La función del periodista es informar y dejar a otros que la comenten

De WikiNoticias UANL

23 de septiembre de 2008

Estudiantes y maestros miembros del Taller de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación sostuvieron una charla con el periodista Vicente Leñero en víspera de la presentación de su libro Gente Así en la capital coahuilense.

Saltillo, Coahuila.- “Al periodismo siempre lo están acusando de buscar las cosas terribles o negativas de la sociedad, cuando hay cosas positivas, gente buena y buenas obras, pero el periodismo no está para eso, sino para señalar lo que está oculto, pero sobre todo lo que nos hiere a la sociedad”, dijo apasionado Vicente Leñero, emblema del periodismo en México.

El también dramaturgo, escritor y guionista, regaló 90 minutos de charla –que fue en realidad una cátedra-, a un grupo de estudiantes que integran el Taller de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación que dirige Roberto Silva Corpus el pasado sábado 20 de septiembre de 2008, previo a la presentación de su libro Gente Así en la Feria del Libro en la capital coahuilense.

Encabezados por el doctor José Luis Esquivel y el maestro Agustín Serna, los universitarios llegaron puntuales a la cita para platicar con Vicente Leñero, quien luego de terminar su desayuno y fumarse un cigarro, escuchó atento a los estudiantes y respondió a todas sus preguntas.

En la charla se habló de los géneros del periodismo, de la objetividad, del libro Los Periodistas, del golpe a Excélsior, de la libertad de prensa, de la conexión entre el periodismo y la literatura. Pero aquí algunas de las respuestas de Leñero a las muchas preguntas de los estudiantes de las FCC.

Usted ha dicho que el periodista es aquel que hace preguntas y no da respuestas…

En mis tiempos, teníamos una división muy clara entre el que investiga y el que comenta, a los analistas políticos que escriben en los periódicos, con mucha facilidad se les llama periodistas. Pero para mí -siguiendo la tradición de lo que entiendo por periodismo-, el periodista es el reportero, el que investiga; el que no tiene comentario alguno sobre los acontecimientos, claro que tiene su propia visión, ideología y punto de vista sobre las cosas, pero lo que importa del reportero -que es sinónimo de periodista-, su función de investigar, preguntar, averiguar y manifestar lo que averigua y no hacer comentarios; lo más interesante del periodismo es que permanece un poco metido en los acontecimientos, pero a la vez al margen de ellos. Su función es informar y dejar a otros que la comenten.

¿Cómo evitar caer en la opinión y los comentarios?

Se evita dar opiniones observando los acontecimientos, se debe evitar porque se cae en otro género y se convierte en información tendenciosa; es inevitable valorar ciertos aspectos del acontecimiento porque lo hacemos al privilegiar un dato sobre otro, pero el gran reportero el que se dedica a observar y precisar lo que observa y confía en que su lector, televidente y oyente haga sus propios comentarios y haga su reflexión porque también piensa.

Lo importante es la información y hoy estamos teñidos de comentarios y no de hechos y el país está para eso, para investigar los acontecimientos, los hechos son difíciles de penetrar y hay una actitud de flojera y en lugar de investigar un hecho, lo doy por juzgado o por tratado.

¿Qué ha provocado esta tendencia?

Creo que los medios se han politizado mucho y obedecen a intereses, a corrientes y no hay un periodismo realmente que tienda a ser objetivo, cada vez es más difícil encontrar un periodismo objetivo, porque los dueños de los medios no son periodistas, son empresarios.

¿Ese fue el éxito de Proceso?

Sí. Cuando nos echaron de Excélsior –que era un periódico de periodistas-, siempre pensamos en la posibilidad de hacer una revista (sin tener nada) para hacer un periodismo que lo mantuvieran los lectores y sigue siendo así. Porque cuando se lastiman intereses los anunciantes ya no se anuncian.

¿Cómo ha evolucionado el periodismo?

Pienso que ha evolucionado en una tendencia que no me gusta, que es esa de la noticia o reportaje comentado, a confundir los géneros; en el género objetivo de la información se mezcla mucho el género subjetivo del análisis. En la otra sí, se ha abierto el espectro, antes era muy fácil hacer periodismo porque había un enemigo común que era el autoritarismo priísta y como el periodismo es desentrañar lo que no se quiere decir, vivíamos una situación –y por eso fue exitoso Excélsior y Proceso- de descubrir lo que los gobiernos ocultaban.

Con los cambios de gobierno, sí se abrió un poco el espectro. Ahora se dicen cosas que antes no, en mis tiempos de Excélsior no se podían burlar del presidente ni mucho menos hacer caricaturas. Ustedes ya nacieron en un clima de mayor libertad para informar, aunque ahora el poder del narco la profesión se vuelve peligrosa.

Decía que el ser humano es subjetivo por naturaleza ¿se puede lograr la objetividad?

Sí cómo no, bueno se puede acercarse a la objetividad. En el periodista el ideal es la verdad, pero es un concepto muy filosófico. La tendencia del periodismo es descubrir la realidad, no la verdad. La verdad es muy subjetiva, pero la realidad no la es. Como se mira la realidad es donde entra el fenómeno de la subjetividad. Se le da cierta importancia a unos datos que a otros, pero ahí el periodismo se filtra con la literatura, que parece que tiene los mismos principios, donde el narrador no se entromete en la historia, sino que la observa, no juzga. El buen periodismo no está hecho para juzgar, sino para presentar. Como la literatura, no está para juzgar a los personajes, sino para respetarlos.


Pero es más útil lo subjetivo, porque es la postura de alguien que lo está viviendo…

Exacto. Yo pienso eso, el yo convierte en objetivo lo subjetivo, porque éste es mi punto de vista.

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