Los "milagros" en la recuperación de la vista

De WikiNoticias UANL

25 de mayo de 2009

Los avances tecnológicos en la medicina han dado mejor calidad de vida a millones de personas.

La señora Imelda Iris Esparza comenzó a resentir hace dos años (a la fecha) los efectos de la diabetes al perder paulatinamente la vista, de suerte que atendió de inmediato la recomendación de su médico, Cristina Martínez: urge que se atienda en el Centro Regional para la Prevención de la Ceguera y el Cuidado de los Ojos.

"Sí, los problemas más comunes que atendemos aquí son los refractarios, pues el más común es el desenfoque que se arregla con lentes", asegura el doctor Karim Mohamed Noriega. "Pero los derivados de la insufiencia de insulina en el organismo son los que más afectan la retina y hay que practicar una o varias cirugías durante algún tiempo".

La señora Imelda comenzó a atenderse hace dos años (a la fecha) en las instalaciones que funcionaron en este Centro a un lado del Hospital Universitario, y al continuar la consulta de pronto se vio muy confortable en uno de los 15 consultorios estrenados a principios del año 2008.

Como ella, otros pacientes han acudido a separar un lugar a partir de las 7:30 horas, diariamente, y a compartir las anécdotas de su problema visual y los temores de convertirse en invidentes, muchas veces por un tratamiento tardío que acelera el avance de la ceguera y otras por los efectos severos de la diabetes.

Entre las muchas pláticas en este centro universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) sobresalen las que se refieren a los "milagros" en la recuperación de la vista a las pocas horas de salir del qurófano. Y otras tienden a resaltar cómo al menos se frenó el deterioro de la retina y que el paciente podrá valerse por sí mismo en sus desplazamientos, con la luz necesaria.

Es el caso de la señora Imelda. "No sé ni cómo agradecerle a Dios primeramente y a quienes me han atendido en Oftalmología porque yo tenía mucho miedo de quedar ciega. Es algo que aterroriza a cualquiera, pero ahora me siento en buenas manos para mantener en buen estado lo que me queda de visión, y por eso recomiendo con toda confianza a los médicos de este centro".

Es obvio, según algunos testimonios, que hay que tener mucha paciencia para salir a tiempo de cualquier consulta, pues en ocasiones la estancia se prolonga hasta después de las 14:00 horas, porque son alrededor de 200 consultas cotidianas en los 15 modernos cubículos dotados de la tecnología de punta.

"Algún sacrificio hay que hacer con tal de quedar bien de mis ojos", recalca la señora Imelda. "Y más cuando se tiene la seguridad de que los médicos hacen su trabajo con una vocación definida y se comprometen con mucha paciencia a hacer lo que saben y pueden".

Así, las historias se desgranan con un sabor optimista en cada espacio y aun cuando debe haber comentarios en contra, éstos se pierden ante la evidencia de muchos "milagros", de los que habla la gente, a pesar de que los especialistas simpemente refieren como el resultado de la ciencia y mucha fe de los mismos pacientes.

El Dr. Karim Mohamed no tiene más que remitirse a los logros obtenidos desde 1983, cuando comenzó a prestar su servicio en este Centro, y sobre todo en 1987 después de la inauguración oficial.

"Somos los primeros en el manejo actual de la oftalmología causando una revolución en el área y siendo una aportación de gran valor al no internar pacientes y ser la primera unidad ambulatoria en México y de las primeras en América", de acuerdo con el especialista entrevistado para este portal de la UANL.

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