La generación del cincuentenario

De WikiNoticias UANL

28 de septiembre de 2005

Alumnos de la generación 1951-1956 de la Facultad de Ingeniería Civil, que iniciaron un jubileo con motivo del aniversario cincuenta de su egreso, retornaron a Ciudad Universitaria, donde en su época de estudiantes sólo había un terreno llano del que realizaron el levantamiento topográfico y el plano para solicitarlo en donación al Gobierno federal.

Al regresar a su alma máter, en vísperas de cumplir cincuenta años de haber egresado, los integrantes de la generación 1951-1956 de la Facultad de Ingeniería Civil encontraron completamente transformada la Ciudad Universitaria.

En aquel llano de escasa vegetación propia de tierra semiárida que llegaron a conocer como parte de los terrenos del Campo Militar No. 1, se erigen ahora modernos edificios académicos, laboratorios y bibliotecas.

“La nuestra fue la primera generación numerosa de la facultad –recuerda el Ing. Roberto Barrera Gutiérrez–, empezamos 120 compañeros inscritos.”

“Fue el primer año de mucha asistencia de estudiantes, incluyéndonos a nosotros, la facultad que en esa época tenía como doscientos veinte alumnos, llegó a tener trescientos cuarenta”, dice Barrera Gutiérrez.

Era director el Ing. Leobardo Elizondo, la facultad se encontraba en el ala norte del edificio del Colegio Civil, donde permaneció durante veintisiete años. Los antiguos alumnos recordaron que como estacionamiento únicamente tenían la placita del Colegio Civil “y sobraba, íbamos a pie o en camión, algunos riquillos, como Guadiana, llegaban en su carro”.

Si bien la característica de esta generación fue su número, es mejor conocida por haber participado con alguno de sus miembros en el levantamiento topográfico y el plano respectivo del predio del Campo Militar No. 1 que sería cedido para la construcción de Ciudad Universitaria.

Esta inquietud había sido planteada primero al presidente Miguel Alemán quien en 1950 mostró buena disposición en destinar los terrenos a la Universidad. En vista de estas alentadoras expectativas las brigadas de estudiantes de Ingeniería Civil, encabezados por los maestros Arnoldo Villarreal, Héctor Vela y Néstor Dávila Garza, dirigidos por Raúl Curiel Galván, iniciaron los trabajos en el extremo noroeste, a pocos pasos del arroyo Topo Chico.

“Se hizo como práctica de topografía venir al campo militar a medir –relata–, fueron exactamente, si mal no recuerdo, cien hectáreas.”

El campo era una gran proporción de terreno plano circundado al sur por la vía del ferrocarril Monterrey-Matamoros, al poniente por la actual avenida Manuel L. Barragán, al norte por el arroyo Topo Chico y al oriente por la actual avenida Universidad o Alfonso Reyes.

El levantamiento topográfico y el plano de los terrenos sirvieron de base para que Alemán firmara, mediante un decreto expedido en octubre de 1952, su donación para erigir Ciudad Universitaria.

Ellos recibieron su carta de pasante en una ceremonia que encabezó el nuevo director Federico Garza Tamez en octubre de 1956 en el Aula Magna, correspondiendo al alumno José Guadalupe Lozano Alanís brindar el discurso de agradecimiento.

Lozano, quien se distinguió poco después dentro de la oficina técnica encargada de la construcción de Ciudad Universitaria y en la cátedra, recordó que él iba unos años más adelante, pero debido a que se atrasó, se incorporó a la generación en tercer año.

“Algunos de sus maestros como Arnoldo Villarreal y Héctor Vela, fueron mis compañeros de aula.”

La generación tuvo la idea de empezar su año de aniversario cincuenta de haber egresado recordando su primer día de clases, el 2 de septiembre 2005, con una reunión con el rector José Antonio González Treviño, quien les comentó que la Facultad de Ingeniería Civil es la única que posee tanto la acreditación nacional como internacional en todo el país.

Entre los dieciocho egresados reunidos se encontraban además Roberto Garza Cortés, Raúl Salinas Jiménez, Manuel Correa Lambretón, Filiberto Zambrano Belloc y Raúl H. Ramos.

Durante todo el año la generación tendría actividades cada mes para llegar a la fiesta final en octubre de 2006, entre ellas habría desayunos, comidas y visitas a diferentes obras en proceso de construcción.

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