Inaugurado Festival Alfonsino 2007

De WikiNoticias UANL

17 de mayo de 2007

Con una guardia en honor a Don Alfonso Reyes Ochoa, la Universidad Autónoma de Nuevo León inició el 17 de mayo las actividades del Festival Alfonsino 2007, fiesta de la cultura, la literatura e intelecto como homenaje al Regiomontano Universal.


Creía que las ideas fecundas debían ir más allá de la intención de quienes las concibieran, y tanto como él mismo lo predijo, las ideas de Alfonso Reyes trascienden aún a la distancia de 118 años con su nacimiento.

Por eso se alistó un nuevo mayo de la historia actual para proyectar al mundo desde la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Festival Alfonsino, evento que desde hace 10 años reúne a académicos, intelectuales, maestros y alumnos de México y el mundo, en torno al pensamiento y la aportación de Don Alfonso Reyes Ochoa.

Un silencio respetuoso fue el preludio del homenaje. José Antonio González Treviño, entonces Rector de la UANL; Romeo Flores Caballero, presidente de CONARTE y autoridades universitarias dispusieron su solemnidad frente al monumento a Reyes, en la entrada de la Facultad de Filosofía y Letras para entablar una guardia de honor, a quien tanto honor ha merecido.

Al primer minuto de silencio sucedieron otros, mientras la guardia se renovaba con autoridades sindicales, de gobierno, maestros, estudiantes y seguidores del Regiomontano Universal.

Ante los asistentes a la ceremonia de apertura del Festival Alfonsino 2007, González Treviño exaltó el valor que la literatura proporciona a nuestras vidas y enunció su gratitud hacia exponentes como Alfonso Reyes y Gabriel García Márquez, quienes nos han regalado sus letras de agudeza y emoción.

“Convocamos a la literatura como un signo de resistencia a la violencia, como una forma de llamar a la inteligencia y la sensibilidad, a través de la exhuberancia de conocimiento e imaginación que brota de los autores de Visión de Anáhuac y Cien años de soledad. De Alfonso Reyes hay un mundo por seguir explorando, es dueño de un corpus literario sin parangón en la lengua española. Su talento, imaginación y el uso eficaz del idioma son las armas con que nuestro autor conquistó la más alta categoría en el pedestal de la posteridad.”

Y junto a la evocación de la lectura liberadora y la búsqueda del pensamiento de los grandes se emprendió la jornada alfonsina como un canto que se niega al olvido, y que enaltece año tras año la justa dimensión de Reyes.

“Parece tener más magia y fuerza de atracción que nunca”, dijo José Reséndiz Balderas, entonces director de la Facultad de Filosofía y Letras. “La versatilidad, la grandeza y profundidad de la obra alfonsina quedaron perennemente plasmadas en la prosa, la poesía, la dramaturgia, la teoría literaria, la crítica, el ensayo y las diversas manifestaciones de la literatura española. Hoy que vivimos en un mundo materializado, fincado en la exacerbación individualista y donde hasta las relaciones humanas son mercancía, se hace indispensable leer al Reyes humanista.”

El maestro Enrique Puente, por su parte, refirió los conocimientos del homenajeado sobre historia, lenguas clásicas, autores griegos y latinos, astronomía, artes, filosofía, cocina y la maestría con que abordó los géneros literarios.

“El ensayo reyense es como tener un coloquio con el autor, es como si estuviéramos platicando con él en su escritorio. También fue un poeta de acción, eficacia, fuerza dramática, poder… Tradujo a Homero en la magna historia de la Iliada, desgranó con excelencia la prosa, por todo esto debemos apreciar su literatura, y enseñarla a niños y jóvenes como una manera de seguir la ruta humanista que él nos enseñó.”

La jornada del 17 mayo, aniversario 118 del natalicio de Alfonso Reyes fue un llamado unánime a difundir el legado de nuestro clásico por antonomasia, hacerlo vívido entre las generaciones recientes de universitarios y abrir espacios a los libros, a la lectura, a la cultura como llaves de acceso a un mundo racional de pensamientos, sensibilidades, diálogo y luz.

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