reyes de Filosofía y Letras” y, congruentes con ello, profundizar en el estudio de su obra.

“Creo que un homenaje así –subrayó-, será el más significativo para nuestro autor, pues nos llevaría a sacar mejor provecho a sus enseñanzas y llevarlas a la práctica”.

Durante la guardia de honor ante su efigie, símbolo de la facultad, con motivo del 117 aniversario de su natalicio, la investigadora recordó su deseo de llevar como apellido el nombre de su terruño.

“Para dar más sentido a este ritual, propongo que adoptemos en forma más cercana al escritor y lo llamemos Alfonso Reyes de Filosofía y Letras, pero no nos conformemos con asignarle un nuevo nombre, sino que profundicemos en el estudio de su obra.

“Si lo cumplimos, podremos aspirar a convertirnos en atlas de nueva hechura, aunque con talla menor y llevar en la memoria sus poemas y sus ensayos en cifra y en abstracción”.

La otra propuesta de la maestra Rodríguez Alfano consiste en renovar la lectura de su obra. Aunque se crea que de Reyes ya se dijo todo, un buen comienzo para renovar el abordaje crítico es el método de la de-construcción de Jacques Derrida.

Por lo menos cuatro conceptos muy mencionados en su crítica han de de-construirse: humanismo, lenguaje, poesía e intertextualidad.

Respecto al humanismo, el concepto que emana de toda su obra remite más bien a las palabras del poeta griego: “nada que sea humano me es ajeno” y con esta concepción trata en sus ensayos de los temas más abstractos con el mismo interés que describe prácticas cotidianas.

En cuanto al lenguaje, no discrimina al habla cotidiana con respecto al de los “excelsos poetas”, admite que el uso del español comprende una gran variedad de registros, de modo que es tan válido el empleo de la norma culta como de la popular.

Reyes, aclaró Rodríguez Alfano, reconoce la relatividad lingüística planteada en la hipótesis Salir-Whorf. Por esta vía propone, aunque sin llamarlo así, un continum que ve la musicalidad no sólo en los versos de los poetas, sino en los proverbios y refranes, juegos de palabras y pregones.

“Reyes sabe que la música es característica de toda el habla”, expresó.

Al de-construir la noción de poesía identifica un error repetido con frecuencia en algunas revisiones de su creación en el género lírico cuando se sigue el propósito inútil de medir el grado en que los versos revolucionan la expresión poética.

“El proceso de de-construcción nos lleva a renunciar a las restricciones de la crítica formal y a entender la poiesis como creatividad en el sentido bergsoniano, que se concreta en la capacidad de asombro del poeta y se manifiesta en todas sus expresiones.

“Reconoceremos entonces que Reyes explota con perfección la música de la palabra. Cada poema es una pieza de música verbal y, como la música instrumental, es energía liberada. Con esta mirada podemos acercarnos de nuevo a los poemas tan conocidos y captar la fuerza expresiva de la metáfora”.

EL TIEMPO NO HA SIDO SU SEPULTURERO

José Reséndiz Balderas, director de la Facultad de Filosofía y Letras dijo que “el tiempo no ha sido el sepulturero de sus acciones, sino el halo que las glorifica y remonta al universo para colocarlas en el lugar de los eternos elegidos, de los inmortales.

“Su inmortalidad se agiganta con el tiempo, no muere con él, ni se pierde en la inmensidad del infinito porque hoy más que nunca tiene presencia en los grandes pensadores del mundo.

“La Sultana del Norte que lo acogió quedó estigmatizada por el sino de la internacionalización a través de la inconmensurable riqueza de su obra literaria y mucho más ahora que es dimensionada y ubicada en los linderos de la gloriosidad sirviendo de referente a los gigantes de las letras”.

Para cerrar el homenaje, el rector José Antonio González Treviño dijo que “le miramos de frente y con gozo” porque su obra brinda el goce generoso propio de la literatura y el conocimiento.

“Ese ha sido el motivo esencial durante una década del Festival Alfonsino. En diez ediciones ha contribuido a la búsqueda de público para sus libros”.

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