Los personajes como arquetipos sirven para hablar de nosotros. Estela Leñero

De WikiNoticias UANL

25 de marzo de 2009

En refuerzo de sus vínculos con Monterrey, tres de las obras de la autora dramática mexicana han sido compiladas en un volumen publicado por Ediciones El Milagro en coedición con la UANL.

Lejos del corazón, Agua sangre y Sabor amargo, son las tres muestras más recientes (al 2009) de la dramaturgia de Estela Leñero. Tres obras de teatro compiladas en un mismo volumen bajo el sello de Ediciones El Milagro en coedición con la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Una de las más importantes autoras dramáticas mexicanas de la actualidad, Leñero impartió también un taller de dramaturgia en Colegio Civil, del 23 al 27 de febrero de 2009, en el que se pudieron abordar diversos tópicos en torno a la escritura para la escena.

Durante la semana también aprovechó para presentar estas tres obras que bajo el título de Lejos del corazón “mantienen su observación crítica de los personajes urbanos, pero incorpora la presencia de personajes del teatro griego para desentrañar la condición humana contemporánea”, según palabras del fallecido Víctor Hugo Rascón Banda.

Los comentarios de la presentación estuvieron a cargo del también dramaturgo Mario Cantú Toscano, quien destacó el carácter místico de los tres textos en el sentido de su vínculo hacia diversas mitologías, ya sea la griega, en el caso de Lejos del corazón, la leyenda de Hamlet en Sabor amargo o la cosmogonía prehispánica en Agua sangre.

De Estela Leñero podría apuntarse, en primera instancia, el ser hija del periodista y dramaturgo Vicente Leñero. Sin embargo, su obra dramática ha logrado trascender por fuerza propia, así como su labor crítica en la revista Proceso.

Constantes vínculos unen a Leñero con la ciudad de Monterrey. En 2004 fue ganadora del Premio Víctor Hugo Rascón Banda con El Codex Romanoff, mientras que Rogelio Villarreal realizó en 2008 un montaje de su obra Casa llena. Esta pieza, junto con Habitación en blanco, se publicaron también en la colección de dramaturgia mexicana contemporánea, “Drama”, de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL.

Momentos antes de la presentación del libro, el 25 de febrero, Estela responde a una breve entrevista.

¿Cuánto han aportado los directores que han montado tus obras?

Aportan siempre. Su punto de vista nos da y nos enriquece la visión de la propuesta escénica y después también se retrabaja la obra, entonces yo creo que siempre aportan.

¿Hay buen diálogo con los directores?

Sí, siempre, en una primera etapa hablamos para coincidir en el concepto. Yo creo que el diálogo con el director ayuda mucho para que, digamos, estemos hablando de lo mismo. Y ya después la puesta en escena corre a cargo del director porque es el que tiene las herramientas.

En el caso de Lejos del corazón hay una fuerte referencia hacia los mitos griegos, ¿qué peso siguen teniendo estos arquetipos en tu dramaturgia?

En la medida en que los personajes o los arquetipos griegos hablan de sentimientos humanos universales y los personajes sufren problemáticas que trascienden su tiempo, pues siempre nos estarán diciendo cosas. Y yo creo que los personajes como arquetipos sirven para hablar de nosotros, de nuestro país, de México, en este caso, como es Lejos del corazón.

En tu trabajo ¿qué tanto peso tiene lo simbólico, lo metafórico y, por otro lado, el elemento realista?

Yo creo que es una combinación, siempre me gusta partir de situaciones reales para trabajar otras cosas.



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