La lucha libre y la libertad de la lectura

De WikiNoticias UANL

08 de mayo de 2008

En ocasión del Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor la Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL a través de la Dirección de Publicaciones convocaron a la espectacular lucha por la lectura, una mesa redonda sobre lucha libre, cultura popular, literatura y cine.

La lectura puede ser como un ring de lucha libre donde se manifiesta el carácter, las emociones, el ímpetu y el estilo de quienes intervienen. Así sucedió este 23 de abril de 2008 en el Colegio Civil Centro Cultural Universitario durante la mesa redonda Lucha por la lectura, en una celebración espectacular del Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor.

Los contendientes, Chucho Mar Jr. y Diana la Cazadora, el réferi Genaro Saúl Reyes, la técnica, un ataque de versos y cuentos leídos a los presentes en el convite de la literatura.

“La lucha libre es uno de los principales representante de la cultura popular en México –dijo el maestro Genaro Saúl– y ha llegado hasta la cultura literaria. Es además un concepto catárquico, asociado a la época de los griegos, cuando la lucha era la máxima expresión olímpica en el combate frente al templo de Zeus.”

Citó el ejemplo de dos novelas Santo: novelucha libre y Ni tanto que queme al santo, como ejemplos del reflejo de la lucha en las letras y de cómo la vida del luchador tiene mucho que ver con las luchas de la vida cotidiana.

“La lucha ha motivado a muchos escritores, hay un cuento de Eduardo Mendoza, y aquí en Monterrey hay un trabajo de Joaquín Hurtado y Alfredo Zapata Guevara que son crónicas urbanas sobre lucha libre.”

Recordó a Wolf Rubinski, un extraordinario actor que del ring saltó al teatro y llegó a interpretar Un tranvía llamado deseo, al lado de María Douglas, que para Tennesse Williams, el autor de la obra, fue la mejor interpretación de todas las que se habían hecho.

La influencia en el cine también se abordó con la existencia de Murciélago Velásquez, uno de los primeros luchadores enmascarados, que dejó la lucha libre, interpretó películas del cine mexicano y luego escribió guiones para cine.

Diana la Cazadora atacó con el poema “Jornada de la soltera”, cargado del sentimiento y la feminidad que caracteriza a la poeta Rosario Castellanos.

“Estoy contenta de estar aquí en este Día del Libro, yo estudié en la Prepa 22 de la Uni, y aunque no estudié ninguna carrera, he tratado de salir delante, de documentarme, aprender, leer. Y ejercer la lucha libre que es una de las expresiones más antiguas de nuestra cultura, es mentira que es circo, maroma y teatro, los golpes sí duelen y la vida de un luchador es muy difícil, sobre todo la de una mujer, madre, subirte a un ring, recibir golpes, aun si tu hijo o un familiar están enfermos.”

Alma Corina Gutiérrez, como verdaderamente se llama, mostró agradecimiento a la UANL por tomarla en cuenta para un evento tan importante.

“Pocas veces se nos invita a este tipo de conferencias o pláticas, por eso me dio doble gusto saber que he podido hablar hoy sobre libros, poesía, y hacerlo en esta Universidad tan prestigiosa.”

El maestro Genaro se refirió a los luchadores presentes como “dos grandes representantes de la lucha por la lucha, sin que sea sometida a los designios de la mercadotecnia”.

Chucho Mar Jr. o Juan Carlos Martínez Coronado, estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras, confesó sentirse un poco extraño.

“Creo que me ha sido más fácil subirme al ring que hablarles hoy de literatura y leerles cuentos, pero me gustó mucho el intercambio con mis compañeros en un espacio diferente al que he estado acostumbrado, me gustan los libros, me gusta la lucha, y aquí hoy se han combinado las dos.”

El réferi mencionó además la obra Máscara contra cabellera, de Víctor Hugo Rascón Banda y otros ejemplos de la lucha en las letras.

“La literatura también es una lucha –dijo– no sólo una lucha social, sino un conjunto de luchas internas por la expresión de lo más hondo del ser.”

Diana la Cazadora volvió a combatir con Lecciones de las cosas, otro título de Castellanos, Chucho Mar Jr. respondió con Sopita de fideos, un pequeño cuento de la periodista y escritora Cristina Pacheco sobre situaciones cotidianas, y el maestro Genaro Saúl embistió al final con un delicioso poema de Oliverio Girando, acción y lucha descarnada de dos cuerpos desde el principio hasta el final del amor.

Rogelio Villarreal Elizondo, secretario de Extensión y Cultura de la UANL, entregó reconocimientos a los tres luchadores por la continuidad de la tradición literaria, además de la presea conmemorativa por el aniversario 75 de la institución y destacó la importancia de que personajes de la cultura popular ayuden a la Universidad en sus intentos de fomentar la lectura.

José Garza Acuña, director de Publicaciones, explicó cómo la dependencia impulsa un programa de distribución y promoción de los materiales editoriales, buscando maneras de acercar los libros a los universitarios y a la comunidad en general.

“Desde hace tiempo teníamos la inquietud de incorporar esta cuestión espectacular de la lucha libre al ámbito de la literatura, nos ha dado mucho gusto contar con personajes populares que nos ayuden a cumplir nuestros propósitos.”

Sin dudas fue una jornada diferente, se habló de lucha libre, de la libertad de la lectura, se regalaron títulos del fondo editorial universitario y se rindió homenaje a esa fuente de sabiduría y expresión que por siglos ha sido el libro.

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