Luis Cernuda, los exilios en la biografía de un poeta

De WikiNoticias UANL

5 de marzo de 2007

Poeta incómodo y necesario, Luis Cernuda hizo del exilio una lente minuciosa y profunda que no cesó de contemplar y cuestionarse, aseguró el escritor José Javier Villarreal.

Para José Javier Villarreal, Luis Cernuda fue un poeta que no transigió con nada que estuviera fuera de una ética y moral que no correspondiese con su propia obra, con su propia vida.

“Poeta incómodo y necesario hizo del exilio una lente minuciosa y profunda que no cesó de contemplar y cuestionarse y, al hacerlo, con contempla y cuestiona a nosotros mismos ya que el deseo, fuerza detonante del quehacer poético, es una pregunta cuya respuesta nadie sabe”.

Villarreal afirmó que Cernuda no sólo creó una obra de extrema y densa belleza, “sino que también edificó, desde una perspectiva de extrañeza, un espacio donde habitar”.

Y es, desde ese espacio de donde se levanta esa personalidad creadora y, por lo mismo, transgresora que se distingue, en su radicalidad, con respecto al entorno poético que lo rodea”.

No por voluntad, sino por destino, que en su caso fue carácter, estaba condenado al exilio. Cernuda se exilia en el origen, en lo eterno e invisible, “aquello que llamamos exilio, en su caso, es la condición visionaria y reveladora del poeta”.

Es una aventura exploratoria que reconciliara el mundo de adentro con el mundo de afuera. Si en un principio sus libros están dominados por el deseo, por una ética corporal, de lo sexual, a partir de su salida de España están marcados por un tono cuya atmósfera presenta una suerte de ensimismamiento corrosivo.

México le brinda la coartada para reconciliarse con una España que él había dado por muerta, se convirtió en un puente de acercamiento físico con la patria, con el pueblo.

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