La Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías exhibió vida y obra de Premios Nóbel alemanes

De WikiNoticias UANL

1 de octubre de 2007

El Premio Nóbel alemán de Química 1988, doctor Robert Huber con el Rector de la UANL, José Antonio González Treviño.

En una moderna estructura de láminas, textos escritos, luces y computadoras instaladas en la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, se concentró la historia de Cien años del Premio Nóbel, instituido como última voluntad del químico sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita y fundador de los célebres premios.

La Exposición “Nóbel. Cien años del Premio Nóbel” fue un proyecto internacional que organizó el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), y se presentó por primera vez en Latinoamérica, en un trabajo conjunto con la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Del 22 de septiembre hasta el 4 de noviembre, en el marco de las actividades por el Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, el espacio mostró al público entrevistas grabadas en video, biografías, y detalles del trabajo realizado por excepcionales científicos alemanes ganadores del Nóbel en los campos de la física, la química, medicina, literatura, economía, la paz; información de la vida y la trayectoria científica de Alfred Nóbel, y la conferencia del Premio Nóbel alemán de Química de 1988, doctor Robert Huber.

Werner Fischer, del Comité Ejecutivo del DAAD expresó su placer por ser parte, a través de esta muestra, de la multitud de eventos sociales, culturales y científicos que vivió Monterrey en estos días del Fórum.

“Esta exhibición en 2003 inició un tour por diferentes lugares donde el Servicio de Intercambio Académico trató de inspirar a jóvenes científicos para que tengan más influencia y creatividad dentro de sus opciones de carrera. La intención fue mostrar los grandes logros de científicos que han contribuido con la sociedad, y en esta ocasión especialmente sumarnos a la discusión y la preocupación del Fórum por la educación, la ciencia, la tecnología y el diálogo.”

En 2001, al cumplirse los cien años de la primera entrega del Nóbel, el Instituto Smithsoniano, el Centro Lemelson y el Museo Alemán de Bonn organizaron y produjeron la exposición, que ya se ha presentado en múltiples espacios del mundo.

En esta ocasión la UANL la recibió como primer escenario latinoamericano donde se pudo escuchar las experiencias de los galardonados en sus propias palabras, hablando acerca de sus motivaciones, de su trabajo, de su niñez, y de las fuentes de su creatividad.

Peter Friess, uno de los organizadores, contó cómo pidieron objetos a los premiados para que los visitantes pudieran captar fácilmente la idea de la exposición a través de piezas claves. Fue difícil, aseguró, pues los Nóbel no coleccionan sus herramientas de trabajo, las tiran, y no fue sencillo encontrar objetos que pudieran exhibirse.

“Finalmente, después de un vasto trabajo de búsqueda e investigación la muestra se ha convertido en un tour guiado a través de la historia de la ciencia, en busca del entendimiento de la humanidad con la naturaleza, y cada descubrimiento nos abre un punto de vista hacia nuevos territorios que esperan ser explorados”, expresó Friess.

Ingo Stender, Agregado de la Embajada de Alemania en México expresó su gratitud con la UANL por convertirse en anfitriona del evento, y contribuir a la ancestral intención de las universidades modernas alemanas de propiciar el auge de la investigación y la docencia; la misma que hace más de un siglo produjo el primer Premio Nóbel de Física en el año 1901, Wilhelm Conrad Röntgen, por el descubrimiento de los rayos X.

“Las universidades, en especial las públicas, se presentan hoy (1 de octubre de 2007), más que nunca como una opción atractiva para la educación de la sociedad. Con esta exposición queremos estimular a los jóvenes que quieran estudiar en Alemania, les mostramos el trabajo de 76 premios Nóbel germanos, casi el 10 porciento de setecientos setenta que fueron entregados entre 1901 y 2004, y también pueden ver una parte de la historia de este país. Nos complace presentarla en la tierra de Mario Molina, un científico mexicano a quien le fue entregado el Premio Nóbel de Química en 1995.”

José Antonio González Treviño, Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León saludó el hecho de contar con esta versión internacional e itinerante de los ciudadanos alemanes ganadores del Nóbel.

“Hoy (1 de octubre de 2007) nos toca a nosotros acoger esta exhibición que recorre el mundo desde el año 2003, una galería de científicos alemanes que han logrado desarrollos indiscutibles en diversas áreas, y nos complace hacerlo en esta institución que cada vez va siendo más reconocida por la calidad de sus trabajos de investigación, algunos de los cuales forman parte de líneas científicas de gran importancia en el ámbito mundial.”

La gran meta del DAAD de apoyar a los científicos jóvenes en su camino hacia la excelencia en la ciencia, coincidió con las metas de la UANL y a su vez, con el propósito de los organizadores de “Nóbel! Cien años de los Premios Nóbel” de difundir el trabajo de quienes han puesto su creatividad innovadora al servicio del progreso humano.


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