Lechuguilla y Grana Fina para el desarrollo sustentable

De WikiNoticias UANL

30 de octubre de 2009

Ixtleros durante la recolección de lechuguilla.

Otra de las líneas de investigación de la Dra. Marisela es el aprovechamiento de los recursos vegetales de las zonas áridas.

Dentro de esta línea, los dos proyectos más fuertes desarrollados en la Facultad de Ciencias Forestales, por la Doctora en Geografía por la UNAM, Marisela Pando, son los referentes al aprovechamiento en plantaciones de agave lechuguilla y la cría de grana fina o grana cochinilla.

La lechuguilla es un agave de las zonas áridas; en este caso se ha investigado en Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila. Al centro de la lechuguilla se acumulan hojas más jóvenes y forman lo que se llama cogollo.

“Estas plantas tienen fibra en su interior. Si le quitamos la parte carnosa de la hoja, el parénquima, nos quedan fibras como las de los estropajos, que se llama ixtle. El ixtle viene de esa planta y lo obtiene la gente del sur de Estado, en Doctor Arroyo, sobre todo, es donde se dedican al tallado de la fibra”.

“Es un trabajo muy pesado, primero tienen que ir a buscar las plantas, pueden tardar un día completo. Una vez que traen esas partes que les llaman cogollos, manualmente los tallan, presionando las hojas contra un trozo de madera con una especie de cuchilla sin filo”.

“Los ixtleros, muchas veces tienen las manos deformadas, con problemas de artritis y con llagas, porque el jugo que suelta la planta es abrasivo. Sumado a que es muy mal pagado, por un kilo de ixtle les pagan entre 10 ó 12 pesos. Al día, pueden conseguir seis kilos y no lo pueden hacer diario” contó la Dra. Pando.

Una de las propuestas en este proyecto que ya está terminado fue hacer plantaciones. Con esto la gente podría tener plantaciones de lechuguilla en los terrenos menos fértiles, sin renunciar a sus parcelas de maíz. Las plantaciones de lechuguilla son una buena opción porque no importa si llueve o no, la planta resiste muy bien la sequía, no muere tan fácil.

El problema, tal como lo narró la investigadora Marisela Pando, es que la plantación de lechuguilla no tiene eco en la gente, quizás por cuestión cultural, ya que para ellos el ser ixtlero es un trabajo para el que no tiene más opción, no es una actividad deseable.

La otra investigación sobre la misma línea es la referente a la grana fina o cochinilla y fue financiada por el FIDECITRUS (Fideicomiso para el desarrollo de la zona citrícola). Ésta busca la producción de cochinilla, insecto que crece sobre el nopal.

“Uno de los aspectos interesantes, es que este insecto produce un colorante rojo natural (rojo carmín) que no tiene el riesgo de los químicos, que pueden traer efectos cancerígenos o mutagénicos. Además, aunque es originaria de México, actualmente importamos el colorante de Perú y de Islas Canarias”.

“Otro aspecto que facilita su producción es que no necesita estar en la tierra, sino que se cortan los cladodios o tallos del nopal y sobre ellos se infesta. Se traen los primeros insectos y se reproducen hasta que se obtiene una cantidad considerable. Se ponen a secar, se muelen y ése es el colorante rojo”.

“Dan entonces la posibilidad de que en el traspatio de una casa o un lote, se establezcan pequeños módulos. A un nivel familiar no hay mucha ganancia pero es un ingreso extra. El proyecto ya terminó y tenemos buenas perspectivas como alternativa de producción en la zona árida y semi árida” finalizó la Dra. Pando.

Gracias a este proyecto se generaron varias tesis de posgrado dirigidas por la doctora Marisela Pando, así como con todas las investigaciones que ha llevado a cabo, pues además declara que sobre todo, a pesar de que disfruta mucho el trabajo de campo, su mayor pasión siempre será la docencia y formar estudiantes en la investigación.

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