La colección personal de Raquel Tibol, una muestra literal de arte del mundo

De WikiNoticias UANL

29 de mayo de 2008

En la sala de Exposiciones Temporales de Colegio Civil Centro Cultural Universitario, Raquel Tibol comparte su tesoro acumulado tras años de vínculos con los artistas y el arte.

En la sala de Exposiciones Temporales de Colegio Civil Centro Cultural Universitario, este 29 de mayo de 2008 Raquel Tibol comparte su tesoro acumulado tras años de vínculos con los artistas y el arte.

“Quiero destacar el sentido de esta colección, -dijo-, todo lo que está aquí ha sido donado de manera directa o indirecta, todas son obras auténticas, de gran nivel artístico”.

La exposición “Colección Raquel Tibol: dibujo y gráfica” agrupa setenta piezas de autores de diversos países, una muestra literal de arte del mundo ofrecido en un pequeño espacio del Festival Alfonsino UANL 2008.

Mostró dos piezas de Siqueiros, el Guerrillero de Diego Rivera, “Este es un dibujo de uno de los más notables artistas cubanos, René Portocarrero, -dijo al llegar a Diablito de carnaval-, en mis viajes a La Habana siempre visitaba a René y en una ocasión me lo regaló.”

Comentó la pieza de Helen Escobedo, la obra del gran artista y calígrafo puertorriqueño Antonio Martorell, el manuscrito a puño y letra de José Clemente Orozco, las aportaciones de los hermanos Castro Leñero, cada cual con su propia estética sin copiarse los estilos; y el catalán Daniel Argimon que le envió una pieza por correo poco antes de su muerte.

“Don Gabriel –dijo ante la xilografía Chelista de Gabriel Fernández Ledesma–, me obsequió esta pieza que ha sido reproducida en muchos libros. Y esta otra es una gráfica de Francisco Toledo, de muy buen nivel, tuve la suerte de que la Universidad Autónoma de México (UNAM) me la obsequiara en una carpeta.”

Mostró el tríptico del mexicano Arnaldo Coen, la litografía de Raquel Forner, la tinta china de Felipe Ehrenberg y el dibujo a plumón de Fayad Jamís, nacido en Zacatecas pero cubano de hueso colorado.

Presumió Una rara dama, de Gerardo Cantú, artista adoptado por Monterrey, la acuarela de Mariano Rodríguez, otro grande de la plástica cubana quien se la obsequiara cuando hicieron juntos el trabajo Canto a Martí, la pieza de dibujo que le obsequiara el pintor y grabador nicaragüense Orlando Sobalvarro y la xilografía del norteamericano radicado en México Phipil Bragar.

“Esta es una xilografía de Roberto Turnbull, un artista mexicano que dentro de poco tendrá una exposición en el Museo de Arte Moderno y esta otra es una pieza que Roberto Sebastián Mata me dijo, si le gusta llévesela, ¡venga a mi reino! le dije.”

El propio Rufino Tamayo le envió a su casa la mixtografía Hombre en rojo, en agradecimiento a unos eventos que Tibol había coordinado.

“Me la mandó sin firmar y cuando me doy cuenta, la metí en mi camioneta me fui a casa de los Tamayo y les dije ‘me la firman o aquí se las dejo’, entonces está firmada por Rufino y por su esposa Olga.”

Así de excitantes son las historias acumuladas en 84 años de vida de la mexicana argentina.

“No soy coleccionista... El conjunto que ahora se expone es por un lado testimonio de algunos entrañables lazos amistosos y, por el otro lado, fruto de los intercambios que se producen en un largo ejercicio profesional como crítica e historiadora de arte y museógrafa.”

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