La falta de un tutor genera a largo plazo en el estudiante una incultura moral

De WikiNoticias UANL

5 de marzo de 2008

El director de la Facultad de Psicología de la UANL, Arnoldo Téllez López.

La Facultad de Psicología organizó el Segundo Simposio Tutoría para el Desarrollo Humano, donde el doctor Carlos Díaz Hernández habló de la importancia de que todo alumno cuente con un tutor o asesor para guiar no solamente el curso de una carrera profesional sino también la trayectoria de un buen ser humano.

La tutoría, según explicó el especialista español en tutoreo, viene de la palabra latina que significa seguro, “es una forma de asegurar, creciendo sin guía, sin seguro, sin apoyos ni referentes y los seres humanos, lo quieran o no lo quieran, siempre tendrán tutoría buena o mala”.

El objetivo principal de la serie de conferencias organizadas por la Facultad de Psicología es lograr una mejor relación entre los maestros y los estudiantes, donde los primeros estén al servicio de los segundos y de esta manera ambos se desarrollen en todas sus potencialidades.

La tutoría es el lugar de alta cualificación en donde se estrellan las virtudes y los valores más profundos de cada una de las personas.

“La tutoría es importante porque uno solito no se puede autoformar, he oído de vez en cuando por ahí ‘yo me he hecho a mi mismo’ y eso es una tontería porque nadie se hace a sí mismo, todos somos hechos y a veces hasta deshechos por aquellos que están cerca de nosotros”, puntualizó el conferencista.

Para lograr una mejor relación entre maestro-estudiante mediante la tutoría, el creador de la Fundación Manuel Munire, Carlos Díaz, se basa en una metodología propia llamada personalismo comunitario que no está vigente, ni es conocida, pero cumple con las condiciones necesarias para educar de una forma responsable y profunda ya que consiste y pone de relieve que las personas no son islas, sino están en permanente interacción con otras personas desde que nacen hasta que mueren.

“Estamos en relación con los demás y hay tres posibilidades de estar en relación, una es preconvencional, donde lo único que me importa soy yo, una segunda convencional donde es yo y los míos, yo y mi gremio y los demás que se mueran, y una tercera dimensión que tiene que situarse correctamente es la postconvencional y consiste en la actualización del imperativo categórico, obra de tal modo que tu norma de conducta sirva de base para el comportamiento de los demás y esto significa: quiere para los demás lo que quieres para ti mismo.”

En palabras del propio conferencista, aunque ha mostrado un interés por la cultura, la educación y la universidad, México está entre los países que no cuentan con la suficiente tutoría escolar; según información de la Unesco la mayoría de los maestros no saben escribir.

“Hay mucha gente con niveles de formación muy bajos, me encuentro con que si no le pones diez a un alumno éste se enfada, diez es un nivel de excelencia absoluto y si repruebas a alguien se vuelven contra tuyo; falta estudiar más en los estudiantes, quien quiere saber tiene que sufrir”, añadió.

Para Carlos Díaz Hernández, los riesgos que surgen al no contar con un tutor que oriente a los estudiantes genera a largo plazo una incultura moral, falsos paraísos del narcotráfico, la corrupción y la amenaza de que siempre habrá un golpe porque un pueblo no estará formado y no sabrá qué criterios tomar ante cualquier situación.

UN PAPÁ PROFESIONAL

El director de la Facultad de Psicología de la UANL, Arnoldo Téllez López, mencionó la importancia de la existencia de un maestro tutor en los alumnos para su formación profesional y personal.

“Lo que buscamos con estas conferencias es no sólo mejorar la relación del maestro tutor con su alumno, sino que juegue un papel activo para que sea un buen muchacho como estudiante y ser humano, el maestro juega un papel muy importante además de ser un benefactor con su propia profesión.”

Tutoría para el Desarrollo Humano es el segundo simposio realizado por la UANL como un esfuerzo de los profesores de la Facultad de Psicología y varios académicos nacionales e internacionales como de España y de Brasil.

Su objetivo es que los tutores vayan con los alumnos y busquen esa cercanía que hace falta ya que este tipo de tutoría está cada vez más presente en escuelas secundarias, preparatorias y en educación superior.

“Queremos que tutoría sea un acompañamiento cada vez más cercano con el muchacho –agregó Tellez López–, anteriormente esto no existía, sólo era dar la información en el pizarrón con los libros, era todo lo que hacían los profesores. “Se necesita un contacto humano que oriente académicamente a los muchachos o en su desarrollo humano, en sus experiencias, fortalecer los valores en las situaciones en que se encuentran como las adicciones, una sexualidad no planeada, un embarazo prematuro o alguna depresión.”

En la actualidad la UANL brinda con el tutor, incluso fuera del horario de clase, formación humana y profesional.

“El maestro, como buen modelo a seguir, aparte de orientar al estudiante, se acerca a él, lo apoya, lo forma y le informa, es un acompañante o un papá profesional, podemos decirlo así, para todos los muchachos que se encuentran en la etapa de la adolescencia o en algunos problemas de su juventud.”


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