Mantienen vigente a Brecht a través de la problemática de inmigrantes

De WikiNoticias UANL

22 de febrero de 2007

La excepción y la regla de Bertolt Brecht, dirigida por Luis Martín, se presentó los días 10 y 11 de febrero de 2007 en Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

Una lluvia de aplausos llenó el Aula Magna tras la presentación de la obra La excepción y la regla de Bertolt Brecht, dirigida por Luis Martín, la cual se presentó los días 10 y 11 de febrero de 2007 en Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

En 2006 se cumplió el aniversario cincuenta de la muerte del dramaturgo y para conmemorarlo, se inició el montaje de esta obra, a cargo del Taller de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas, impartido por Luis Martín y coordinado por Abel Martínez.

Durante el curso, en el que la mayoría de los participantes fueron estudiantes del tercer semestre, se realizó una adaptación de manera colectiva sobre la famosa obra del dramaturgo, dando como resultado un texto que respeta la historia original pero se desarrolla cien años después.

La obra de Brecht se sitúa en 1906, en el desierto de Mongolia, donde un comerciante acompañado por un guía y un cargador, desea llevar una carga a través del desierto, pero se encuentra presionado por estar en competencia con otra caravana, por lo que maltrata constantemente a su trabajador. Poco a poco su desconfianza se acrecienta lo que le lleva a despedir al guía y a sentirse amenazado por el cargador, hasta que le asesina sin ningún motivo justificable.

En la nueva versión, el escenario es el desierto de Arizona, donde un grupo de inmigrantes busca cruzar la frontera de México para llegar a los Estados Unidos. En este caso, el comerciante es un enganchador estadounidense, el guía es un pollero, el cargador es un emigrante mexicano y la “carga” son otros dos emigrantes, uno mexicano y uno salvadoreño.

De manera ágil, con un ritmo que poco a poco logra crear más expectación, la obra muestra la problemática del abuso de poder que se hace sobre los más desprotegidos, en este caso los inmigrantes, respetando así el argumento manejado por Bertolt Brecht.

También se realizó un cambio sobre las canciones, las cuales fueron reescritas transformándolas al estilo hip-hop, lo cual le dio un aire de versatilidad a la puesta en escena y la hizo más cercana a la cotidianidad. El responsable de este giro fue Alfredo Villarreal, uno de los actores, quien se apegó al contenido de la letra original, logrando obtener la risa de los presentes durante la interpretación de algunas canciones y en otras creando un ambiente de tensión que enfatizaba las escenas.

Los personajes conforme se fue desarrollando la trama, las características de éstos y las situaciones a las que se enfrentaron captaron la atención del público que en el momento del clímax se mostró afligido por lo que parecía inverosímil, pero que en la escena final, lamentablemente resulta más cercano a la realidad de lo que se quisiera.

Finalmente, los asistentes se mostraron complacidos con esta representación, en la que participaron Gerardo Villarreal, Alfredo Wong, Gautier Dávalos, Santiago Balandrano, Alfredo Villarreal, Ismael Guerrero, Tania Aguilera.

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