Instituto de Salud y Género replanteó manejo de información de la educación sexual

De WikiNoticias UANL

28 de septiembre de 2006

Durante la conferencia se explicó que es necesario apoyar la formación integral no sólo en la universidad, sino incluso desde antes.


Muchas son las aristas sobre educación sexual, una de ellas han sido los enfoques dirigidos principalmente a evitar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazo, dejando de lado aspectos como el erotismo.

Al 28 de septiembre de 2006, una de las inquietudes principales entre los docentes universitarios ha sido la necesidad de cambiar la forma en que se imparte esta educación, pues es difícil llegar a los jóvenes si únicamente se expone la clase, ya que esto sólo transmite la información y la mayoría de las ocasiones esa solo es almacenada sin practicarse; educar es ir más allá, es educar con las vivencias.

“La idea es que no se quede nada más en la información, sino que realmente se abra un espacio de participación, de diálogo y sobre todo de reflexión en torno a la situación y las prácticas que están teniendo actualmente”, explicó Benno de Keitzer, director del Instituto de Salud y Género, quien participó en el Diplomado “Trabajando con Mujeres y hombres Jóvenes: Género, Equidad y Salud”, dirigido a maestros de preparatorias y facultades de la UANL con el objetivo de apoyar la formación integral de los jóvenes.

Indicó que la respuesta de los jóvenes sobre el tema es bastante buena, aunque en ocasiones se presentan algunas resistencias, “a veces si hay cierto temor en jóvenes en ciertos temas de sexualidad, desde su familia ya tienen una visión un poco conservadora, hay un gran temor de que hablar de sexualidad impulsa a practicarla, cuando es justamente al revés, en todo caso se tiene un factor protector.

“La otra resistencia común es entre los hombres jóvenes, no están muy preparados para un espacio de reflexión, de reconocimiento y de autocrítica.

“Es importante que aparte de que enseñemos ingeniería, psicología, medicina, cuidemos la formación integral de los jóvenes. Eso implicaría probablemente alguna materia en estudios generales, un programa que viera a los jóvenes como tales, no solo como futuros profesionales y técnicos sino como jóvenes que están enfrentando una serie de situaciones cotidianamente”.

Explicó que es necesario apoyar la formación integral no sólo en la universidad, sino incluso desde antes, pensando en dar elementos que puedan ayudar a los jóvenes en los retos que van encontrando en sus diferentes relaciones de amistad, familiares, de noviazgo, sexuales, en su contacto con el uso de sustancias, con el tema de la violencia, con su reflexión de si quieren o no y en qué momento quieren ser padres y madres.

De Keitzer aclaró que entre los jóvenes existen diversas formas de violencia que no se declaran como tal, sino que se toman como parte de la cultura.

“Las que se detectan son las más graves, las que llevan a lesiones, las que implican peleas, pero hay otras formas que no se notan, que se dan entre los hombres, entre las mujeres como pares o que se dan en el noviazgo y tiene que ver con la violencia verbal, con los apodos, con las presiones, con el control, incluso con la presión sexual”.

Ésta última es bastante frecuente entre jóvenes de facultad, quienes no se percatan de la violencia a la que son expuestos al ser presionados por el grupo para tener diversas relaciones sexuales a fin de ser aceptados y pertenecer a éste.

También la violencia intrafamiliar puede ser un factor detonante en el problema del abandono de estudios.

TERCERA GERENACIÓN

El diplomado organizado por la Dirección de Orientación Vocacional y Educativa de la UANL, que dirigió Guillermo Hernández egresó a su tercera generación, integrada por 25 profesores del nivel medio superior de la UANL.

Este programa académico iniciado hace en 2004, trabaja en tres líneas principales sobre la juventud: Adicciones, prevención de la violencia y sexualidad y salud reproductiva.La maestra María Eduviges Niño Lara explicó que los maestros de preparatorias y facultades de la UANL se convertirán en capacitadores de la institución a la que representan.

Al finalizar el diplomado, se les pidió a los participantes entregar un proyecto de implementación, basándose en los problemas de su institución y aplicando lo aprendido durante el curso, retomando una de las tres líneas de investigación.

“Ha sido muy importante lo que he escuchado en cuanto a que la gente está aplicando los conocimientos y está valorando esta posibilidad”, puntualizó De Keitzer.

Para tener una retroalimentación acerca de los resultados y cómo han trabajado los participantes en base a lo aplicado durante el diplomado, se realizó el Foro de Seguimiento de Egresados.

“Estamos en un encuentro entre las tres generaciones, compartiendo experiencias de cómo han hecho ellos para difundir esta metodología” comentó.

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