Incursionan en deportes antes vedados a la mujer

De WikiNoticias UANL

8 de marzo de 2006

Jessica Rodríguez es una joven pugilista.

Los avances de la mujer que ha ido dejando atrás los estereotipos, se aprecia en su interés por los deportes, algunos de ellos considerados hasta hace poco tiempo, exclusivos de los hombres, en los cuales intenta dar lo mejor de sí y lograr el éxito.

JESSICA RODRÍGUEZ

“Me gustaría ser una monarca que represente a Nuevo León”

Jessica Rodríguez es una joven pugilista que tiene en los volados, ganchos y hoppers, su golpe más efectivo que le ha permitido conquistar tres campeonatos de Guantes de Oro y un campeonato de Cinturón de Oro en Guadalupe, N. L.

Con tres años en el boxeo recuerda que su incursión fue idea de una tía que la invitó a entrenar, “yo le decía que era un deporte para hombres”.

Sin embargo, decidió entrar porque vio en el deporte una oportunidad para bajar de peso y adquirir condición, pero un entrenador le vio cualidades iniciándola en torneos de barrio.

“Después me gustó”, reconoce.

Al principio, subir al ring le provoca nervios, pero “es bueno porque te da más fuerza, ya no sientes nada y das todo por ganar.

“Unos dicen que por ser mujeres no golpeamos fuerte, pero tenemos la misma fuerza que el hombre, tenemos el mismo entrenamiento y la misma determinación, el hombre y la mujer son iguales.”

De sus padres recibe todo el apoyo, aunque su consejo es dar prioridad al estudio, la Licenciatura en Criminología que cursa en la Facultad de Derecho de la UANL, y después el deporte. Jessica tiene como ídolo no a una mujer, sino a un hombre, Marco Antonio Barrera, por su estilo de boxeo y potencia en los golpes.

Considera que en Monterrey aún no se ha apoyado mucho a la mujer, de hecho no “existen mujeres profesionales, sólo están en el ámbito amateur, entonces estamos empezando”.

Jessica desea, de darse la oportunidad, y si tiene capacidad y fuerza para aguantar los golpes, incursionar profesionalmente.

“Es muy diferente el box amateur al profesional, el primero es como un boxeo olímpico, y el segundo ya son más fuertes los golpes; pero sí me gustaría ser una monarca que represente a Nuevo León.”

EDITH CANTÚ

“Yo no me fijo límites”

En el mismo gimnasio de la Facultad de Leyes entrena Edith Cantú, una pugilista de suma rapidez, que sabe estudiar las combinaciones de sus rivales y mantener la distancia. Para ella es un deporte muy completo, “no sólo te sirve para defenderte, sino que te ayuda a mantener una disciplina en todos los aspectos de tu vida.

“Antes no había muchas oportunidades para la mujer y es una satisfacción de que fui de las primeras que empezó y ahora veo que hay más chavas, eso es padre.

“Nuestro entrenador nos ha dado la facilidad a las mujeres de ingresar, he ido a otros gimnasios y no te aceptan, pero también creo que muchas veces una misma se cierra y no quiere participar.”

¿Qué se sienten los golpes?

Algunos bien feo, cuando me han pegado da coraje e impotencia, pero te sirve para mejorar en el siguiente round o a la siguiente pelea.

¿Y arriba del cuadrilátero qué experimentas?

Emoción, me pongo bien contenta, me hace muy feliz estar arriba de un ring, ver a la gente, mirar a la otra esquina y ver al rival, es una emoción bien padre.

Aunque sus padres no están totalmente convencidos, la apoyan en la práctica de este deporte y sus amigos, dice en broma, están encantados de contar con una amiga que puede salir en su defensa.

Ella aspira a lo más alto, quiere llegar “hasta donde sea posible, yo no me fijo límites, si puedo llegar a ser profesional, pues qué mejor”.

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