Investigación ayuda a disminuir muertes por pérdida masiva de sangre

De WikiNoticias UANL

1 de octubre de 2010

Egresada de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UANL, Cecilia Edna Pérez de Lara Rodríguez desarrolla la investigación como parte de su doctorado en Biociencias Integradas por la Universidad de Minnesota.

Cecilia trabaja lejos de casa. En Duluth, Minnesota, casi todo el año hace frío y se extraña Monterrey –según cuentan Mark Twain decía que el invierno más frío en su vida fue el verano de Duluth–. Aun así el tiempo es escaso para estudiar, trabajar, investigar y desarrollar una terapia basada en la bioquímica de la hibernación para prolongar la vida en casos de pérdida masiva de sangre.

“Esto no significa que vamos a curar a los pacientes sino que les ayudaremos a ganar tiempo de manera que se reduzcan las muertes durante traslados a lugares donde se les pueda dar tratamiento médico apropiado.

“Por lo general en casos de pérdida masiva de sangre las personas sólo logran sobrevivir media hora y a menudo mueren en el traslado. Nosotros pretendemos extender ese tiempo hasta tres horas para disminuir la tasa de muertes prevenibles”.

Hace un par de años Cecilia Edna Pérez de Lara Rodríguez se graduaba como médico veterinario zootecnista en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Hoy cursa el doctorado en Biociencias Integradas en la Universidad de Minnesota y más interesante que su propio trayecto alecciona su historia de búsqueda constante por la superación.

“¿Cómo llegué aquí? ¡Pues aplicando!”, dice.

Durante sus estudios de pregrado hizo estancias académicas en las universidades de Concepción (Chile) y Southern Cross (Australia). En 2008 en cuanto estuvo titulada por la UANL comenzó a buscar programas de posgrado en Internet.

“Buscaba algunas maestrías pero sobre todo doctorados directos –sin maestría como prerrequisito– en algo que me pudiera dar un empujoncito para alcanzar mis metas que es dedicarme a hacer tanto trabajo de médico veterinario como de investigador”.

Obtuvo aceptación de varias universidades en programas como Ciencias Postgenómicas y Manejo de la Fauna –la mayoría en el Reino Unido– pero encontró que allá las oportunidades de becas para mexicanos son a través de Conacyt.

En la Universidad de Minnesota halló una oferta difícil de declinar: estudiar gratis y trabajar.

“Todos los estudiantes de mi programa –tanto de maestría como de doctorado– tienen ayudantías: esto significa que damos clases o hacemos investigación en la Universidad, lo cual nos da derecho a tomar cierta cantidad de créditos sin costo al igual que a un sueldo.

“Además me daban todo un semestre para rotar por laboratorios y así encontrar un proyecto que me llamara la atención. Tenía la opción de elegir entre aproximadamente sesenta asesores disponibles”.

El programa en que se encuentra ahora se llama Biociencias Integradas porque combina las áreas de Biología Celular y Molecular con Ecología y Evolución.

“Esto me dará la oportunidad de aprender técnicas tanto de laboratorio como de campo”.

EL PROYECTO

El laboratorio con el que Cecilia está asociada trabaja los mecanismos moleculares que controlan la hibernación y usan ardillas como su modelo animal.

“Mientras trabajaban con los animales se empezaron a preguntar por qué no sufrían de hipoxia cerebral, coagulopatías, atrofia muscular, isquemia o daño por reperfusión si su oxigenación y circulación se veían disminuidos. Resulta que los hibernadores tienen protección natural contra esas cosas al reducir sus requerimientos metabólicos”.

Uno de los co asesores de su tesis –un médico cirujano que también es coronel en el ejército– vio el potencial de reducir los requerimientos metabólicos en los humanos para desarrollar una terapia en principio de uso militar y a la larga de uso civil.

Con esas bases Pérez de Lara trabaja la tesis titulada “Optimización de una Terapia Basada en Técnicas de la Hibernación para Pérdida Masiva de Sangre” (Optimization of a Hibernation-Based Therapy for Severe Blood Loss) bajo la asesoría del profesor Matthew T. Andrews y el financiamiento de la agencia militar Defense Advanced Research Projects Agency (Darpa).

Sus propósitos de superación en principio surgieron por la influencia de sus maestros durante la licenciatura y ahora –desde el Centro de Investigación Biotranslacional– ha descubierto que no parará de aprender.

“Me gustaría trabajar en un zoológico como veterinario por un lado y utilizando a los mismos animales que se tengan disponibles para encontrar soluciones a problemas en el área de conservación de la biodiversidad”.

A los jóvenes que hoy están por terminar sus estudios de licenciatura les recomiendo una pregunta de autoguía: “¿Qué sigue y cómo voy a conseguirlo?”.

“Oportunidades para todo hay: conseguir un trabajo, especializarse, buscar un grado académico más alto. Pero las oportunidades no llegan, se buscan. Y muchas veces implican sacrificios: por ejemplo irse a vivir a otro lugar. Lo importante es no dejar que los pequeños fracasos nos desanimen”.

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