Las cartas sobre la mesa de Coral Aguirre

De WikiNoticias UANL

1 de junio de 2009

La correspondencia de Alfonso Reyes con numerosos personajes de la cultura latinoamericana ha despertado el interés de los investigadores.

México y Argentina, dos experiencias diferentes, dos geografías distantes, y en cada una de ellas, dos experiencias literarias distintas: Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes. Como parte de un extenso epistolario, Reyes también sostuvo comunicación con Borges y las misivas entre ambos escritores fueron analizadas por la maestra Coral Aguirre en un ensayo Las cartas sobre la mesa.

Coral, argentina nacionalizada mexicana, escritora y maestra de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), obtuvo con este ensayo el Certamen Nacional de Ensayo Alfonso Reyes en su más reciente edición. El libro, editado por Conarte y la UANL, vio la luz en el marco del Festival Alfonsino 2009.

La correspondencia de Reyes con numerosos personajes de la cultura latinoamericana ha despertado el interés de los investigadores y Coral reconoció que hay mucho material por analizar, por ejemplo su relación epistolar con mujeres como Gabriela Mistral o Victoria Ocampo e, incluso, las cartas entre ambas escritoras mencionan continuamente al regiomontano.

“Las dos han sido influenciadas, son amigas de Reyes, viven esa pasión por la literatura y por nuestra América. Tanto Gabriela como Victoria lo dicen a la manera reyista, ‘Nuestra América’”.

Este interés podría derivar en algún trabajo de investigación que queda por ahora en el tintero. Sin embargo, a través de estas cartas, ¿cómo era la relación de Borges con Reyes? Coral explicó que a pesar de la admiración, la interacción entre ambos es muy escueta.

“Muy poco profusa, se intercambian algunas veces materiales que ellos mismos han publicado. Le pide el uno al otro algún artículo o una edición; es una correspondencia equívoca en ese sentido, no podemos ver la gran amistad entre Reyes y Borges en esa correspondencia”.

“Borges es un pícaro, hay que tomarlo con pinzas. Dice una cosa un día y al otro día declara otra cosa totalmente diferente. Respecto de su relación con Borges, es cierto que siempre insistió en que la prosa de nuestro idioma se había enriquecido muchísimo con la pureza, con la precisión, con las metáforas, con la luminosidad de Reyes”.

La investigación de Coral también tiene en cuenta las dedicatorias que Borges escribió en libros para Reyes, dedicatorias también muy formales.

“Para analizar la correspondencia Borges-Reyes me asenté mucho en otros parámetros, en el cómo escribía Reyes cuando le escribía a un amigo. Hay una gran diferencia entre las cartas, por ejemplo, de Reyes con Ureña, con Torri, con el mismo Octavio Paz, con Genaro Estrada ni hablar, era su gordo del alma. Y las cartas con Victoria Ocampo que son tan ricas, tan afectivas. Esa clase de cosas no se encuentran en la correspondencia con Borges, es todo más formal, más cuidadoso, más económico”, detalló.


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