Inciden en un desarrollo más humano de la sociedad

De WikiNoticias UANL

10 de agosto de 2005

Las carreras de la Facultad de Filosofía y Letras han sido redefinidas

Al iniciar el segundo semestre de 2005 se puso en marcha la reforma organizativa y curricular más profunda que haya sufrido la Facultad de Filosofía y Letras en sus siete carreras de licenciatura.

Este proceso buscaba orientar los planes de estudio hacia una formación integral que permitiera a los egresados responder de manera pertinente a los nuevos entornos laborales y los retos que imponía el desarrollo del siglo XXI.

Para su entonces director, José Reséndiz Balderas, tendencias como la tecnologización y el mercado global exigían por parte de la sociedad la búsqueda de mecanismos para impulsar el carácter humanístico.

“Es posible resaltar un desarrollo económico, político y social que tenga como punto de referencia al ser humano, que lo considere con alma, con corazón y con espíritu. En ese sentido, como Facultad de Filosofía y Letras estamos orientando nuestros planes de estudio a un desarrollo más humano de nuestra sociedad”.

La nueva estructura curricular de los planes de estudio estaría orientada por las dimensiones de formación integral incorporando prácticas educativas que induzcan el desarrollo de nuevas capacidades, traducidas en competencias profesionales que consideren conocimientos, habilidades, actitudes y valores.

Otra dimensión es la flexibilidad que permitiría al estudiante construir su perfil profesional mediante un mínimo y un máximo de cursos que tomaría por semestre, pero Reséndiz aclara que no debería dejarse al alumno en absoluta libertad pues en su planeación estaría muy bien orientado por sus maestros.

Además, eso permitiría la flexibilidad de espacio, es decir, la movilidad con la que podría tomar algunos cursos en otras facultades, de ahí que esta orientación abriera la posibilidad de establecer y ampliar convenios con facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) o de otras universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Las áreas que comprende la estructura curricular incluye Estudios Generales (sesenta créditos), un área interdisciplinaria (48 créditos), formación profesional, incluyendo el área de acentuación (220 a 250 créditos), investigación o docencia (20 créditos), servicio social integrado al currículo (20 créditos) y prácticas profesionales optativas (20 créditos).

La estructura curricular pone énfasis especial en la visión multi e interdisciplinaria con el objetivo de proveer a los estudiantes los conceptos teóricos socio-histórico-filosóficos fundamentales que le permitan abordar en forma integral los problemas de su especialidad a lo largo de su desarrollo académico.

“Letras, Historia, Filosofía, Sociología y Bibliotecología están orientadas hacia un carácter más humanístico para permear con él a sus egresados –señaló Reséndiz–, de ahí que habría una intersección de materias entre las distintas licenciaturas”.

Las materias obligatorias eran los temas de Historia Contemporánea, Introducción a la Filosofía, Educación, Posmodernidad y Ciudadanía e Investigación Documental; y las optativas son Lógica, Análisis del Discurso, Epistemología, Teoría de la Sociedad Actual y Teoría de la Cultura.

En el área de formación profesional el alumno completaría un total de 250 créditos, correspondiendo 60 por ciento a materias de carácter obligatorio y 40 por ciento a optativas.

En atención a las recomendaciones realizadas por los Comités Institucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES) se había planteado que en todas las carreras se ofrecerían dos cursos orientados hacia la investigación y dos hacia la docencia y el alumno seleccionaría el que más le interesara.

Además la obligatoriedad de llevar un curso con valor curricular totalmente en lengua extranjera para que se preocupe por el dominio del inglés o el francés ofreciendo materias como Cultura y Literatura Inglesa o Cultura y Literatura Francesa y cursar otra en línea para el manejo de las tecnologías educativas de punta como puede ser Temas de Historia Contemporánea.

PROGRAMAS DE LICENCIATURA

En el caso de Pedagogía, se propuso Licenciatura en Educación, tendría dos acentuaciones: Formación de Recursos Humanos y Planeación y Desarrollo Educativo. Esta última abarca la necesidad de que los egresados puedan cubrir espacios que la sociedad demanda para todos los que tengan una formación de carácter pedagógico sin que sean egresados exclusivamente de escuelas formadoras de docentes como antes lo establecía la propia Secretaría de Educación Pública.

La Licenciatura en Filosofía y Humanidades tendría una intersección de materias con Historia lo que le daría un carácter inter-disciplinario que enriquecería a ambas carreras.

“Todo historiador tiene una gran necesidad de una formación filosófica y un filósofo tiene una necesidad grande del conocimiento histórico”, señaló el director.

La que antes se llamaba Letras Hispánicas sería entonces Licenciatura en Letras Mexicanas, que partiría del estudio de lo mexicano hacia lo hispánico, lo latinoamericano y europeo.

“Esta es la oportunidad de ver un enfoque que permitirá valorar mucho más lo nacional desde las raíces y que nos lleva a evitar lo que en la historia llamamos eurocentrismo. A mí me parece lo más revolucionario”, afirmó Reséndiz.

En Historia, ahora Licenciatura en Historia y Estudios de Humanidades, aunque no se aplicó el enfoque de Letras, se pensó en reforzar las materias más ligadas con las humanidades y la orientación interdisciplinaria.

En su mapa curricular se porpuso estudiar aspectos a los que se ponían poca atención como las artes plásticas, la poesía, el teatro, lo que se facilitaría por el citado carácter interdisciplinario.

Sociología, que conserva su nombre, solamente tuvo adecuaciones en algunas de las materias.

Bibliotecología y Ciencias de la Información estaría orientado hacia la formación de profesionistas con capacidad de manejo de las tecnologías de punta.

Lo que era Lingüística Aplicada, ahora Licenciatura en Ciencias del Lenguaje, tendría las acentuaciones en: Educación Bilingüe, Interpretación y Traducción y Enseñanza del Inglés en respuesta a las exigencias de la sociedad.

Los trabajos del proceso de reforma fueron coordinados por una comisión presidida por el entonces director e integrada por la entonces secretaria académica Gabriela Elizondo, el entonces subdirector Cástulo Hernández Gálvez y el entonces subdirector de posgrado Rogelio Cantú.

A su vez se formó una comisión por cada colegio, la cual debió convocar a estudiantes y profesores a reuniones periódicas con el fin de discutir la reforma, en ocasiones de manera intensa; incluso en el Colegio de Historia fueron invitados los egresados. En algunos casos el desacuerdo mayor provino en los cambios de nombre de las carreras.

También hubo coordinación con la Secretaría Académica de la UANL, a través del Dirección de Innovación Académica y Efectividad Institucional, donde a su vez se formó una comisión a cargo de Magda García, Miguel de la Torre, Martha Casarini y Carolina Acevedo; además de partir de referentes documentales de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), planes de estudio de universidades reconocidas nacional y mundialmente y la Visión UANL 2012.

La reforma fue aprobada en la sesión del Consejo Universitario el 9 de junio de 2005.

“Creemos que es una oportunidad muy fuerte para que el egresado pueda estar más acorde con las nuevas exigencias que se están planteando para un egresado nuestro, que debe ser crítico, analítico, reflexivo, pero con un sentido humanístico también”, subrayó Reséndiz.

¿Por qué se plantea la necesidad de una reforma?

Se plantea porque el plan de estudios que está en vigencia tenía una antigüedad de cinco años y, desde el punto de vista pedagógico, se recomienda hacer la posibilidad de una reforma académica luego de salir una primera generación.

Además se hacía más prioritaria por la evaluación realizada por los CIEES que presentó una serie de recomendaciones. Y aparte de eso, era un compromiso que teníamos cuando asumimos la dirección; considerábamos necesario proveer una reforma académica que estuviera más acorde con las exigencias y las nuevas demandas de la sociedad e impulsar con ellas la elevación del nivel académico de la facultad.

Entre otras, los CIEES recomendaron fomentar la reflexión producto de la investigación entre los estudiantes y maestros, la participación de los alumnos en foros, impulsar los grados de los docentes, contar con mayor número de profesores de planta y ampliar su infraestructura, concretamente la biblioteca.

En todos esos aspectos se trabaja ya.

“Yo estoy convencido de que es una buena reforma que mucho ayudará a la facultad, pero también estamos convencidos de que la reforma por sí sola no puede impulsar todo el desarrollo académico, tiene que ir acompañado de una buena planta de profesores, una buena infraestructura, ahora esperemos que no estemos equivocados”.

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