Implementan métodos para perfeccionar la oferta educativa

De WikiNoticias UANL

10 de mayo de 2006

Hoy la FMVyZ de la UANL tiene entre sus 444 estudiantes, hombres y mujeres que han comprendido la utilidad y la ciencia de una especialidad a tono con las técnicas educativas actuales.

Por algunos años siguientes a la inauguración de la Facultad Veterinaria en 1973, la matrícula de mujeres por año fue mínima. La carrera era considerada “asunto de hombres” y de poco entendidos, pero algunas décadas después la realidad emergió.

La calidad creciente de la docencia fue proporcional a la preparación de los maestros. Se incluyeron materias como Ecología, Formas de Producción Animal y Equipos de Implementos Agrícolas que darían utilización a la Unidad de Producción de General Bravo, Nuevo León.

Se vinculó la práctica y la investigación. Se iniciaron convenios de colaboración con Universidades norteamericanas destacando la participación de la Universidad de Texas A&M. Un hospital para Pequeñas Especies habilitado con salas de consulta, rayos x, quirófanos, sala de diagnóstico por imagen, sala de aislamiento; una unidad asignada a los laboratorios de Genética; una unidad metabólica y de investigación en nutrición animal y un laboratorio central de Diagnóstico Veterinario apoyaron el aprendizaje.

Hoy la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVyZ) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) tiene entre sus 444 estudiantes, hombres y mujeres que han comprendido la utilidad y la ciencia de una especialidad a tono con las técnicas educativas actuales.

En sesión del Consejo Consultivo de la UANL, el doctor Guillermo Dávalos Aranda, director de la FMVyZ expuso los retos vigentes en aras de formar profesionistas cada vez más capaces.

“Tenemos en cuenta un riguroso proceso de selección de los estudiantes. Este año tuvimos mucho apoyo de la Rectoría y el PIFI* que se ha empleado en mejorar las condiciones paulatinamente, y es notable como nuestra población estudiantil –y en especial nuestra población femenina-, ha ido incrementándose.”

Las llamadas prácticas intramuros vinculan a los estudiantes a la unidad asignada a los laboratorios de Genética, a la de investigación sobre metabolismo y nutrición animal y al laboratorio central de Diagnóstico Veterinario especializado en Anatomía, Patología y Bacteriología.

“Nuestros estudiantes también realizan prácticas extramuros –agregó Dávalos Aranda-, las cuales ocurren gracias a la relación de la Facultad con productores y criadores de diversas especies de animales y se posibilitan convenios de servicio con granjas porcinas, avícolas y bovinas. Tenemos personas en Chile, Canadá, Australia, España; hemos ofrecido estancias profesionales de 6 meses para ir a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a clínicas privadas, y a una clínica veterinaria de Baja California.”

A tiempo completo 23 maestros se encargan de la formación integral de los futuros especialistas, 18 de ellos con grado de doctor. Se han agregado materias optativas con especificidades sobre animales marinos, cursos de inseminación, manejo de semen y programas de tutorías para garantizar eficiencias terminales.

“La Unidad de Producción de General Bravo permite la familiarización de los estudiantes con el entorno de los animales -explicó el directivo-, hemos implantado una guardias a través de las cuales, grupos de estudiantes se pasan una semana interactuando con especialistas, y viviendo situaciones reales. La idea es que éstas no solo sean unidades de producción, sino además de investigación y docencia. Y con el servicio social apoyamos al Gobierno del Estado, al Gobierno Federal, a clínicas particulares y zoológicos.”

Y entre tanta búsqueda de perfección formativa, se erige la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, ya no como una opción final para “hombres poco entendidos”, sino como una materia que se enriquece a diario para bien de la ciencia y de todo lo vivo.

  • PIFI (Programa Integral de Fortalecimiento Institucional)
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