La obesidad se conoce, previene y revierte desde la familia

De WikiNoticias UANL

4 de diciembre de 2009

"Una mamá con interés en su familia debe demostrar su amor a través de los alimentos”, aseguró la nutrióloga Rocío López Berrueta, al destacar el crecimiento exponencial de la obesidad entre la población infantil y juvenil de México.

La obesidad ha crecido exponencialmente en México desde el año 2000.

Y es que este problema es sumamente representativo. El país ocupa el segundo lugar a nivel mundial de personas obesas, únicamente detrás de Estados Unidos.

Esta situación se ha acentuado en los últimos diez años. En 1999, el 21.5 por ciento de los adultos eran obesos mientras que en el 2006 ya era el 30 por ciento.

A nivel mundial 2.6 millones de personas fallecen a causa de la obesidad.

Esta radiografía fue realizada durante la conferencia “Consecuencias de la obesidad y su impacto negativo en el núcleo familiar. Pautas para la prevención de la obesidad en la familia”, dictada por la nutrióloga Rocío López Berrueta.

La nutrióloga destacó que esta alza en el número de personas obesas se ha visto más evidenciada en los infantes.

“En el caso concreto de los niños, la fisonomía se está polarizando demasiado. Hoy tenemos niños o muy flaquitos o muy gorditos”, dijo López.

Cerca del 40 por ciento de los niños entre 5 y 10 años ya presenta problemas de hipertensión arterial.

Ante este panorama sombrío que priva en México, López Berrueta conminó a la audiencia a formar nutriólogos familiares que tengan niños más sanos.

“La obesidad se conoce, previene y revierte desde la familia. Una mamá con interés en su familia debe demostrar su amor a través de los alimentos”, aseguró la nutrióloga.

Por ello es necesario atacar a la obesidad para que no le afecte a la familia y sobre todo a los niños.

Se debe de conocer que se tiene la enfermedad y averiguar si puede ser un problema genético. Hacer un análisis de lo que se tiene en la alacena, la calidad de nutrimentos que se tiene en ella. Implantar como hábito de vida al ejercicio. Tener conocimientos básicos de alimentación.

Y no sólo en la alimentación sino también en el trato que se les da a los pequeños que sufren obesidad, ya que en algunas ocasiones su autoestima se ve dañada al referirse despectivamente por su fisonomía.

La familia debe de tomar en cuenta algunas cuestiones fisiológicas de un niño con sobrepeso para evitar dañarlo emocionalmente.

Por ejemplo, la evolución durante el embarazo, el peso al nacer y hasta los dos años, ya que este periodo es vital en el desarrollo de una persona, así como implementar el hábito del ejercicio desde temprana edad y las visitas al pediatra.

A los niños, dijo López, se les debe dar un trato especial para confrontar la obesidad. Sobre todo al compararlo con sus hermanos o familiares coetáneos (de la misma edad).

Asimismo, al premiarlos o castigarlos a través de los alimentos, ya que al estar en un régimen de ingesta especial puede verse relegados por el trato que se les da al resto de los integrantes de la familia.

Todo esto no para estar delgado sino para tener un rendimiento físico pleno. Que no necesariamente significa estar delgado.

Esta conferencia se presentó dentro del Tercer Regio-Congreso Internacional de Obesidad Infantil y Juvenil que organizó la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL durante el 2, 3 y 4 de diciembre en el Hotel Crowne Plaza.


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