Joven veracruzano obtuvo premio de dramaturgia

De WikiNoticias UANL

9 de enero de 2009

Alejandro Ricaño obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido.

“Emilio te mandó el premio”. Con estas palabras de aliento, Héctor Herrera, quien fuera compañero de Emilio Carballido, festejó al joven Alejandro Ricaño luego de obtener el Premio Nacional de Dramaturgia que lleva el nombre del dramaturgo veracruzano, quien falleciera el 11 de febrero de 2008.

Ricaño, originario de Xalapa, y quien es egresado de la licenciatura en Teatro de la Universidad Veracruzana, tomó un par de cursos con Carballido y luego desarrolló una entrañable amistad con él durante los últimos años de vida.

El premio es otorgado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) desde 1987, aunque es desde el 2007 que lleva el nombre del autor de obras como Rosalva y los llaveros o Rosa de dos aromas.

En esta edición, el jurado integrado por Hernando Garza, Rubén González Garza y Luis Martín, decidió que la obra Más pequeños que el Guggenheim, de Ricaño, era la merecedora del premio, que consiste en 75 mil pesos y la publicación del texto.

En entrevista, Ricaño apunta que es el primer certamen que gana, luego de ser finalista en dos ocasiones del Premio Nacional de Dramaturgia Joven. En esta edición del Premio Emilio Carballido participó con dos obras.

“Más pequeños que el Guggenheim es obra sobre la amistad, sobre cuatro empleados que quieren montar una obra de teatro y que encuentran en esta obra una manera de sobrellevar una vida que no era lo que ellos esperaban”, comenta. “Pretende ser muy optimista la obra, una obra que aparentemente no trate de nada y trate de todo”.

“La idea era hacer una estructura de metaficciones, manejar la metateatralidad, el teatro dentro del teatro, unos personajes que están continuamente escribiendo, pero escribiendo sobre ellos mismos, y no aceptan que están escribiendo sobre ellos mismos. Son más o menos como tres puestas de teatro dentro del teatro, y la obra es muy narrada, los personajes están en parte dialogando y en parte narrando”.

Ricaño comentó que esta obra fue terminada horas antes del cierre de la convocatoria. La primera que había enviado la consideraba muy trabajada y cuidada, pero la segunda resultó la ganadora, luego de convencer al jurado.

“Me sorprendió un poco, en realidad no había revisado el texto, no sabía si funcionaba”. El dramaturgo, quien entonces contaba con 25 años de edad, y había sido becario de la Fundación Antonio Gala, recibiría el premio en el mes de febrero de 2009, en que también se editaría la obra en libro y se ofrecería una lectura en atril.

EN PALABRAS DEL JURADO

Los integrantes del jurado del Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido 2008 destacaron la elevada calidad de la obra ganadora, a la que Rubén González Garza definió como un texto “de mucha imaginación, expresada con un lenguaje soez y atrevido”.

El dramaturgo destacó una frase de la obra, que personalmente le interesó mucho: “Cuando la realidad nos falla nos quedan los sueños”.

Luis Martín, director regiomontano que recientemente recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes, apuntó que Más pequeños que el Guggenheim lo impactó como ninguna otra.

“Rompe con todo e inaugura todo. Es una búsqueda de mezcla de géneros, de mezcla de estilos, de una intensidad emotiva y dramática fuertísima que nos hace reflexionar mucho sobre el quehacer teatral y la pasión con la que se ejerce ese trabajo y la injusticia a veces que tiene con los teatristas que no llegan nunca a realizar una carrera brillante”.

Hernando Garza, periodista y dramaturgo, explicó que mucho de la importancia de la obra está en su estructura dramática.

“Al inicio de la obra no hay ningún preámbulo, entra de lleno y eso implica un conocimiento vasto del universo de imaginación y ficción que se va a manejar, hay muchos saltos de escenas, juegos, pero mucha dinámica”.

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