Investigadores de la UANL apoyaron con nanotecnología a las fuentes alternas de energía

De WikiNoticias UANL

Texto en negrita 8 de octubre de 2007

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Los académicos Rosa Elena Ramírez García y Eduardo Sánchez Cervantes obtuvieron el Premio de Investigación 2006 en el área de ciencias exactas por su trabajo “Desarrollo de nuevos electrolitos con potencial uso en celdas solares nanocristalinas”.

Existe una preocupación mundial por el agotamiento del petróleo, los informes indican que en los próximos diez a quince años las reservas se verán agotadas en México y a nivel mundial en un lapso de treinta o cuarenta años.

Esta situación genera la necesidad de crear fuentes alternas de energía, la principal es tratar de llegar a la fuente original, el sol.

La conceptualización del trabajo de tesis de maestría de Rosa Elena Ramírez García parte de esa premisa incursionando en una nueva ciencia: la nanotecnología.

“El tema de celdas solares apoyado con la nanotecnología es extremadamente reciente, es el primer trabajo que se efectúa en la Universidad”, explicó el doctor Eduardo Maximiano Sánchez Cervantes, su asesor.

Mediante un proceso con principios similares a la fotosíntesis, los autores utilizaron nuevos líquidos iónicos con base de fosfonio en celdas fotoelectroquímicas y demostraron su eficiencia en la captación de luz solar.

Las celdas creada en Suiza hace cerca de quince años, trabajan en base a colorantes extraídos de plantas como la ciruela o similares que al ser aisladas y tratadas con materiales nanocristalinos como el óxido de titanio absorben la luz solar en cantidades que antes no era posible.

La superficie nanocristalina incrementa el área superficial de manera significativa a diferencia a un material normalmente cristalino.

“Además de esta característica –explica Sánchez-, la celda nanocristalina potencialmente serán mucho más barata que una celda solar de silicio que implica una tecnología muy desarrollada y muy protegida intelectualmente por los países del primer mundo”.

Este tipo de celdas ofrecen muchos rincones tecnológicos que pueden ser atacados en países como México con tecnología incipiente, “tenemos una oportunidad tecnológica visible”, aclaró.

A futuro pretenden incrementar el área de conocimiento de manera que impacte en técnicas alternativas de almacenamiento de energía.

Con un nuevo estudiante de doctorado apoyado por la Rectoría continuó el avance de este tema con la investigación de fotosencibilización de materiales para celdas solares donde se trata de cambiar los colorantes por puntos cuánticos como alternativa a nuevos materiales.

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