Monterrey, entre las cien metrópolis más pobladas del mundo

De WikiNoticias UANL

8 de octubre de 2010

Investigadores sociales de México y Francia confluyen en el II Coloquio Internacional “Sur a Sur: las grandes Metrópolis del mundo a cien años de transición”.

Monterrey constituye la ciudad número 76 en la lista de las cien metrópolis más pobladas del mundo. Por el año 1900 tenía unas 62 mil personas y medio siglo después (al extender su tejido urbano primero hacia Guadalupe y San Nicolás de los Garza) casi se sextuplicaba el número de habitantes: 354 mil.

Esta evolución demográfica fue analizada por el doctor Gustavo Garza, investigador del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colegio de México, durante la conferencia “Cien Años de Transición en Monterrey” del segundo coloquio internacional “Sur a Sur: las grandes Metrópolis del mundo a cien años de transición”, el 6 de octubre de 2010 en el Aula Magna de la UANL.

La evolución macroeconómica en las últimas tres décadas de la denominada Sultana del Norte dio como resultado una de las urbes más competitivas del país, señala Gustavo Garza, sin embargo los crecientes problemas de inseguridad pública amenazan con detener el proceso de consolidación de una ciudad post-industrial, especializada en servicios modernos orientados al aparato productivo.

En una ciudad de “mucha gente” surgen complejidades cotidianas: congestionamiento vial, violencia e inseguridad pública, déficit de vivienda, infraestructura, equipamiento y servicios urbanos, barrios deteriorados, contaminación del ecosistema, conflictos políticos e inadecuación de los órganos de gobierno para la administración eficiente de la metrópoli.

“La raíz de esta problemática generalmente se identifica con la elevada migración que reciben las grandes ciudades pero el determinante fundamental es su insuficiente crecimiento económico para enfrentar la demanda de empleos razonablemente remunerados”, mencionó el economista graduado por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Mencionó que el acelerado crecimiento demográfico de Monterrey hasta los años 80 ocurrió por su gran dinamismo económico en ese periodo, mientras que su reducción posterior se deriva de una serie de crisis nacionales y locales.

“En 1986 la metrópoli experimenta una drástica transformación de su perfil industrial: la Fundidora de fierro y acero cierra sus puertas, siendo que la industria metálica básica absorbía el 22 por ciento del producto manufacturero de la ciudad”.

La reestructuración derivada de la desaparición de la Fundidora con todas las empresas conexas (aunado al avance del esquema neoliberal) produce a partir de 1993 la disminución de su importancia industrial relativa al producto total.

La implementación de un modelo de apertura al comercio internacional que se consolidó una vez puesto en marcha el tratado de libre comercio de América del Norte en 1994, significó un dramático punto de inflexión hacia una economía hegemónicamente de servicios.

UNA POLÍTICA ECONÓMICA EXITOSA RESOLVERÍA INSUFICIENCIAS URBANÍSTICAS Y SOCIALES

La crisis financiera y económica global en la primera década del siglo XXI (especialmente a partir del 2008) y la violencia desencadenada por la guerra gubernamental contra el crimen organizado pondrán a prueba, a decir de Gustavo Garza, la posibilidad de que siga siendo más importante la participación nacional de Monterrey en la industria y menos en el sector terciario (comercio-servicios).

Entre 2003 y 2009 se produjo la mayor caída registrada en la economía mexicana desde los años 30 y en los finales de 2010 los signos de recuperación son tenues, el mercado interno local y nacional es débil y por primera ocasión Monterrey presenta un crecimiento económico menor que el nacional; la situación se agrava por la creciente inseguridad y los desastres naturales ocurridos recientemente.

“México enfrenta crisis recurrentes que conducen a elevados niveles de subempleo (alrededor de un tercio de la fuerza de trabajo mexicana está en actividades informales) esto implica crecientes desigualdades sociales que son la raíz del aumento del crimen organizado con la consecuente inseguridad pública”.

El reto fundamental de Monterrey –y de México en general–, insiste el doctor en economía por la UNAM, sería diseñar y hacer operativa una política económica exitosa que permita superar la situación económica actual y mejorar el nivel de vida de la población, lo cual es una condición necesaria para resolver sus insuficiencias urbanísticas y sociales.

SUR A SUR

Una inédita red de cooperación científica entre académicos del sur de Francia con los de Monterrey ha derivado el espacio académico del coloquio Sur a sur.

Participan representantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores y la Universidad de Monterrey, así como de la Escuela Normal “Miguel F. Martínez”, Conarte y el Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA) en conjunto con la Embajada de Francia en México.

“Buscamos la comunicación –en nuestro caso académica– por principio entre las instituciones de educación superior de la ciudad en materia de investigación social, en estos momentos tan difíciles donde las respuestas de lo que nos pasa socialmente no están a la vuelta de la esquina”, dijo la doctora Lylia Palacios, una de las organizadoras del coloquio.

La académica de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL destacó que el trabajo colectivo con los investigadores franceses ha permitido estrechar lazos, hacer rediscusiones teóricas y trabajar con otro país desde la academia, en temas tan importantes para nosotros como metrópoli: educación, familia, trabajo.

El vínculo incluye convenios para incentivar el intercambio de alumnos y docentes de las facultades de Arquitectura, Filosofía y Letras y Trabajo Social, que puedan hacer estancias en la universidad de Aix-en Provence, en Francia.

Para Delphine Mercier, socióloga y directora del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA) el vínculo académico surgió por el interés de aprender de las ciudades, formas de trabajo, migración, mestizaje e identidad en América Latina.

“Nos interesó lo que Latinoamérica podía aportar en términos científicos al diálogo, con tres ejes fundamentales de investigación: la familia en el sistema de educación, qué pasa en las ciudades respecto a la ocupación de los espacios, la movilidad, cómo se transportan y cuáles son sus lógicas de trabajo”, dijo la investigadora francesa.

Mencionó que generalmente las políticas públicas están hechas tomando como base el pasado, siendo que la constante evolución de las ciudades y poblaciones obliga a planear a futuro.

“Esto produce una distorsión entre las políticas públicas institucionales pues organizan una sociedad que ya no es la misma”, enfatizó.

Mexicanos y franceses coincidieron en el carácter enriquecedor del diálogo y la cooperación científica que han sostenido por cuatro años.

Herramientas personales