Imbricaciones entre Reyes y Borges

De WikiNoticias UANL

23 de febrero de 2009

Coral Aguirre

Borges consideraba a Alfonso Reyes “el mejor prosista de habla hispana”. En las largas conversaciones que el escritor argentino sostenía con su amigo Bioy Casares, los elogios al Regiomontano Universal no faltaron, así como las dedicatorias de sus libros a Reyes, ahora conservadas en la Capilla Alfonsina.

La relación epistolar entre Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes fue objeto de una investigación por parte de Coral Aguirre que se materializó, primero, en una conferencia y, ahora, en un ensayo que consiguió el Certamen Nacional Alfonso Reyes, con el nombre de Las cartas bajo la mesa.

Coral, quien es originaria de Bahía Blanca, Argentina, hasta entonces se desempeñaba como maestra en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Es también narradora, dramaturga y actriz. Entre otros galardones recibió en 2007 el Premio Nuevo León de Literatura por su novela Los últimos rostros.

Este certamen de ensayo es convocado por Conaculta, la Universidad Autónoma de Nuevo León, Conarte y el Municipio de Monterrey, y consta de un premio de 80 mil pesos. Los jurados, en esta edición, fueron Alfonso Rangel Guerra, Hugo Gutiérrez Vega y Adolfo Castañón.

Coral recibió el premio de manos de Enrique Villa, de Conaculta, el 11 de febrero de 2009 en las instalaciones de Conarte, y mencionó que el trabajo es realmente una creación colectiva.

“Siempre que recibimos un premio decimos que se trata de una creación colectiva, a veces lo repetimos de memoria, pero a veces sucede que uno piensa realmente cómo sucedió esto, guarda cierta distancia uno consigo mismo y te das cuenta de la gente que contribuyó para que esta obra ganara este premio”.

Según Coral el detonante fue la invitación de la entonces directora de la Capilla Alfonsina, Minerva Margarita Villarreal, a dar una conferencia en un ciclo que se llevó a cabo en ese mismo recinto, dedicada al tema de las correspondencias de Alfonso Reyes.

“Recuerdo mi voz un poco asustada, ya saben que lo primero que hago es decir que no, no sé si yo pueda. Minerva, con mucha gracia, con mucha largueza, me dijo: tú puedes, elije tu tema, elige tu correspondencia”.

Coral entonces eligió estudiar la relación epistolar entre Borges y Alfonso Reyes, tomando en cuenta su origen argentino, aunque también tuvo en un momento la idea de estudiar la correspondencia con María Zambrano.

“Hice la conferencia, había escrito 25 páginas, lo cual significaba que era imposible que yo diera una conferencia que girara alrededor de dos horas. Hubo que cortar, sacar elementos, detalles que a mi me parecían riquísimos”.

Luego, a consejo de Víctor Barrera Enderle, desarrolló un ensayo, un trabajo largo que tomó un año de investigación, de estudiar correspondencia, y de creación colectiva:

“Recuerdo perfectamente un alumno de mi facultad que me trajo la obra completa, en su auto, de Alfonso Reyes, porque yo no la tenía toda, sólo unos tomos. Este trabajo me exigía que viera tomo por tomo cuáles son las imbricaciones, cuáles son los vínculos, cuándo se nombra, cuándo se cita a Borges”.

Las cartas bajo la mesa será publicado próximamente, y se une a la serie de estudios que ya existen sobre las relaciones epistolares de Reyes, como De la amistad literaria de Víctor Barrera Enderle, u Odiseos sin reposo, de Gregory Zambrano.

“Yo llegué a México con Borges en mis huesos. Quién que no es argentino y del campo de la literatura o intelectual no tiene a Borges metido en la sangre. Luego fui aprendiendo, masticando, familiarizándome con Alfonso Reyes hasta que llegó también a ser mío”.

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