La aspirina podría disminuir la replicación del virus de la Hepatitis C

De WikiNoticias UANL

11 de septiembre de 2009

La doctora Ana María Guadalupe Rivas Estilla obtuvo el Premio de Investigación en el área de la Salud con su trabajo “El ácido acetilsalicílico inhibe la replicación del virus de la Hepatitis C a través de la vía de señalización de la ciclooxigena-2”

La infección con el virus de la Hepatitis C es una de las principales causas de hepatitis crónica, cirrosis, carcinoma hepatocelular y trasplante hepático. El gran interés médico del tema ha llevado a la doctora Ana María Guadalupe Rivas Estilla, de la Facultad de Medicina de la UANL, a estudiarlo a fondo.

“En el Laboratorio de Infectología Molecular de nuestra facultad desde hace cinco años hemos implementado una línea de investigación para dilucidar los mecanismos del virus al producir una infección que va desde una evolución aguda hasta una infección crónica y finalmente puede evolucionar a cáncer hepático.”

Con el trabajo titulado “El ácido acetilsalicílico inhibe la replicación del virus de la Hepatitis C (VHC) a través de la vía de señalización de la ciclooxigena-2”, la doctora Rivas y un equipo conformado además por los doctores Karina Trujillo, Herminia Martínez, Javier Ramos y Francisco Bosques, obtuvieron el Premio a la Investigación en la categoría de Ciencias de la Salud.

“Anteriormente en la edición 2007 del Premio se nos otorgó una distinción por dilucidar cómo el etanol favorece la replicación del VHC, ahora estamos en búsqueda de los mecanismos de replicación e inhibición; este año demostramos y publicamos en un artículo en la revista The Hepatology que la aspirina es capaz de disminuir la replicación del VHC y el mecanismo más probable propuesto es la modulación del estrés oxidativo, una de las vías de defensa del organismo básicas para eliminar este tipo de virus”.

A nivel nacional la Hepatitis C afecta alrededor del 0.8 por ciento de la población mexicana y se estima que unas 200 millones de personas en el mundo están infectadas con este virus.

“El paciente puede estar infectado sin darse cuenta, pueden pasar cinco, diez, quince años, entonces se percata de una infección en el hígado, empieza a tener disfunción hepática, alteraciones en los perfiles hepáticos y es cuando acude al médico, pero este es ya un estado avanzado de la enfermedad.”

El reto del grupo de investigadores ha sido descubrir qué lo desencadena después de muchos años de estar silenciado.

“Aun no sabemos, por eso es tan importante la investigación en nuestra Universidad, descubrir cómo hace el virus para sobrevivir mucho tiempo silenciosamente y después evolucionar de una enfermedad crónica hasta cáncer hepático. Este tipo de enfermedades tiene un impacto muy grande, si lo comparamos con el VIH hay cinco veces mas personas infectadas de VHC a nivel mundial.”

El problema es grave porque no hay vacuna, y al decir de la doctora Rivas no habrá en un buen número de años.

“Este virus tiene una capacidad de estar mutando constantemente, es más fácil que evada la respuesta inmunológica, no hay tratamientos antivirales tampoco. Para el VIH por ejemplo tenemos varios cocteles antirretrovirales, inhibidores de proteasas, que se van combinando de acuerdo a los diferentes esquemas de tratamiento, sin embargo con el VHC el único tratamiento disponible es el interferón alfa pegilado en combinación con ribavirina, no son antivirales sino compuestos facilitadores de la eliminación del virus y es bastante caro todavía para el paciente.”

En la búsqueda de los mecanismos de patogenicidad del virus los investigadores tratan de proponer nuevos blancos terapéuticos para implementar un mejor tratamiento antiviral.

“En este caso nuestra aportación científica es que la aspirina es capaz de disminuir la replicación del virus y estamos trabajando en un estudio clínico piloto para ver si pasa lo mismo en los pacientes infectados.”

La también profesora titular del área de bioquímica, biología molecular y virología molecular sugirió que ante cualquier alteración hepática debemos acudir a un médico, determinar nuestro perfil hepático y checar si tenemos títulos de anticuerpos contra el virus.

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