La literatura testimonial es siempre política

De WikiNoticias UANL

3 de agosto de 2009

Para la escritora y periodista Elena Poniatowska este género sobre el que ha girado parte de su labor rescata la memoria de los marginados, de los “sin voz”.

Frente al público que acudió a su conferencia magistral en Colegio Civil Centro Cultural Universitario, Elena Poniatowska evocó sus años de juventud en Excélsior, cuando entrevistó a Roberto Montenegro, autor de los soberbios vitrales del Aula Magna.

“Lo entrevisté en 1954 cuando muchos de ustedes no habían nacido”, mencionó, provocando la risa del público.

El tema de la memoria no es para nada ajeno a Elena Poniatowska; precisamente su conferencia, que inauguró la Escuela de Verano 2009, versó sobre la siempre intensa relación entre literatura y vida, tomando como eje el tema de la literatura testimonial.

“La voz, el relato, el recuerdo, el diálogo, toda esa memoria forma parte de la literatura y de ella nos nutrimos”, mencionó.

Elena es autora de una gran cantidad de textos que giran en torno al testimonio. La labor periodística siempre la puso cerca de historias, de vidas y de memorias, sobre todo frente a sucesos trágicos como el 2 de octubre de 1968 o el terremoto de 1985. Resultado de ello son textos esenciales como La noche de Tlatelolco, Nada, nadie… las voces del temblor o Hasta no verte, Jesús mío.

Y precisamente con un entramado de recuerdos de aquellos sucesos, Elena trazó su conferencia y habló de los estudiantes apresados por el Ejército, o las brigadas de rescatistas implementando tácticas para dar con los sobrevivientes.

“Estos fragmentos reflejan al país, son la crónica de nuestras horas, de nuestras vidas, de nuestros tiempos”, mencionó, aparte de asegurar que “la literatura testimonial es siempre política”, ya que rescata la memoria de los marginados, de los “sin voz”.

Y de esta manera evocó también el resto de la literatura testimonial en Latinoamérica: a Eduardo Galeano, a Rigoberta Menchú, a Miguel Barnet, a Óscar Lewis, a Ricardo Pozas, quienes desde geografías tan distintas como Cuba, Guatemala, Uruguay o México, nos revelaron historias, problemáticas y realidades.

Poniatowska se refirió al oficio del periodista como de “corresponsal de guerra” en nuestro país. “Sobre todo entre más nos acercamos al norte, a la frontera, ya no se diga Michoacán, el periodista corre peligro. Bueno, lo corre también el peatón, cualquier gente que se atraviese. Esta época es una de las peores en la historia de nuestro país, para los periodistas”.

Elena compartió un espacio con los medios de comunicación, al lado de Sanjuana Martínez, donde aprovechó para comentar la reciente jornada electoral, en la que el Partido Revolucionario Institucional logró un considerable repunte.

“Yo prefiero que haya perdido el PAN, y siento muy dolorosa la división de la izquierda, la separación de las izquierdas en México ha hecho un gran daño, pero vamos a ver qué sucede en 2012”.

Recientemente Elena fue jurado del Premio Rómulo Gallegos, que galardonó este año al colombiano William Ospina, por su texto “El país de la canela”. Al respecto, la escritora mexicano destacó que en el concurso hubo muchas novelas buenas y muchas novelas malas.

“Ospina es un escritor muy consistente, que conoce bien al continente, a América Latina, pero había novelas buenas, pero muchas novelas también muy malas. Como decía Gabriel Zaid, y tenía toda la razón, se escriben demasiados libros, toda la gente siente que tiene que escribir un libro, y hay gente que se paga su propia edición”.

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